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viernes, 20 de marzo de 2009

Manifiesto de Madrid

No voy a dejar de opinar sobre un asunto que me parece de importancia capital.
Cuando se hace una crítica a la Iglesia sobre su actuación histórica, creo que no se va al fondo de la cuestión. La Iglesia, que es una estructura también humana, a veces ha tenido incapacidad, falta de miras, o error grave al no ser capaz de sobrevolar su momento histórico y oponerse a lo que todos decían que estaba bien. A lo moral y politicamente correcto. Hoy, con los parámetros evangélicos, vemos el error. Y nos asusta, y nos abruma.
Tal podría pasar con el aborto. Puede que sea un tema político, puede que incluso haya una parte de la opinión pública que lo mire con ojos benévolos. Pero no deja de ser, por ello, una atentado contra la vida de las personas. Y puede que nos lo echen en cara futuras generaciones si no hemos sido valientes a la hora de denunciarlo.
Naturalmente que nuestra posición no va a depender de eso. Tenemos una grave responsabilidad sobre el asunto. No podemos permanecer callados o indiferentes.
Denunci, desde aquí, desde este humilde blog, que el aborto es un atentado contra la vida y la integridad de las personas, sobre todo de aquellas que no tienen posibilidad de defenderse; que se juega con el concepto de persona contraviniendo toda la lógica formal biológica; que se consiente un mal para para justificar otro; que no hay mayoría que pueda tumbar el derecho a la vida ni cambiar un mal moral en permisible.
Me adhiero al Manifiesto de Madrid de intelectuales, catedráticos y demás que hacen una defensa de esto mismo.
Ahí os pongo el Manifiesto para que lo leais.



«Los abajo firmantes, profesores de universidad, investigadores, académicos, e intelectuales de diferentes profesiones, ante la iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, de promover una ley de plazos, suscribimos el presente Manifiesto en defensa de la vida humana en su etapa inicial, embrionaria y fetal y rechazamos su instrumentalización al servicio de lucrativos intereses económicos ó ideológicos.
En primer lugar, reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos:
a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad.
b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la fusión de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular.
c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo.
d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida.
e) Un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana».
f) Es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias.
g) El aborto es un drama con dos víctimas: una muere y la otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable. Quien aborta es siempre la madre y quien sufre las consecuencias también, aunque sea el resultado de una relación compartida y voluntaria.
h) Es por tanto preciso que las mujeres que decidan abortar conozcan las secuelas psicológicas de tal acto y en particular del cuadro psicopatológico conocido como el «Síndrome Postaborto» (cuadro depresivo, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.).
i) Dada la trascendencia del acto para el se reclama la intervención de personal médico es preciso respetar la libertad de objeción de conciencia en esta materia.
j) El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma.
k) Lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo.
l) El aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años, a quien se pretende privar de la presencia, del consejo y del apoyo de sus padres para tomar la decisión de seguir con el embarazo o abortar. Obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer.
En definitiva, consideramos que las conclusiones que el Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, trasladará al Gobierno para que se ponga en marcha una ley de plazos, agrava la situación actual y desoye a una sociedad, que lejos de desear una nueva Ley para legitimar un acto violento para el no nacido y para su madre, reclama una regulación para detener los abusos y el fraude de Ley de los centros donde se practican los abortos».
Fdo.:
Nicolás Jouve (Catedrático de Genética; DNI 1154811)
Francisco Ansón (Escritor; DNI 847005)
Cesar Nombela (Catedrático de Microbiología; 1346619S)
Francisco Javier del Arco (Biólogo, Filósofo y Escritor; DNI: 00138438-N)
Vicente Bellver (Profesor Titular Filosofía del Derecho: DNI: 24335564T)
Luís Franco Vera (Catedrático de Bioquímica: DNI es 02.464.829B)
…/…

Siguen un millar de adhesiones a fecha de 17 de marzo de 2009, y siguen aumentando.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Viaje a Lisboa



Ya hemos vuelto.


La verdad es que siempre me pregunto por la aportación de este tipo de viajes, con alumnos, en el entorno escolar.


Siempre hay mucho que preparar, mucho que trajinar antes de irse. Una vez que estás allí es una carrera para llega a los sitios, una pelea para que vean y sepan ver, para que miren y sepan qué miran, para que se incremente su cultura, para que sepan convivir y compartir, para que adquieran valores...pero siempre me quedo con la duda colgando de las ganas: ¿les habrá servido para algo más que para divertirse?


