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lunes, 6 de julio de 2009

Una de cola

Mi hija se va a ir de viaje a Dublín, es una de esas becas de la Junta por la que los estudiantes pueden irse de viaje. Ella debe sacarse el pasaporte. No es el primero de mis hijos que va con este tipo de ayudas. Anteriormente también fue otro. Bueno, a lo que voy. Intentamos que, vía telefónica, nos dieran una cita, pero nos dicen que sólo la dan para para dentro de unos meses. Demasiado tarde, de manera que recurrimos al procesloso e inexplorado recurso de pedir cita en la misma oficina. ¡A las 6 de la mañana debe hacerse cola!, nos dicen. El usuario que quiera tener acceso a ese servicio ha de ponerse en cola y, con suerte, conseguir que le den un número para sacar el dichoso pasaporte. La cola daba la vuelta al edificio. Habia criaturas esperando desde la noche, esperando pacientemente a que abrieran ¡a las 9!
¡País! en la modernidad imparable nos vemos sometidos a métodos del siglo XIX. Pero estamos entre los del G-20, entre los 10 más avanzados y por delante de Francia. Nadie puede creerse que la Administración Pública no pueda revolver esta fórmula arcaica. No quieren, o no les interesa o, lo que es peor, desprecian a los ciudadanos.

lunes, 22 de junio de 2009

La nueva religión

Y es que si todavía hay quien no se ha enterado, es que no quiere.
Y los cristianos, en general, deberíamos, al menos, saberlo. Para que no nos coja con el paso cambiado, vamos. Porque, sin lugar a dudas, hay una religión emergente, que tiene nuevos adeptos que, como todo el mundo sabe, son los más peligroso. El perfil de los neoconversos es siempre el mismo: tildan a todos de equivocados, de traidores, de ajenos a la verdad. Los neoconversos hacen cruzadas, emiten bulos, persiguen a algunos, sospechan de todos, quieren convertir a todos a la fuerza.
La nueva religión busca imponerse y, con burla o con admiración, repite los esquemas de la antigua a la que acusa de falsa y perversa. La nueva religión se viste de formas nuevas, pero es puro espejismo: airea miedos, suscita desconfianzas y asegura estar ella solita en la verdad. Es la única que puede decir una palabra cierta y verdadera, la única que da seguridad y confianza, la que sabe poner en su sitio a los descarriados, la que calla a los disidentes y la que está del lado de los que lo necesitan.

En la historia de las religiones, nadie se escapa de este análisis. Repite arquetipos que están en lo más íntimo del subconsciente colectivo. Pero las viejas religiones están curadas de esto. En términos generales, aunque alguna tenga que pasar aún por la criba del tiempo.

Pero esta nueva religión, a la que me refiero no tiene un Absoluto, un Ser transcendente al que referirse. Me refiero, claro está, a la política partidista que está marcando los derroteros españoles de los últimos tiempos. Sobre todo a la política que mana de un partido político que se convierte en dios a la medida humana: tiene sus dogmas, los demás no podemos opinar porque se nos condena al ostracismo, a las tinieblas de la inteligencia y la razón; obliga y cohibe moralmente; tiene incluso elementos de coerción de la conciencia: disciplina de voto la llaman; enciende hogueras en la plaza pública: sus periódicos, sus medios de comunicación; tiene sus sacerdotes que nos dicen qué debemos pensar y qué no: condenan, ridiculizan, dicen que lo que ellos dicen es, sólo, lo bueno; tiene sus cultos: mítines, ejecutivas de partido y slóganes; aporta cosas sagradas: banderas, distintivos y looks que, si no se siguen, marcan al adversario; y tiene, sobre todo, gente que sigue al líder de forma ciega y agnóstica: mejor no piensa, que piensen ellos por mí. Todo lo que digan es verdad, es LA verdad.
Me da miedo esta política que se convierte en el summun de la verdad. Hay una invasión del espacio sagrado con políticas de partido que olvidan lo que son: gestión de la cosa pública. Hay un deseo de dar una visión cósmica y total del universo: ella dice lo que es el mal y el bien, lo correcto y lo que no, lo que debe hacerse y cómo. Y, sencillamente, están equivocados. La conciencia libre y distinta, el espacio de decisión moral y personal no les pertenece. Los políticos no pueden, y no deben, confundir la gestión del bien público con dictaminar qué es el bien. En cambio las religiones, que existen porque los creyentes se adhieren a ellas, no lo olvidemos, tienen la potestad de sus seguidores para que les indiquen y orienten sobre lo que ellos quieren saber. Después cada quisque, en el interior de su conciencia moral, decidirá.
Y, en los países democráticos, todos pueden opinar. TODOS. Impedir, o condenar al silencio a los otros es convertirse, por ensalmo, en la nueva religión que busca ahogar la verdad. Pero, al tiempo, la verdad se abrirá paso.

Vaticano 2035

Mi amigo Pedro Belderrain, claretiano él, me dejó en casa este libro con la recomendación de que me lo leyera. A el le gustó.
Es una novela de intriga religiosa y política. Tomás I, papa en 2035 se mueve entre conspiraciones en el Vaticano, enfrentamientos de sectores reformistas y conservadores, fundamentalismo religioso. Y todo adobado con otros ingredientes como el celibato del clero, el papel de la mujer en la Iglesia, la unión de las Iglesias cristianas. Por otro, lado aparecen pandemias, un nuevo orden mundial o la paz en Oriente Próximo. Todo esto pueden hacer peligrar la vida de un pontífice revolucionario decidido a romper con tradiciones ancestrales.
Es una ficción que sueña con la evolución de la Iglesia católica, las relaciones con las otras Iglesias y un mundo en paz, fraguada ésta a través de pactos donde el que más impresiona es el de Israel y Palestina.
No deja de ser una novela, pero parece tener la intención de un sueño. ¿podremos ver algo de lo que allí se dice? Desde luego las Iglesias han ido evolucionando, cambiando aquello que no es fundamental, adaptándose a los tiempos...
El autor conoce muchas cosas, sabe de teología, y de corralitos vaticanos, pero no sé si lo suyo es un sueño o una ficción sin más interés. Creo que hay cosas que deberán cambiar, sin más. Estos cambios serán por la fuerza de la historia o por la de la reflexión. Ya veremos.

