jueves, 6 de marzo de 2008

Falta muy poco ya

Fuera del Partido no hay salvación. Tal podría ser hoy la afirmación de fe que nos podría proponer aquel partido gobernante que divide el mundo en buenos y malos. Ya sabemos dónde se situan los buenos. Gobiernan. Los malos, muy malos, mienten, tensan, son antipatriotas, son carcas, ¡son cristianos católicos!, y mil desmanes más.
Si uno osa ir contra el pensamiento imperante es un facha, un reaccionario. ¿Pero sólo hay dos partidos políticos? ¿El de los "guais" y el de los malos?
Al ciudadano medio se le quiere confundir. Hay vida fuera del Partido. Y cada cual puede votar según su conciencia, libre de ataduras irrefutables a los axiomas partidistas. Puede votar a cualquiera de los partidos políticos que hay en el amplio espectro político español. Puede votar en blanco, e incluso no votar. O puede usar su voto como un castigo. Y no se condena por eso. Aunque hay quien lo condene al ostracismo político y a las cavernas intelectuales. ¡Qué cosas!
Me sorprenden aquellos que se llaman cristianos, pero que no han movido un dedo por defender a su Iglesia de los ataques que ha recibido y, sin embargo, comulga con las ruedas de molino de los Partidos. Hoy el partidismo mueve más a las personas que la fe. Una lástima.
Me quedo con este artículo, que no suscribo del todo, pero que creo que contiene algunas verdades como puños.
Os lo ofrezco, por si acaso.
http://blogs.periodistadigital.com/votoenblanco.php/2008/03/05/que-pierda-zapatero-

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