Soy optimista y creo que todos los recursos que ponemos a su alcance, algún día servirán para algo; que todas las experiencias sobre las que les hacemos reflexionar formen parte de su acervo moral; que todas las impresiones no quedarán sólo en la retina, sino quizás más allá...De todo hay quien se escape, claro. Habrá quien habrá aprovechado para hacer lo que sabe hacer, o lo que quieren mostrar a los otros como un abanico de vanidad desplegado, cual pavo real, y que oculta sus miedos o carencias. Quizás también a esos les sirva.


Bueno, ahí queda.

viernes, 13 de febrero de 2009

"Cierto olor a podrido"

En mi adolescencia, fue uno de los libros que formó parte de mis lecturas. El autor, Martín Vigil, escribía para adolescentes. Se me vienen muchos recuerdos gratos de repente. La frase puede aplicarse hoy también a la vida social y política. Quizás aún andemos en la adolescencia democrática, por mucho que llevemos más años en ella.
Sorprende ver cómo se destapa la caja de Pandora de las maldiciones. Ciertamente hay un arribar de personajes que quieren medrar a partir de las influencias. Pero, para mí, lo peor es que los políticos "se dejan".
Quiero responder a una frase que, en el seno de una conferencia, también muy política aunque con ínfulas docentes, me hizo un antiguo alumno que está ahora en un compromiso político.
"Estás decepcionado con la política", me dijo. Respondí, sí, pero me quedó un regusto amargo de lo que voy siendo. Fue una ilusión en mi tiempo, como para todos los de mi generación. Incluso tuve posturas que me acarrearon consecuencias poco deseables. Me la jugué, como solía decirse. Y salí fortalecido, aunque con desilusiones a cuestas que no han hecho más que crecer. Y que, con el paso del tiempo se afianzan a fuerza de la terca realidad.
Medrar es el verbo preferido de muchos que se montan en el carro de los cargos. No el bien público, no. Mentir, falsear, es la acción preferida de muchos politicastros para mantenerse en el puesto que les da de comer.
No son todos, qué va. Conozco a unos cuantos que son honrados a carta cabal, que no huyen del compromiso y no tienen ni tiempo para ellos...
Pero es que la imagen que tenemos...y la que nos proporcionan los medios de ellos, sobre todo cuando critican al contrario....
Estoy desilusionado, sí:
1) Los grandes sindicatos dependen del gobierno de turno, a través de subvenciones enormes.
2)Los Jueces dependen del partido político que gobierna, a través de la cuota en sus elecciones. 3)Hay una violencia en la conciencia personal con la obligación de votar lo que el partido manda.
4)Los escándalos se airean por los grupos mediáticos de poder dependiendo no de la verdad, sino de cómo hundir al contrario.
5)Los medios de comunicación insultan, agreden, o, sutilmente, engañan.
Alguno me dirá: "¡Bienvenido al mundo de Matrix!, ¡ya era hora de que despertaras del sueño!". Puede, pero no me resigno, la verdad. Es muy fácil pensar que todo es basura, que es un engaño, una falacia...y que lo mejor es taparse las narices para oler, de forma selectiva, el olor a podrido.
¿No habrá que optar por gente honesta, movida por ideales que no se tropiecen con el muro de la mentira? ¿No habrá que tomar este camino, por parte de los militantes cristianos, para sanear la vida pública?

miércoles, 11 de febrero de 2009

" Un mundo sin fin"