jueves, 18 de junio de 2009

adiós

No tenemos todas las respuestas. Ni siquiera todas las preguntas. No siempre podemos formular de forma adecuada lo que nos ha dejado perplejos, o noqueados.
Ante la muerte, muchas preguntas se callan y muchas respuestas son inútiles. Lo que queda es la compasión, esto es, el acompañar el dolor y que se vierta también sobre ti.
Mirar, con ojos vidriosos, el íntimo adiós del otro. Velar, con delicadeza, su caída y sus preguntas. Y no intentar contestar con tópicos manidos.
La fe sufre, en algunas circunstancias, un sobrecogimiento que suspende en el aire las certezas para reanimarlas después del impacto.
Mi amigo Jose Antonio se ha ido. Se llevó su disponibilidad y su alegría. Ahora hay que andar sin el. Y ayudar a los suyos a sostenerse sin el. Desde el firmamento de los que nos precedieron, habrá de mirar frecuentemente a los que ama para llevarlos de su mano, sin que se sientan demasiado solos. Dura tarea la de vivir con despedidas demasiado tempranas.

martes, 9 de junio de 2009

La primera comunión de mi hija

Se acerca el día y ella está tan nerviosa que no tiene sosiego. Quiere que todo salga bien, que estén aquellos que son significativos para ella: sus amigos, sus abuelos, sus primos...pero sobre todo quiere que llegue el día.
Lo vive como una acontecimiento maravilloso. Nos ha visto celebrar la Eucaristía muchas veces, nos ha acompañado de la manita para comulgar, nos ha preguntado qué era aquello. Su madre la ha ido acompañando en su crecimiento de fe, con las catequesis en las que desgranaba los misterios de la fe y el arrojo de la vida.
Es la última de mis hijas que nos acompaña en la mesa servida para todos, que es la Eucaristía. Se va a incorporar al Banquete en el que todos somos iguales: libres y redimidos. Se va a unir más allá de la carne, a un cuerpo mayor, que la hará crecer y desarrollarse como persona.
Ella sueña, a su manera, con todo eso. Un poco también con lo que trae consigo una celebración de ese tipo. Pero no la distrae.
Con este paso, se acerca al mundo de la adolescencia, al mundo adulto.
Siento una indescriptible sensación de que estamos todos en lo mismo, reciamente, con pasión y convicción. Eso, mirar al lado y ver a los míos conmigo, me hace transitar por este mundo de una forma más equilibrada.

viernes, 29 de mayo de 2009

Pentecostés

Algunos hombres y mujeres se pusieron en pie.

Parece mentira que el fracaso de la humanidad que es testigo de la esperanza, sea tan clamoroso.
Aquella experiencia de la que fueron partícipes los primeros discípulos debería haberles sumido en la euforia, en la valentía. Pero no fue así. Me refiero a que, después del tremendo fracaso de la cruz; de haber asistido atónitos y miedosos a la muerte de su líder; después de haber huido como miserables abandonando incluso el cuerpo macerado de su intimo amigo; de haber temido hasta manifestar su admiración por las palabras de quien les encandiló con un mensaje nuevo; después de todo eso los discípulos experimentaron la certeza de que su Maestro estaba vivo.

Pues nada. O como si nada. Porque aunque ellos eran testigos, y habían visto, aun cuando habían recibido una experiencia inigualable, su triste humanidad les alejaba de la certidumbre del éxito de Dios sobre todas las cosas.
Y digo triste humanidad, sí. Porque la resurrección, en el comienzo, no fue un principio de certidumbre para los que, poco después, la anunciaron. Muy al contrario, Lucas nos los pinta miedosillos, encerrados en la casa por puro pánico. Uno se pregunta hasta dónde Dios debe ponerse enfrente, con qué verosimilitud, para que nos terminemos dando cuenta de la insondable belleza de su presencia.

Para mí no existe otra respuesta que la de vernos como un recipiente siempre a punto de cascarse, de una fragilidad quebradiza, de una inconsistencia de cristal. Nuestra vulnerabilidad es una precipicio al que nos asomamos constantemente. No es malo saberse limitado, sometido a nuestra realidad temporal. No es, en absoluto, pesimismo antropológico saber que no lo podemos todo, ni lo sabemos todo, es más, que nos equivocamos y que estamos uncidos al yugo de lo falible. Y, ahondando mucho más, nuestra realidad es la de una escasa estancia en el mundo, que se ve agravada por nuestra profunda inconsistencia. Hay quien se echará las manos a la cabeza pensando que el ser más acabado de la creación, el súmmum, el trabajo último de Dios, su grandeza y su valía, se ve menospreciada por esa intimidad que es el pecado, o la misma limitación última que nos pone al borde del Absoluto y de nosotros. Pero qué va. Mero espejismo.

Estos pobres hombres vislumbraron que, detrás de la tragedia padecida por aquel Jesús, él había podido vencer esa realidad última de la muerte y de nuestra quejumbrosa existencia. Pero no tuvieron la valentía suficiente de vencer su propio miedo, su incertidumbre, su corto entendimiento. No les pareció suficiente, o no les pareció suficiente para ellos de forma que arriesgaran sus vidas en un gesto generoso de complicidad.

