miércoles, 5 de marzo de 2008

Invitación Pascual

Si, desde nuestra imaginación,
quisiéramos percibir a Dios, puede
que lo pensáramos triste.
¡Hay que ver la cantidad de veces, innu-
merables, en las que ha bajado hasta
el hombre para acercarlo a Él!¡ Cuántas
ha reconstruido las piezas de un jarrón
roto y triturado, cuántas levantado la casa
humana en ruinas, rehecho los trayectos
para que el hombre se encontrara!

Con paciencia infinita, con tesón
eterno, posa sus manos en la herramienta
que nos hace, también la que forja la historia, para que podamos saber el rumbo.

Pero nosotros, gusanillos de tierra, nos inventamos excusas para horadar un sitio en medio del rancho y taladrar hacia la oscura zona donde nada se ve.
Miramos la tapia ruinosa, el camino yermo y volvemos a la desesperanza. Brechas que se abren en la historia, en los corazones que hacen la historia, inundan nuestros sueños, pero quedan en el olvido. Cimientos que han sostenido templos de grandeza se desmoronan como arena de mar, y nos pueden las lágrimas y el lamento, pero quedan en el olvido.

Dios no olvida. Nunca olvida, porque la esperanza es un ancla, una tela de la que está hecha la estructura de Dios. La esperanza en Dios es certeza, porque vuelca su cariño sobre las roturas del hombre sabiendo de su parecido con Él. No defrauda la esperanza, sabe, donde el hombre ignora, que todas las cosas convergen en el Cristo de la Pascua, se “cristifican”.

La primera piedra reconstruida, el eslabón que une al ancla, el paso a través de esa camina, el cimiento inconmovible, es el Hermano Jesús, maestro de esperanza. A través de su pasión, muerte y resurrección, queda todo reconvertido. Estas vasijas de barro que somos, se han rehabilitado en el horno del corazón de Dios, donde se forjaron los sueños de un mundo bueno, de una creación lograda. En Él hemos sido transformados, por el somos transformadores.

Y esta transformación integral supera las barreras del intimismo egoísta, necesita explotar en la historia. Por eso, lo mismo que en nuestras grietas, debemos echar argamasa en las de la humanidad. La Pascua no es un descenso a una interioridad desencarnada, sino un ascenso de toda la humanidad hacia su plenitud. Cristo no resucita para sí, en Él lo hacemos todos. De la misma forma nosotros.
AVISOS:
Si vais a venir, os proponemos algunas cosas a tener en cuenta:
La Pascua empieza el Miércoles 19 de Marzo por la noche, pero se puede llegar el Jueves de mañana. Termina el domingo 23, por la mañana. De todas formas, si hay alguna duda, llamad.
AVISAD con antelación cuándo llegáis.
Traed ropa de abrigo, impermeable, saco de dormir y aislante, manta, tienda de campaña (si tenéis), Biblia, papel y bolígrafo.
Compartimos todo lo que tenemos y somos. La acogida es gratuita, de manera que cada uno traiga lo que pueda y quiera compartir para la comida.
Dirección y teléfonos: Comunidad Tierra Esperanza, Apdo 80. 21200 Aracena (Huelva). Teléfonos: 959508188; 676462311.
http://www.tierraesperanza.es/

Pascua 2008 en Tierra Esperanza

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