La verdad es que me acerqué a ese libro con el regusto del primero de Ken Follet, "Los pilares de la tierra". Y el fiasco fue, si cabe, aún peor.
El libro abunda en los tópicos de cualquier libro actual que tenga intención de ser un best seller. Pero se hace pesado y, además, ratifica aquel refrán que reza:"nunca segundas partes fueron buenas".
Pero lo que más me ha llamado la atención es la necesidad de aporrear a la Iglesia, al clero, y a todo aquel que se le acerque. No voy a destrozar el libro contando su contenido, pero sólo aparecen dos personajes dignos de mención que pertenezcan a la estructura eclesial y sean buenos por convicción. Ambos del mundo monacal, por cierto. Los demás se refocilgan en todos los pecados: lujuria, robo, ambición, mentira, poder, engaño, y un largo etc. Que no hay ni uno bueno, vaya. Y los peores, aquellos que tenían una función directiva: obispos, priores o prioras y demás.
En esa época parece que la Iglesia sólo hacía bien, medio bien, construir monumentos que pudieran legar al futuro. Pero no por una intención buena o saludable, claro.
Y para los días que corren hoy, parece que sólo cabría la posibilidad de que desapareciera. Es el único favor que algunos nos quieren permitir.
No sé por qué esta cruzada, un tanto burda todo hay que decirlo, que nos demoniza a todos los que seguimos a Jesús dentro de la Iglesia Católica. La división del mundo entre buenos y malos, los que sólo aciertan y los que siempre fallan, los que están del lado de los menesterosos y los que se embarran en el poder demoníaco, los que buscan la libertad y los que atan al yugo de la esclavitud religiosa, se me antoja demasiado simple, interesado y sospechoso. Nunca me ha gustado.
A nadie sorprende hoy pensar que la Iglesia se ha equivocado. O que se equivoca. O más aún, que se equivocará. En cuanto que es una realidad humana, yerra. Pero, con los Papas actuales entonando el mea culpa incluso, parece que nada baste a estos propagandistas que predican sólo el mal dentro de las filas de la Iglesia.
Hay que afirmar que no todos los eclesiásticos son malos, es más, la mayoría son personas honestas, como cualquiera otra persona, que intentan parecerse al modelo que imitan. Y sólo por amor. Hay que afirmar que la Iglesia ha hecho muchísimo bien a lo largo de la historia, y lo sigue haciendo hoy. Sin ningún rubor.
Pero estamos en un fuego propagandista, en un furor negativo, que pone a muchos libros entre los primeros puestos de la venta valiéndose del palo y tentetieso a la Iglesia. Sólo porque vende.
Bien, pues habrá que producir buena literatura para el día de hoy. Y aguantar el chaparrón estoicamente.

viernes, 6 de febrero de 2009

educación ¿para qué? ciudadanía

Saludar, disculparse por llegar tarde, llamar a la puerta antes de entrar, desear los buenos días, no estacionar en medio de la calle, tirar los papeles en la papelera(¡y los huesos de aceituna!), no gritar, no insultar, acudir al diálogo, respetar a las personas, no desafiar si algo hago mal, reconocer la bondad de los otros, saber apreciar el trabajo bien hecho, despedirse con educación, no dar portazos de genio, no toser encima de los otros, saber respetar las ideas diferentes, no desafiar a los que educan, respetar al profesor y a los compañeros, no arrojar todo al suelo para que lo recoja otro, ofrecerse a un favor, no pasar de largo ante la agresión física, sonreir, agradecer, acariciar, no utilizar palabras soeces, no blasfemar (por respeto al otro), no utilizar las instituciones para aplastar a los distintos, atender con amabilidad, pedir con respeto...
Quizás eso es lo que debamos llenar de contenido en educación, que después vendrá la ciudadanía.

jueves, 29 de enero de 2009

autobuses ateos y demás

A continuación os dejo un artículo del Teólogo González de Cardedal. Fue publicado en ABC, el día 18 de Enero de 2006, en la Tercera de ABC. Muy interesante.

"... Mortal es ya el hecho histórico de que creyentes e increyentes se lancen la palabra «Dios» a la cara cuando tenía que ser pronunciada por los creyentes con veneración y asombro, mientras que los no creyentes deberían respetarla por ser sagrada a sus semejantes... " Ortega y Gasset