¿A dónde me lleva todo esto? Al segundo acto de esta sublime representación, que no es teatral, sino vital. Lucas escribe un relato precioso, una recreación, un recuerdo solemne y atrevido del comienzo de un nuevo tiempo. La segunda creación empezó con la resurrección; el nuevo tiempo, con la Iglesia. En ambas, la irrupción de Dios como fuerza, como principio, como apuesta. En ambas hay una iniciativa para hacer que todo sea. La vida engendra siempre vida. Por eso el evangelista nos ayuda a saborear esa honradez tosca de los discípulos, que no podían, o no sabían o no querían creer que la transformación íntima de la realidad podía darse. No creían en ellos, ni en la fuerza arrolladora de Dios. No creían en una intervención definitiva de Dios en la historia humana. Estos judíos, que eran crédulos a más no poder, sin embargo no podían imaginar que Dios pusiera encima de la mesa la iniciativa para recrear el mundo. Estaban limitados. Eran limitados y les asustaba esa misma poquedad.

Pentecostés significa la irrupción de Dios como fuerza transformante, recreante. Pentecostés es el reconocimiento expreso de que la génesis del mundo está gestándose en cada acto humano de enamoramiento, y también en cada reconocimiento de nuestra necesidad, de nuestra mendicidad. Pentecostés es un regalo a nuestra indigencia. No por un Dios tacaño, que quiere hacernos polvo con nuestra conciencia de muerte, sino que más bien nos rescata para unirnos al Otro. Somos porque somos distintos, somos porque tenemos limitación, somos porque podemos no ser. Pero la llamada a la vida nos ha hecho sumarnos a la onda expansiva de Dios para toda la eternidad. Y en esta llamada al “para siempre”, se nos regala el don de la fuerza divina, que viene a rellenar nuestros vacíos inconsistentes. Pentecostés irrumpe con fuerza en esa pobreza de los primeros discípulos para hacerles comprender que Dios no niega su fuerza al que sale al encuentro, al que busca denodadamente la utopía de un mundo realizado en Dios. Pentecostés significa que hay un fuego regalado que quema las cenizas y las convierte en brasas.
Y se pusieron en pie. Aquella gente que se revolvía en las cenizas de su imposibilidad, que creían haber quemado los barcos con la muerte de su Señor, tuvieron un regalo añadido, un don inmerecido, una fuerza renacida, una esperanza concebida en su incapacidad. Aquellas gentes que erraron la mirada, incapaces de dirigirlas a la cruz, pudieron ver con ojos nuevos que el mundo resurge como un retoño. No hay una atardecida, no se nos echa encima el ocaso. Empezó el día primero, empezó el mundo nuevo.
¿Verdad que nos suena?
Como aquella concepción cíclica de las cosas, el hombre, está siempre a vueltas con las mismas limitaciones, sin embargo es un ser siempre emergente.
La Iglesia, semper reformanda, no escapa a los cimientos arenosos que la hicieron concebir esa esperanza. Su fuerza está en su Dios, en el don de Dios.
La historia, como un huracán que se vuelve sobre sus tripas, amenaza con devorar a los más débiles, como siempre. Pero el germen de vida que inauguró Pentecostés nos ayuda a precisar la mirada para entrever signos de salvación y de victoria.
Todo el hondón de la vida se vuelve fruta madura; todo el estiércol que expulsa el mundo se convierte en mantillo; todo lo que huele a daño, a pena, a sinsentido, se hace punto de partida de una solución. La esperanza cabe en el cajón desfondado del mundo para poderlo hacer recipiente de esperanza. El don de Dios, el Espíritu, asegura la victoria final con aquel plus de fuerza que siempre le caracteriza. El Espíritu, el don de Dios, pone en la fragua el hierro que somos nosotros y lo hace bruñido metal, acero cortante. Y espera que nosotros nos pongamos en pie.

martes, 26 de mayo de 2009

radio

Me voy a meter en contramano. Lo digo porque sé que no es una inconsciencia por mi parte, sino una parte mínima del cabreo que me cojo todas las mañanas cuando trato de enterarme de cómo ha transcurrido el mundo y sus cosas.
No tengo televisión, hace tiempo que hice ese sano "sacrificio". La caja tonta absorbe demasiadas energías, por lo menos las mías. Me dedico, entonces, a leer, a conversar, a trabajar en el campo... en fin denostadas labores que resultan, en determinados ambientes, sospechosas de aburrimiento.
Y también escucho la radio. Puedo entender que las que son privadas hagan uso de la libertad de expresión como les venga en gana y arrimen el ascua a su sardina. Algunas emisoras hacen alegatos encendidos de sus ideologías más allá de lo asumible y dibujan un mundo de un solo color. Bueno, pueden hacerlo porque estamos en un país libre.Otras se dedican a vituperar al adversario hundiéndolo en la miseria. No me gustan esas formas, pero hago pasar el dial por allí para enterarme, para reírme o para cabrearme.
Pero no entiendo cómo determinadas emisoras públicas se meten en el mismo paquete que las privadas, infringiendo las normas de la equidad; no puedo aceptar que apliquen el rodillo político-ideológico para asustar con el lobo que viene del otro bando; me indigna cuando, desde la impunidad de saber que no los van a echar, cuartean la información y la hacen llegar a los radioyentes sesgada y parcial. ¿Dónde está el código deontológico de esa profesión? Sobre todo cuando el director del programa es un funcionario público que se debe al servicio de todos los ciudadanos y no a los simpatizantes de un sector. Y no me refiero, naturalmente a los programas de opinión - que son más falsos que judas, porque allí solo hay una opinión única y universalmente válida. Me estoy refiriendo a las noticias. Es que no hay un día que no escuche una radio pública, que no se metan con los enemigos a batir, sean reales o los hayan creado.
Bueno, pues voy citar a la bicha. Las radios públicas como son Canal Sur y Radio Nacional de España, en sus informaciones, en numerosas ocasiones no informan, sino que van a hacer sangre. Mucha sangre.
Por ejemplo: cuando hablan de la Iglesia lo hacen en tono despectivo; cuando se refieren a los partidos de la oposición no guardan las formas y se escoran peligrosamente del bando de los gobernantes; cuando hablan de políticas gubernamentales, desprecian las opiniones contrarias, cuando no las silencian; cuando alguien se levanta para protestar, si no es de los amigos, miran a otro lado. En fin, el pensamiento único.
Alguien puede estar en contra de lo que digo. Vale. Que oiga las radios públicas un día y otro, a unas horas y a otras y verá como lo que digo es cierto. No todos los profesionales son así, cierto. Hay muchos que son ecuánimes. Pero algunos de los que llevan el peso de los programas tienen una querencia, a veces, demasiado llamativa.
Y por eso protesto. Quiero una radio pública de calidad, no ideologizada, no partidista, no gubernamental. Y si no puede ser, que la quiten. Prefiero colaborar con mis impuestos en otra cosa, que hacen falta perras en muchos lugares mucho más importantes que esos. Y digo pública, porque las privadas son otro cantar. Aunque no pueden escapar tampoco de la ética profesional y no deben faltar a la verdad, ni insultar, pueden estar en una línea determinada. Pero la pública no. La pública no. Canal Sur no, ni tampoco Radio Nacional de España.