ESTE título no está tomado de esos anuncios que ahora ruedan en autobuses por las ciudades. Le pertenece a Ortega y Gasset, quien en un artículo de 1926 bajo ese marbete escribía lo siguiente: «Hay épocas de odium Dei, de gran fuga lejos de lo divino, en que esta enorme montaña de Dios llega casi a desaparecer del horizonte. Pero al cabo vienen sazones en que súbitamente, con la gracia intacta de una costa virgen, emerge a sotavento el acantilado de la divinidad. La hora es de este linaje, y procede gritar desde la cofa: ¡Dios a la vista!».
¿Qué ha ocurrido en la conciencia europea para que tras años de silencio social sobre Dios, ahora aparezca esa extraña proclamación, que expresada como rechazo no se atreve a la negación absoluta y deja su existencia en probabilidad? Esa palabra primordial «Dios» todos la proclamamos en consentimiento o en rechazo. Ella nos precede y nos comprendemos a nosotros mismos como finitos a la luz del Infinito, como mortales a la luz del Inmortal, como creados a la luz del Creador. ¿Qué es más sensato: acogerse como frutos de un amor preveniente o como arrojados por un destino ciego? ¿Es posible que nuestra razón y corazón procedan de algo sin-razón y sin-corazón?
De Dios ni podemos callar ni sabemos hablar. Sólo podemos hablar de Él haciéndonos eco y siendo altavoces de su propia palabra acogida pecho a tierra, como revelación de su amor y en respuesta de nuestro amor. Quien se la apropia o la blande como arma frente al prójimo, está profanando a Dios y ofendiendo a su prójimo. ¿Quién se atrevería a decir que conoce a Dios, que lo puede retener por propia mano, o ponerlo a su servicio? Él es una presencia real pero elusiva, personal pero sustraída. No es posesión de nadie y es soberana sobre todos. Sólo descalzos y de rodillas, los oídos abiertos y los ojos cerrados, en acogimiento de uno mismo y en recogimiento de la dispersión exterior, podemos percibirle. No en el terremoto, ni en el viento, ni en el fuego exterior sino en la brisa tenue está Él. Así se dio a sentir a Elías camino del Horeb y a Moisés desde el Sinaí en la hendidura de la peña, viéndole por la espalda mientras se alejaba. Pero ese silbo amoroso, que ha rozado nuestras pupilas interiores ya nunca podremos olvidarlo, aun cuando azoten los vientos del Norte.
De Dios sólo se puede hablar con amor y temblor desde dentro de la verdad de la existencia, desde el estremecimiento de quien se sabe lejos de la propia dignidad humana y más lejos todavía lejos de la santidad divina. Sólo se puede hablar de Él con una razón que nace de la vida y del servicio incondicional al prójimo. A ese Dios podemos reconocerle en las huellas que han dejado en nuestro mundo sus testigos cualificados: profetas, místicos, poetas altavoces suyos en la cotidianidad, servidores de pobres y enfermos, santas voces de una eternidad que es inherente a nuestra finitud, de un Misterio, que es ya presencia a nuestra soledad, y al que podemos abrirnos porque previamente Él se ha abierto a nosotros. Aceptación de nuestra individualidad y adentramiento en nuestra soledad son condiciones para conocer a Dios. Sólo quien se conoce a sí mismo puede reconocer a Dios y sólo quien ama a su prójimo puede columbrar a Dios.
No se puede hacer comercio, propaganda o ideología con este santo nombre. Sólo podemos manuducir el prójimo hasta Dios con la verdad de la existencia, la dignidad de la justicia y la fortaleza de la esperanza. Tenemos que darle palabra y razón de Él pero no demostrar y nunca imponer. Estando en la verdad ante Él y desde Él enhiestos y libres para todo a la vez que solidarios de todo y servidores de todos, gozosos y esperanzados, los creyentes serán verdaderos y hablarán bien de Dios. Preocupados por todo lo bello, noble y justo, a la vez que serenamente despreocupados y abiertos a la gloria del mundo y a la belleza de las cosas, que es alimento natural del hombre y suprema flor de la realidad.
El creyente se sabe agraciado con la luz de la fe. Ella no es una conquista suya sino un don de Dios al que ya no puede renunciar porque equivaldría a renunciar a la luz con la que ve un mundo nuevo. Agraciado y humillado por la propia fe, de la que debe gozarse pero nunca vanagloriarse, se asombra cada día de sí mismo, de que al despertar siga existiendo y creyendo. Tanto la vida como la fe son una diaria sorpresa, que el bien nacido agradece a Dios y comunica a los demás. Lo que le causa asombro al creyente no es la increencia del prójimo sino su propia fe, porque sabe que es puro don de Dios. Nada más contradictorio con ella que despreciar o acusar a quien no la tiene: esto revelaría que quien lo hace no sabe lo que es el admirable don de creer; que ha confundido lo que es gracia con lo que es un vulgar producto que se compra, una idea que se fabrica o una mera herencia que se recibe.
Cuando las cosas sagradas de la vida humana son tratadas mal y maltratadas, terminan volviéndose contra el hombre y degradándole. La trivialización maligna conduce al olvido de lo esencial, a la pérdida del respeto a lo sagrado, al encubrimiento de los límites de la vida humana, a la anulación de la diferencia entre el bien y el mal. ¡Mortal es ya el hecho histórico de que creyentes e increyentes se lancen la palabra «Dios» a la cara cuando tenía que ser pronunciada por los creyentes con veneración y asombro, mientras que los no creyentes deberían respetarla por ser sagrada a sus semejantes! Cuando esa realidad que debería aparecer como alma vivificadora para todos, se convierte en arma de acoso, entonces algo esencial se ha pervertido en la convivencia. ¡Y todos los que colaboremos a esa pugna seremos culpables de lesa divinidad y de lesa humanidad!
Kierkegaard decía que al hombre que encuentra a Dios en su vida, le ocurre como al beduino en el desierto que, cavando dentro de su tienda, descubre una fuente. De ella recoge el agua y se la ofrece a su prójimo para saciar la sed: nunca se la arroja contra el rostro. Cada hombre tiene que cavar en la tienda de su propia interioridad para allí encontrar a Dios. El creyente le ofrecerá a su prójimo como agua viva. El no creyente no debe equivocarse: la realidad de Dios es una gracia posible también para él y no depende de cómo sean los propios creyentes. Cada uno somos un absoluto ante Dios y ante Él tenemos que responder con el nombre con el que previamente Él nos llama a cada uno. Dios es el primer bien común de la humanidad. Porque Él es uno creándonos, somos nosotros unos como hombres. Su paternidad creadora es el fundamento de nuestra fraternidad indestructible.
A la luz de lo anterior el lector se preguntará: ¿son los autobuses públicos lugar apto para el uso acusativo o defensivo del santo nombre de Dios? (No pregunto si es legítimo en pura lógica de mercado sino si es fermento de concordia o de discordia en una democracia humana). No parece. Las empresas públicas, ¿pueden prestarse a tales usos ideológicos, que siempre terminan ofendiendo a unos o a otros? No parece. Esta campaña nació en Inglaterra como reacción contra una presentación que hace a Dios fuente de miedo y amenaza al hombre con la condenación eterna. Y tenía razón en rebelarse contra ella y contra tal uso fatídico e inhumano de Dios, porque Él es la fuente primera de la vida y la raíz última de la felicidad. Dios es gratuito como lo son el amor y la luz, la belleza y las flores.
No puede ser utilizado como palanca que sirva de acelerador ni de freno para fines materiales de este mundo. Él es de otro orden: la luz que nos alumbra para que existamos en libertad; la lumbre que alumbra para que en gozosa responsabilidad crezcamos. No se puede hablar de Dios en vano, en falso, en profano. El creyente no hablará así nunca de Él.