jueves, 21 de mayo de 2009

la memoria

El otro día, hablando con un amigo, caí en la cuenta de mis lapsus de memoria. No aquellos intencionados que se van colando en las rendijas del tiempo, no.
Eran momentos que fueron vividos con intensidad, pero que la arena de la distancia ha ido borrando cual un nombre en la playa.
¡Cuánta experiencia vital se nos va quedando entre las manos hábiles del pasado! Y lo peor es que no puedes resucitar aquellos instantes. Se ponen al lado de otros que sí, que se quedaron pegados, colgados en un espacio entre una nada y otra nada.
Y los nombres, y los rostros, que se desdibujan y se pegan como un collage que no corresponde a ninguna realidad. Miro fotos de gente que conocí y que ahora, pasado el tiempo y en un casual se encuentran, aseveran que son quienes dicen que fueron, pero ya no es así, al menos no para mi.
¡Qué cosa el pasado! ¡Y qué cosa nosotros! Pasamos andurreando para ver si encontramos compañías que señalen quien soy. Y sin pasar ni siquiera una vida ya no son, o no son lo mismo. Claro que el presente se llena de otros tantos, y que hay quien permanece y quien te afirma y quien te refresca que tu eres en ese que es el otro, también.
Pero no quisiera olvidar cuando el otro mira queriendo ver en ti ese reconocimiento. No sé si le pasa a otros, pero la vida, de tantos encuentros, se me vuelve benévola y hace que me mire con la soltura de saber que son muchos los que fueron para mi un espacio abierto al encuentro. Y son muchos los que serán, siempre que permanezca abierta esa ventana.
La memoria, selecta ella cual señora caprichosa, no puede conmigo. No puede con nadie, porque, a no ser que se nos vuelva moho el cerebro en ese Alzeimer que tememos todos, siempre nos traerá el gusto por saber que hoy es un pasado que podemos vivir en plenitud. Y mañana, ya veremos.

lunes, 18 de mayo de 2009

de nombres, de ética y de estética

No voy a tener ínfulas de escritor de alturas, ni de filósofo. Ni siquiera de pensador a ratos. Voy por la vida, deambulo o corro, me paro y me sorprendo, o simplemente me dejo vivir. Pero a veces, mire Ud. me echo unas pensaditas al hombro. No demasiadas, para que las mientes no se me reblandezcan. Porque lo que descubro no me gusta, y lo que me gusta es solo simple descubrimiento.
Por ejemplo veo que las cosas ya no tienen el nombre que les corresponde. Todo es un enorme juego para ocultar lo que es. Uno no sabe qué cosa es lo viejo, o qué la mentira, no tengo ni idea de qué significa un segmento lúdico, o qué me quieren indicar con tanta sigla. Parece que decir aunténticamente algo sea una rémora que nos impide ser seres admitidos en la sociedad. Es una sensación de hablar bajito, como en un entierro. Parece que se nos hayan muerto las palabras, como se nos fue Benedetti. Cada cual anda queriendo birlar a la sociedad los nombres para que no insulten a la inteligencia progre, o bienpensante, que me da igual.
No tengo tantos años para acumular tantas tristezas ni soledades, pero se me hace cuesta arriba atisbar en el horizonte la desilusión de saber que 1984 era una profecía del siglo XXI. Orwell, el pobre, no era un profeta, era la misma realidad hecha en el pasado. Los medios de comunicación son máquinas de ocultar la verdad, de ensombrecerla con una medida de mentira no demasidado salobre ni dulce. La peor es la del poder, que utiliza sus tentáculos para verter el veneno de la somnolencia intelectual: "Todo lo que yo diga está bien. Con el partido, con razón o sin ella".
Hoy, cuando miras un tipo bien vestido, con traje de marca ya no sabes si es sindicalista o director de banca. Lo mío era más simple, estábamos indentificados con la estética. La ética era consustancial. Sin embargo hoy, los obreristas pueden tener pluriempleos que les hagan parecerse a una burguesía rica acumulando dineros en tiempos de paro y carestía, pero con una sigla detrás que les hace bufar contra la derecha. La derecha, pobretona, no irradia ni una causa estable. Devanea ora sí, ora no, con los votos, la imagen y el miedo a los nombres.
Por eso me da grima, un poquito, mirar tanta torpeza. ¿Seré yo? Puede que sí, que los que caminan marcando el paso lleven el hilo de la sociedad. Siempre me caracterizó andar a mi aire. Pero me da que hay una canción sorda ante tanto despropósito. Creo que hay que gritar de una vez para que se nos oiga. La vida no puede mezclarse con otra cosa que con vida. Y la muerte, con cualquiera de las palabras que la quieran ocultar, no puede más que dar testimonio de ella.
Pero no me hagan mucho caso. A veces las pensaditas me salen demasiado largas.

viernes, 15 de mayo de 2009

La Iglesia y el sida

Reproduzco aquí un artículo de Luis Maria Anon, es interesante, sobre todo por la polémica suscitada entorno a las declaraciones del Papa en Africa. Sería interesante leerse entero el discurso que hizo allí, pero creo que es demasiado pedir a los comunicadores, que son los que filtran la información. Podríamos argumentar muchas cosas, a favor o en contra, pero siempre debería hacerse desde el rigor del conocimiento de la verdad. Es una lástima que la mayoría de la intelectualidad pase de puntillas sobre los temas. Nada puede debatirse, en realidad, haciendo un barrido ideológico por distintas declaraciones. El sosiego, el buen juicio, la capacidad de encontrar la verdad en el otro, la escucha atenta y la admisión de la búsqueda conjunta parece que no tiene sitio en este siglo inaugurado de carreras y prisas.
Ahí lo tiene, para que los disfrutes.
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LUIS MARIA ANSON

La Iglesia y el sida (02.04.2009)

ALLI donde hay un hospital dedicado al sida, lo mismo en Africa que en Asia o Iberoamérica, también en Europa, son monjas y curas católicos los que están a pie de cama para atender a los enfermos.
He recorrido en trabajo profesional más de cien países. En las leproserías de todo el mundo, en los asilos de ancianos terminales, en los hospitales para enfermos infecciosos, sólo se encuentra uno con misioneras y misioneros católicos. Esa es la escueta verdad. Nunca me he tropezado en esos lugares con un comunista militante, con uno de esos manifestantes que vociferan contra la Iglesia. Los misioneros y misioneras permanecen al margen de las pancartas y los sermones políticos. Derraman su amor sobre los leprosos, los sidosos, los enfermos terminales, los ancianos sin techo, los desfavorecidos y desamparados.

Aún más, todos los profesionales del periodismo sabemos< BR>que cuando estalla una tragedia del tipo que sea en el tercer mundo, encontraremos información certera en la misionera o el misionero españoles, que ejercen su ministerio en los lugares más miserables.Nunca fallan, esa es la realidad.

José Luis Rodríguez Zapatero, para dar una lección a la Iglesia Católica, ha decidido obsequiar a Africa con un millón de
preservativos pagados a través de los impuestos con los que sangra a los ciudadanos españoles. ¿A cuántos militantes del
PSOE, encabezados por Bibiana Aído, va a enviar para que se instalen durante diez años en los hospitales especializados en sida, para que convivan con los enfermos, les atiendan, les den de comer, les limpien, les acompañen?...
El Papa ha instalado en el Africa enferma a muchos millares de monjas y curas, de misioneros y misioneras. Obras son amores. Esa es la diferencia entre los que vociferan y los que derraman cariño y atenciones.

Conocí en enero de 1967, cuando carecía de la celebridad que adquirió posteriormente, a Teresa de Calcuta.. Pasé un día con ella visitando sus hangares para enfermos terminales. Escuché con atención lo que me decía. Fue una lección de quién sabía mejor que nadie en qué consisten las tierras duras del hambre, el mundo de los desfavorecidos profundos. Supe que estaba hablando con una santa. Y así lo escribí.
Pues bien, en el cuerno africano, en las ciudades estercoleros de Africa, en los pueblos escombreras de Asia, en las favelas brasileñas o en las villamiserias peruanas, trabajan para los más pobres, para los más desfavorecidos, millares y millares de teresitas de Calcuta.

El Papa cree que la mejor forma de combatir el sida en Africa es la monogamia y la fidelidad. No ha tenido en cuenta lo
estupendas que están las negritas y lo difícil que tiene que ser, ante el espectáculo de tanta belleza y atractivo, que los negros politeístas polígamos practiquen la virtud de la monogamia. Pero ironías aparte, quienes combaten el sida en Africa, quienes atienden a los enfermos son las misioneras, los misioneros católicos.

Escuché en una tertulia de radio a un simpático homosexual cebarse con el Papa y despotricar contra la Iglesia. Se me ocurrió aclararle: «Dicen que el sida está especialmente extendido entre los homosexuales aunque afecte ya a los heterosexuales. Seguro que tú nunca te pondrás enfermo. Pero ten por seguro que, si así fuera, quien te atenderá con amor y dedicación en el hospital será una monja católica». Se quedó callado como una puta el simpático gay y los tertulianos se apresuraron a cambiar de tema.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

miércoles, 13 de mayo de 2009

La píldora del día después

Parece que no cejan en el empeño. Va a terminar siendo verdad que tienen un plan preconcebido y premeditado y que no gobiernan a salto de mata.
No sé que va a pasar cuando una niña se quede encima de la mesa de un quirófano, y eso por los posibles efectos secundarios que se puedan derivar de una operación de legrado para abortar. Los médicos saben que los hay. Un porcentaje, si quieren, pequeño, pero eso quiere decir que se da. ¿A quién va a demandar el padre? ¿A la Administración? ¿Al médico? ¿Al Gobierno?
Los farmacéuticos y los médicos saben que hay efectos secundarios con la píldora postcoital. Y saben que los riesgos aumentan cuando hay determinados antecedentes familiares. ¿quién va a controlar cuántas píldoras abortivas se toma una criatura? Si hay reacciones adversas que devengan en muerte o minusvalías ¿quién se va a responsabilizar? Si sobreviene un trombo que provoca una hemiplejía ¿quién va a cuidar a la muchacha de por vida?
¿Cómo pueden legislar con tal falta de prudencia?