TERCERA DE ABC

miércoles, 28 de enero de 2009

Una de cal y otra de arena

Me pregunto qué ha de pasar en la vida pública, con su baile de cifras, de mentiras, de espionajes varios, de anuncios que animan ateísmos, de dineros que debían llegar y nunca aparecieron, para que realmente cambie todo a un nivel ético aceptable y honesto.
Parece cómo que no importara nada. El poder de las instituciones se parece mucho a aquellas monarquías absolutistas. Iban sucediéndose sin que el pueblo interviniera o, si lo hacía, era para vitorear al fuerte. Por miedo, por desidia, por aburrimiento, por fastidio, por imposibilidad, por incapacidad, por pereza...dejamos que todo siga como está. Nos encogemos ante los hados del destino, en manos de los que "saben", de los que manejan los hilos del destino universal o particular.
El poder de un hombre nada puede contra una maquinaria engrasada por el unto de intereses y prebendas. Mi voto, mi opinión, mi rebeldía no vale para mover un ápice el rumbo del mundo. Es como si viéramos que aquel "1984" de Orwell, que leímos, se ha quedado pequeño ante una realidad que es más que la imaginación.
Pero un hombre puesto en pie sobre sus convicciones es capaz de devolver cordura al conjunto de los que buscan. Un hombre que se levanta con capacidad crítica revierte en todos, y hace distinta la realidad. No ahora, quizás. Pero fuerza una maquinaria que transforma el hastío en verdad.
La humanidad no es un enjambre irracional, es la suma de individuos que se afirman en su distinción para poder hacerse juntos.
Estamos inquietos ante la gran fuerza de los medios de comunicación que quieren manipular la percepción de la realidad; ante los políticos que medran para tener un minuto de gloria y un bolsillo relleno; ante el capitalismo salvaje y sin escrúpulos que hace que unos tiremos basura que sirve de alimentos a otros; ante el voto cautivo; ante la guerra servida en bandeja con las armas que fabricamos aquí...
Creo en los hombres y mujeres con conciencia ,y elementos morales, para enfrentarse a una realidad que no les gusta, y cambiarla. Pero es necesita esfuerzo. Y hay que educar a los jóvenes hoy para que pueda suceder.

miércoles, 14 de enero de 2009

Discurso pronunciado por Gervasio Sánchez


Reproduzco el discurso que me han mandado. Me parece muy sugerente.


Discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el 7 de mayo.

En el acto estaban presentes la Vicepresidenta del Gobierno, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo. ….

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.



viernes, 9 de enero de 2009

Empieza un año dificil

Así al menos nos lo auguran los chamanes de la política y la economía.
Mal año, dicen. Menos mal que algunos proclamaban que no había crisis, que si no estaríamos como el cínico Diógenes, pero no por opción filosófica, sino por pura necesidad.
Mal año, dicen, pero para la Europa pudiente, para la América rica...y de paso para el resto del planeta, que también existe.
Dicen que la economía se mantiene por el consumo, y yo me lo creo. Pero no por el consumo excesivo. Creo que las riquezas están mal distribuidas, muy mal distribuidas. A nosotros sólo no importa cuando nuestro nivel de vida pierde cosas que poder amontonar. Lo malo es que el mundo en "vías de desarrollo" pasa hambre y frío y no tiene calidad de vida y, a veces, ni vida que llevarse al escaso hilo que lo mantiene en la existencia.

Y, para colmo, la guerra. Esa sempiterna de Oriente medio. No recuerdo un momento largo en el que en Israel/Palestina no hubiera alguien que no metiera la pata, o el dedo en el ojo, o un obús en territorio ajeno. Complicado es, desde luego. Pero me molesta mucho el victimismo, o aquellos que ponen a unos como buenos y a otros como perversos. Aquí la sangre pringa a todos. Y los muertos no tienen afiliación política, se les acabó nada más morir. Los que vengan la sangre no saben ver más que odio y enemigos: su ceguera tiene nombre de final infeliz.

Pero quiero mirar el 2009 con esperanza, aunque alguno me felicitó sólo el 2010, porque decía que este no era posible que trajera buenos augurios. Creo que el ser humano tiene la posibilidad de reinventarse y realizar un ejercicio de imaginación que ponga remedio a tantos males. Los que el provoca y los que puede prever. Dios no nos deja solos en esta refriega, no se cruza de brazos. Pero tampoco creo que quiera hacer el mundo sin nosotros.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Comentaros en Ciudad Redonda

Para aquellos que queráis, he hecho un comentario a las lecturas del día en la página de los claretianos " Ciudad Redonda". Son de la semana 21 al 27 de Diciembre.
Ahí tenéis el enlace. Pincha en el enlace correspondiente a la Palabra diaria.
¡Ah! y dejad un comentario si queréis.
http://www.ciudadredonda.org/

viernes, 12 de diciembre de 2008

el bofetón

A ver. Me he levantado esta mañana con el ánimo subido porque se me acercan las Navidades. Como uno es creyente, además, con esto del adviento, y esas cosas, estoy en un proceso de meditación de la espera del Señor. Bien, no han sonado músicas celestiales ni yo las espero. Pero es que desayunarte por la mañana, escuchando cualquier emisora de radio, lo puede sumir a uno en el pozo de la perplejidad y casi situarlo en la cuaresma, por no decir en el viernes santo.
Esta mañana le ha tocado al bofetón materno-filial. Un señora magistrada, con toga y todo, acusa a una madre de agresiones en las que"se cumplen todos los requisitos del tipo de maltrato, aun cuando hubiese sido la única agresión cometida". Por lo visto la señora respondió con una pérdida de nervios a la afrenta de su hijo, que le mintió, se encerró en el baño, le tiró un zapatilla y, por si fuera poco,dice la señora magistrada que el chico tiene un "carácter difícil y desobediente". La madre le dió un pescozón en el cuello y lo levantó del suelo agarrándolo por el cuello. Hasta aquí la somera descripción.
Yo no apruebo la violencia, pero creo que se han pasado con la sentencia, que además se recurrió porque, para más inri, dijo el fiscal que se dió en el domicilio familiar. ¡anda!
Y se han pasado porque creo que es un despropósito ver cómo casos que socialmente son más graves y deleznables, quedan impunes, o se resuelven con penas que dan hasta risa, por no decir que a uno le entran hasta ganas de llorar.
Ya me dirán ustedes. A ver qué hacemos con lo del terrorismo, por ejemplo. O con los casos de gastos suntuarios de nuestros próceres políticos. Ya me dirán qué debemos pensar de eso. Y los profes de religión andamos metidos en problemas laborales en los tribunales. Miedo me da que se me cruce un magistrado, o magistrada, con una neurona mal colocada, o colocada ideológicamente, para que interprete torticeramente la ley. O la deje de interpretar.
No, si hay días en que a uno se le agarran unas ganas de no abandonar las sábanas que ni te cuento.
Pero voy y me destapo, porque creo que este es el mundo que nos está reclamando. Y que quiere que los cristianos pongamos un gramo de cordura en todo este embrollo. Ahí debemos estar.
Creo, en el fondo, que hay mucho interés en desviar los asuntos de lo fundamental en el ser humano. Una mujer puede abortar, no estamos planteando el tema de la eutanasia, pero pegarle un bofetón a un niño, no ¿eh? ¿Ustedes lo entienden?

martes, 2 de diciembre de 2008


Una habitación en el tiempo.