Profesores de Religión

En la sentencia 169/09 de 29 de Abril de 2009, la Magistrada-Juez de lo social nº 1, Doña Maria del Mar Centeno Vergara, nos ha dado la razón. ¡Por fin! Los profesores de religión contratados por la Junta de Andalucía hemos visto cómo se conculcaban nuestros derechos por la Administración pública con impunidad e impudicia. Pero la justicia ha dicho que no estábamos errados cuando pedíamos nuestros derechos.
Es de vergüenza que cuando los contratadores son los organismos públicos, no tengan reparo en abusar de su poder e ir contra los trabajadores. Si cualquier empresario hubiera hecho lo que ellos hacen habitualmente, estaría a los pies de los caballos.
Y más vergüenza cabe si la administración pretende estar regentada por una política que, se dice, preocupada por lo social y por los trabajadores.
Pues los grandes Sindicatos tampoco han estado a la altura. Ni UGT, ni CCOO, ni los específicos de funcionarios. Han estado mirando para otro lado. Ahora pedimos que nosotros tengamos una mesa propia con un comité de empresa propio, cosa que viene en el Estatuto de los Trabajadores, por cierto. Pero claro, cuando se trata de discriminar por cuestión de creencias, en esta sociedad nuestra española, no importa si se maltrata a un trabajador de la enseñanza católico y que da clases de religión. Ahí el Estatuto de los trabajadores, los Sindicatos, los Partidos, saben que caminan por cristales rotos...
Pues no nos van a callar, ni nos van a cansar. Defendemos nuestros derechos, los de cualquier docente. Creo que no es mucho pedir.

viernes, 8 de mayo de 2009

Sabiduría de un pobre

Fue hace mucho tiempo cuando me encontré con este libro. Me lo propuso para la lectura una persona que, entonces, era vicario pastoral de la diócesis de Valencia y que, actualmente, es Obispo de la de Huelva.
Reconozco que no he dejado de leerlo desde entonces, y de recomendarlo, por supuesto.Es un auténtico clásico en la espiritualidad.
Eloi Lecrec hace un dibujo de Francisco de Asís que me parece enormemente acertado. El santo de Asís es un hombre tan parecido a Jesús, a quién amaba profundamente, que, dice la tradición, termina portando los estigmas de la pasión. Lo realmente importante, en el libro, es cómo va acercando su vida al ideal que sueña. Cosa no fácil. La vida va deteriorando, con celo de termita, todo aquello que te impulsó a dar pasos de gigante. Los proyectos importantes empiezan, algún día, con una decisión también importante. Pero mantenerlos en buen rumbo es obra de pacientes timoneles. La historia que desgrana, en los últimos años de su vida, de Francisco, nos habla de su grandeza, de su constancia, de la firmeza de sus opciones.
La importancia de los santos no reside en que levitaban o no, hacían milagros o no, estaban en varios sitios a la vez o llevaban aureola autoportante. Creo que su grandeza reside en su enorme humanidad y en su falibilidad que van modelando con la convicción y la coherencia. Esos son los ejemplos de vida. Máxime dicho para hoy, que todo parece ser un mar de incongruencias y cambios de chaqueta.
Sí, me propuso algo bueno el bueno de José Vilaplana. A mí me llenó de esperanza, por eso lo recomiendo.

jueves, 30 de abril de 2009

¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la fe

El autor de este libro,FRANCIS S. COLLINS, ofrece en este libro una reflexión muy interesante sobre las diversas posturas que podemos encontrarnos en este acuciante y urgente problema del encuentro entre ambas disciplinas.
Me ha parecido muy iluminador, y asequible, que estos temas no deja de ser muy de agradecer.
Hay una vía, el BioLogos lo llama él, que merece la pena explorar. En un mundo en el que todavía algunos erigen a la ciencia como la única forma de acercarse a la verdad, es interesante que un científico de prestigio universal, se atreva a exponer con valentía esta propuesta teísta, creyente, del comienzo del universo.
Esta "evolución teista" es una aproxiamción actual al tema de la creación y una crítica a las otras posturas cerradas a la inclusión de la ciencia y el pensamiento humano a la fe. Hay muchos que piensan que son irreconciliables, pero quizás arguyen eso por "defectos" de forma, por encontronazos no superados o por un concepto erroneo de fe, ciencia o razón.
Pienso que es bueno ver que nos podemos encontrar en lugares comunes y que, en definitiva, la verdad no es patrimonio de una ciencia, una forma de investigación, de reflexión o de materia.
Te invito a su lectura.

viernes, 24 de abril de 2009

El amigo americano

Digo yo que eso de ser el imperio debe de cansar un montón.
Ya le sucedía al imperio romano, y antes a los pobres griegos, o a los persas, o a los asirios...todos tuvieron que soportar que los moscones de los países conquistados, o los colindantes, suspiraran por su mirada y, a la vez, los pusieran a caer de un burro a la primera de cambio.
Bueno, España, aquel lugar donde no se ponía el sol, también tuvo que cargar con la cruz de ser la primera nación, la que descollaba y partía el bacalao...y eso debe de ser muy cansino.
Y es que tener que intervenir en los sitios donde los demás se acobardan, y que después te digan que vas de prepotente...que no se levanten delante de tu bandera, para después correr detrás del presidente a besar el suelo que pisa y decirle:"¡ mírame, mírame!"...
O que uno sea de una idea que propugna el cambio, la transformación, la revolución...para quedarse pegado a un sillón y una moqueta que te asegura no toparte con tus incongruencias...

Vivimos en un tiempo de prisas en el cual lo más importante es salir en la prensa, en las noticias. El contenido importa poco, sólo el envoltorio.
Ser el primero, como sea y a costa de lo que sea. Y mantenerse. No voy a decir que no haya valores sociales, o que todo es corrupción y mundo negro. pero es cierto que este mundo de carreras invita poco a la reflexión y al discernimiento.