¿Cómo mirará Dios el tiempo? ¿Desde qué perspectiva, bajo qué prisma, percibirá nuestra fragilidad en el tenue devenir?

Muchas veces, instalados en este universo, atados a lo temporal, inscritos en el registro del espacio y el tiempo, podemos tener una ilusión óptica en este desierto de la vida: somos intemporales, pero sólo lo decimos para este aquí y este ahora, mientras que percibimos, miramos, sentimos... No creemos que la muerte se dice también para nosotros. Siempre le sucede a otro. Y le sucede cuándo ya toca a su fin la existencia. Y si sucede antes, es cierto que nos golpea y nos aturde, pero sólo temporalmente. En ocasiones respalda nuestra increencia, como una injusticia más que echarle en cara a un hipotético creador descuidado de su creación.
Habitamos esta casa como un huésped que no necesita reservar, como quien es dueño del hotelito. En el fondo eso que se llama inmanencia -la temporalidad a la que estamos sometidos, vamos- es una molestia que va creciendo a medida que pasa el tiempo y que causa estragos sólo al final del trayecto vital. No queremos percibir la caducidad, nos negamos a pensar en el vacío que puede invadir nuestra conciencia si dejamos de ser más allá de un pequeño lapso de tiempo. El encadenado e ininterrumpido suceder del tiempo pensamos que semeja la eternidad, pero es falso.
Sí, habitamos este tiempo y eso es un suceder de gozos que nos puede remontar a los límites de la felicidad misma. También al hondón de fracasos o estrepitosos desastres. Pero estamos, y con eso nos basta en la mayoría de las ocasiones. Como aquel que espera el autobús y no viene. Se queja, pero con la esperanza de que venga a no más tardar. Estamos, pero como quien no es más dueño de su existencia que la perplejidad de un instante. Estamos, y eso nos parece imperecedero, como cuando miramos la televisión para evadirnos de un mundo demasiado vulgar que no merece la pena vivir.


Pero vivir no es sobrevivir, es ajustarse los machos en esta realidad pura construida a través de opciones que nos van decantando, que nos van haciendo. Vivir no es un ejercicio de gasto innecesario de segundos amontonados en un calendario, es tomar conciencia de que soy en medio de un universo de posibilidades que se me van rindiendo, y que dan lugar a otro universo igual de posibilidades. Vivir es la soberana soledad de elegir, y de acertar o equivocarse en la elección. Vivir es saberse transportado hacia la eternidad, ese impulso que llevamos en el interior y que actúa, las más de las veces, como una brújula. Vivir es saberse sostenido, en medio de un mar borrascoso de innúmeros cruces, y saberse impulsado hacia la potencia mayor de mí mismo.
La figura del hombre rendido a la caducidad de las cosas, corriendo tras cada minuto, como si de él se asiera para poder ahuyentar los lobos de la noche, me parece un triste reducto de esa incapacidad para poder pensar una realidad que se nos forja distinta, si y sólo si, sabemos adivinar el suspiro de eternidad que la recorre. No como huida, no. Nunca el hombre es más hombre cuando sabe que sabe poco. Pero acierta a ver, lo ha hecho en toda su historia, que hay sólo un tránsito cuando adivina, en su inteligencia, que puede haber un infinito. Por eso nos alojamos en esta habitación con vistas a la eternidad.

Podría ser el asunto de Dios una cosa de la inteligencia, o una ilusión del alma. Podría ser la cuestión de la eternidad una intuición, más o menos necesaria. Podría ser. Pero tiendo a pensar que esta acerada conclusión de los más íntimos deseos de la humanidad, se acerca a lo que realmente somos: un proyecto que se recrea más allá de este tiempo y este espacio. Esto es, somos para siempre. Habitamos con esperanzas de estar para siempre habitando. Somos, no existimos. O al menos la existencia es una realidad que se suspende de nuestro ser. Esto me hace morar aquí con la mirada puesta allí.

¿Y Dios? Pues, como la mayoría de las religiones asegura, no está ausente. No mira para otro lado en el posible desahucio que nos sucede con la muerte. No. Aparece como un garante, como el que puso la fianza al principio de nuestro tiempo. Y que espera el veredicto final que hacemos sobre la casa.