Cuando veo que hoy nos sentimos contentos porque ya Obama nos mira y nosotros lo miramos con ojos enamorados, me pregunto cuál es la lógica elemental que mueve a nuestros políticos. Y no porque piense que el pueblo americano es malo, ni bueno. Es como todos. Solo que ahora son los primeros.
Programa, programa, programa. Y además sin ir en contra. Sino a favor de todo lo que sea bien para los ciudadanos.

martes, 14 de abril de 2009

Pregón Pascual de 2009

Ya están tronando glorias, a espuertas, todos los tornos del cielo.
Ya la tierra, estremecida, salpica risas y tararea cancioncillas felices.
Ya las luminarias del cielo se han puesto sus brillos de gala, los astros adornan con colores su elemento y los ángeles hacen sonar la materia con el gozo de un fulgor nuevo y distinto.
Y todo porque se ha abierto, de par en par, la ventana de la liberación, el escape de la esperanza, la puerta de la eternidad, la escala de Jacob.

Y que se alegre nuestra madre, la Iglesia, la congregación de los llamados, para que luzca con fuerza el testimonio de su fuego. Y que resuenen todas las gargantas de alegría. Cantad conmigo, gozad conmigo, porque esta es la noche, la santa noche de esperanza.

Y hacedlo porque Dios salió valedor por nosotros. El rastro de sangre de su Hijo ha puesto fin a la deuda, y podemos reconocer en su faz a todos los sufrientes del mundo, a todos los que añoran la felicidad, a todos los que construyen el Reino.

“¿Quién decís que soy yo?”. Nos dejaron esa pregunta en el aire, como un ariete candente que ha taladrado nuestro afecto. Pero, como un guiño, nos has dicho que sabes quiénes somos nosotros: tus amados, tus preferidos. Nos has amado primero. Sabemos quienes somos, nos has puesto una señal en la frente, nos has señalado para la vida.

Ya no hay esclavitud posible, has derribado, con tu entrega todos los muros, has abierto una brecha que comunica definitivamente el cielo y la tierra. No hay línea en el horizonte, es un continuo de gloria.

Esta es una noche santa, como lo fue para Israel, cuando los sacaste aprisa de Egipto. Aquella noche en que pasaste como una exhalación para aliviar el yugo de la opresión. Tu fuego y su humo, en columna que mostraba tu fuerza, los condujo por entre un mar de dudas y de pérdida.

Esta noche sobran dinteles y cerrojos, batientes y cadenas, abismos y distingos. Has tirado de nosotros para rescatarnos de las puertas de la muerte. Cuando abriste tu sepulcro, desaparecieron todas las lápidas para convertirlas en vida. Los infiernos han sido anegados con las aguas de la salvación. Tu cruz es arca que rescata y pinta el arcoíris de goce. ¡Alégrate hermano y hermana! ¡Pinta de luz tus noches y tus vacilaciones! ¡Ha vencido, y tú con Él!

Hemos pasado de la muerte a la vida. No hay miedo , no hay miedo porque la apuesta ha sido fuerte, un desafío cruzó la sombría noche del sufrimiento que todos llevamos impreso en los días de nuestra vida, y arredró al pecado. ¡Nos han salvado a precio de sangre! A precio de amor nos han puesto en la balanza para hacernos requiebros de ternura y hallarnos bellos.

La multitud de testigos, que tachonan el universo de nuestro cielo íntimo, han dejado impronta de Ti y nos han guiado hasta Ti . La miríada de discípulos que nos han precedido, formando esta Iglesia nuestra, han regado de migajas de pan el camino para conducirnos a Ti .
Y los desheredados, los excluidos, los marginados, los despojados, los solos, los desasistidos forman un enorme puzle de tu imagen para recordarnos quiénes somos y a quiénes nos debemos.

Devuélvenos la inocencia del amor primero, recóbranos de nuestra vida sin aventura ni pasión, enciende en nosotros la luz, como la de este cirio, para que brillemos contigo.
Acepta este regalo, esta celebración de alegría, que te ofrecemos todos los hombres y mujeres que queremos ser de Ti, y discípulos de Jesús. Acepta el fragor de bondad que emerge desde tu Iglesia, enamorada de Ti, y tropezando sin Ti, como un presente que conduce el Cosmos hacia Ti . Que todos los rostros donde te vimos, todas las miradas donde te adivinamos, se unan en nuestro gozo y esparzan granos de esperanza que verdeen bosques de mañanas.

Te rogamos, Dios Padre corazón de madre, que este cirio arda si apagarse. Que la mañana lo encuentre ardiendo para que nos recuerde el lucero que no conoce el ocaso: el Cristo Resucitado, el Viviente, el que ha derribado para siempre el edificio del pecado.

Jesús, hermano y amigo, mi Señor y mi Dios, se ha convertido en el primero del linaje humano, brilla sereno y cercano para hacernos paso, para abrirnos camino en la vida sin muerte, en la luz sin crepúsculo.
Y el vive, y reina glorioso por los siglos de los siglos. Amen.

viernes, 3 de abril de 2009

Semana Santa

El ciclo vital es una realidad que nos vuelve vulnerables. La vida no es una especie de ascendente lineal. Es una sinuosa andanza que se enreda en la naturaleza, en la experiencia, en la historia, en las percepciones, en los patrones aprendidos, en los sobresaltos de libertad, en los sentidos, en la afectividad incomprensible...y esa vulnerabilidad es la que nos hace maravillosamente sorpresivos y nos vuelve capaces de crear...y de creer.
La semana santa, la celebración de la pascua cristiana, es un arrebato místico, un arremangarse con la naturaleza para adivinar la semilla creciente, un esfuerzo cósmico por resucitar al Cristo universal. Es la Iglesia que se arrebuja en el manto del calvario y atisba la esperanza de la Luz que triunfa.
Vivir la semana santa, la Pascua, nos pone de nuevo en el camino de la novedad de un Dios que se hace hombre, para que el hombre se acerque definitivamente a Dios.
Feliz Pascua de Resurrección

lunes, 30 de marzo de 2009

Semana del 30 de Marzo al 4 de Abril

En la página de los Claretianos "Ciudad Redonda" he publicado los comentarios a las lecturas que corresponden en las Eucaristías de los días. Si queréis, haced algún comentario.

viernes, 27 de marzo de 2009

Disculpen las molestias

Ustedes me va a disculpar. Sobre todo aquellos que quieren mirar para otro lado y decir que la realidad no existe, o que exagero.
No me voy a callar, no me quiero callar.
Estamos en tiempo de Cuaresma, tiempo propicio para la conversión. Nos ofrece la Iglesia, desde antiguo, tres elementos que nos pueden ayudar: oración, abstinencia y limosna. Y creo que, en este contexto, viene muy bien al caso lo que quiero proponerte como elemento de juicio y transformación de la realidad.

Esto que te voy a contar hoy está ocurriendo en España, en Andalucía, en Huelva (y en la costa de Huelva para ser más exactos). Y es una desgracia, y una injusticia, que debe ser solucionada.

Todos los años, todos, el tema de los inmigrantes que vienen a Huelva es una fuente de dificultades y conflictos. No es por ellos, que vienen a buscar trabajo, sino porque las infraestructuras que debían acoger a estos trabajadores, se quedan pequeñas o no existen.
Este año, de forma aún más lacerante, los inmigrantes han visto que su situación se agrava. La crisis y las dificultades en el sector fresero, han hecho que muchos de ellos estén obligados a subsistir sin ningún tipo de ingresos. Cáritas de Huelva está haciendo lo que puede,pero ya no puede más. Hay muchas criaturas que no tienen qué comer. Lo han leído bien: NO TIENEN QUÉ COMER. Aquí, en nuestro suelo solidario, donde se nos llena la boca para decir que no hay pobres. Y las autoridades no quieren mirar hacia ese lado, hacia ese triste lado.

Tenemos que trabajar para que esa situación se solucione con justicia, y para que las instituciones, públicas y privadas, hagan que no suceda más.
Es por esto que hago un llamamiento desde aquí para que colaboremos en ello y, de forma específica y dada la situación de urgencia, hagáis una colaboración económica para poder solucionar el problema.

Para que tengáis más información: pinchad en este link de Cáritas Huelva.

http://www.caritashuelva.org/iphp/spip/

viernes, 20 de marzo de 2009

Manifiesto de Madrid

No voy a dejar de opinar sobre un asunto que me parece de importancia capital.
Cuando se hace una crítica a la Iglesia sobre su actuación histórica, creo que no se va al fondo de la cuestión. La Iglesia, que es una estructura también humana, a veces ha tenido incapacidad, falta de miras, o error grave al no ser capaz de sobrevolar su momento histórico y oponerse a lo que todos decían que estaba bien. A lo moral y politicamente correcto. Hoy, con los parámetros evangélicos, vemos el error. Y nos asusta, y nos abruma.
Tal podría pasar con el aborto. Puede que sea un tema político, puede que incluso haya una parte de la opinión pública que lo mire con ojos benévolos. Pero no deja de ser, por ello, una atentado contra la vida de las personas. Y puede que nos lo echen en cara futuras generaciones si no hemos sido valientes a la hora de denunciarlo.
Naturalmente que nuestra posición no va a depender de eso. Tenemos una grave responsabilidad sobre el asunto. No podemos permanecer callados o indiferentes.
Denunci, desde aquí, desde este humilde blog, que el aborto es un atentado contra la vida y la integridad de las personas, sobre todo de aquellas que no tienen posibilidad de defenderse; que se juega con el concepto de persona contraviniendo toda la lógica formal biológica; que se consiente un mal para para justificar otro; que no hay mayoría que pueda tumbar el derecho a la vida ni cambiar un mal moral en permisible.
Me adhiero al Manifiesto de Madrid de intelectuales, catedráticos y demás que hacen una defensa de esto mismo.
Ahí os pongo el Manifiesto para que lo leais.



«Los abajo firmantes, profesores de universidad, investigadores, académicos, e intelectuales de diferentes profesiones, ante la iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, de promover una ley de plazos, suscribimos el presente Manifiesto en defensa de la vida humana en su etapa inicial, embrionaria y fetal y rechazamos su instrumentalización al servicio de lucrativos intereses económicos ó ideológicos.
En primer lugar, reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos:
a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad.
b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la fusión de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular.
c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo.
d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida.
e) Un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana».
f) Es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias.
g) El aborto es un drama con dos víctimas: una muere y la otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable. Quien aborta es siempre la madre y quien sufre las consecuencias también, aunque sea el resultado de una relación compartida y voluntaria.
h) Es por tanto preciso que las mujeres que decidan abortar conozcan las secuelas psicológicas de tal acto y en particular del cuadro psicopatológico conocido como el «Síndrome Postaborto» (cuadro depresivo, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.).
i) Dada la trascendencia del acto para el se reclama la intervención de personal médico es preciso respetar la libertad de objeción de conciencia en esta materia.
j) El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma.
k) Lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo.
l) El aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años, a quien se pretende privar de la presencia, del consejo y del apoyo de sus padres para tomar la decisión de seguir con el embarazo o abortar. Obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer.
En definitiva, consideramos que las conclusiones que el Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, trasladará al Gobierno para que se ponga en marcha una ley de plazos, agrava la situación actual y desoye a una sociedad, que lejos de desear una nueva Ley para legitimar un acto violento para el no nacido y para su madre, reclama una regulación para detener los abusos y el fraude de Ley de los centros donde se practican los abortos».
Fdo.:
Nicolás Jouve (Catedrático de Genética; DNI 1154811)
Francisco Ansón (Escritor; DNI 847005)
Cesar Nombela (Catedrático de Microbiología; 1346619S)
Francisco Javier del Arco (Biólogo, Filósofo y Escritor; DNI: 00138438-N)
Vicente Bellver (Profesor Titular Filosofía del Derecho: DNI: 24335564T)
Luís Franco Vera (Catedrático de Bioquímica: DNI es 02.464.829B)
…/…

Siguen un millar de adhesiones a fecha de 17 de marzo de 2009, y siguen aumentando.