Tengo que decir más. En el cristianismo, la eternidad se tornó una temporalidad concreta para dotarla de su sentido más brillante: Jesús. E hizo que el hombre, libre, pudiera optar por redefinir su postura vital a favor, o en contra, de sí mismo. Dios no fue nunca más una entelequia pensada, se convirtió en su compañía más sencilla. Porque quiso habitar en el tiempo, sin complejos, para ayudarnos a transitar sin desmayos. Podríamos decir que Dios quiso residir en la tierra, atravesando el tiempo, en una casa cordial, cercana y transitable – Jesús de Nazaret. Solo con una intención: poder entender que nuestra habitación tiene una proyección más allá de lo que vemos. Nos acompañó para hacernos descubrir un paraíso de eternidad. Un lujo de casa, un regalo de habitaciones que se iluminan para hacer acogida y feliz lugar de quien quiera habitarlas.


Que el Verbo se encarne no es más que comprender, de forma totalmente novedosa, la historia del hombre, su tránsito en el tiempo, su proyección de eternidad. Que se pueda acompañar la pequeñez humana, su quebradiza esencia, con una certeza: Dios está de nuestra parte, no nos abandona. Tampoco inspecciona la casa sin nuestro permiso, al contrario, pide permiso para entrar. El Creador sometido a su criatura. Dios se ha volcado en la realidad humana, ha vertido el caudal de su entrañable ternura en el hombre y lo quiere libre para poder atender a su cariño para reconocer que habitamos el tiempo para descansar en Él. O para negarlo y seguir confiando en que nada importa, quizás solo sobrevivir en la intemperie de un tiempo fugaz que termina en nosotros.

Pedro Barranco©2008

viernes, 21 de noviembre de 2008

Nihil novum sub sole

Nada hay de nuevo bajo el sol. Diría la sabiduría israelita en el libro del Qohelet. Se lamentaba el sabio de la penuria humana, de la incapacidad para aprender a ver.
Hoy, tampoco, hay nada nuevo. Se repite la historia de las intransigencias. No me sorprende que sucedan tensiones entorno al hecho religioso. Sean del talante que sean. Hay mucha confusión en todo. Se invoca por público no lo ajeno a la religión, sino su oposición a alguna de ellas.
"Creemos que hay que hacer una retirada progresiva de símbolos religiosos en los espacios de ejercicio de la vida pública. Sería incoherente andar abogando por poner simbología que en definitiva es por el carácter religioso de la persona". Dijo el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, José Antonio Alonso. Vaya, vaya. A ver ¿qué significa una retirada progresiva de los símbolos religiosos? Y eso de "los espacios de ejercicio de la vida pública" ¿qué es? Porque esa frase, dicha así, podría dar lugar a una larga retahíla de sospechas.
Los cristianos, llamados a la santidad no por a Iglesia, sino por el mismo Jesús, no se distinguen de los demás hombres- y mujeres. Si, públicamente la Comunidad de los cristianos, esto es, la Iglesia, los declara santos, ya tienen suficiente. Y de sobra. Para nosotros la notoriedad puede ir a contravuelta del seguimiento de Jesús:" ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!"dice de forma explícita el Maestro. Por es no nos conmueve que pongan´, o no, una placa a alguien significativo para nosotros.
Pero lo público no se puede mover en contra de los colectivos, o intereses de estos, máxime si no agreden al bienestar general de todos, sino que van en beneficio social. Tal es lo que está sucediendo. Viene siendo habitual que, cuando se trate de un elemento religioso católico, cristiano en general, haya un barrunto de expulsión, ninguneamiento, aversión, antipatía... y voy a para por no poner es palabra excesiva a la que no debemos llegar.
Mal entendida la democracia si no se piensa que el crisol de culturas, pareceres, religiones y demás forman el conjunto de todos y que la integración y el respeto, la consideración y la armonía, forman parte de la sociedad y deben gestionarla. Los enfrentamientos son malos consejeros. Al a historia nos podemos remitir.

lunes, 17 de noviembre de 2008

sobre los nombres

La torre de Babel es una paráfrasis de la actualidad.
Ocurre, como siempre, que los vendedores de viento alternan la mentira con la ignorancia y, como resultado, cosechan crédulos.
Lo que pasa en la sociedad contemporánea no es más que un enorme timo del toco mocho, pero en todo lo que se refiere a lo público. Por eso, los prohombres, y las promujeres habría que decir para ser políticamente correctos- aunque suene fatal-, nos espetan homilías encendidas cual discursos prebélicos para adoctrinarnos, indoctrinarnos, adocenarnos y, rematando la faena, atontarnos.
Juegan con las palabras, vacían los contenidos nobles y los rellenan de una especie de nada tirando a nada. Nos sorbemos los anuncios de sus disposiciones con prejuicios grandilocuentes contra otros, diciendo que "en mí, y sólo en mí" se haya la verdad imperecedera. Un fiasco, vaya.
Lo peor no es eso. Es que no sé cómo borrar de mi nómina el pago que les hago con cada declaración de la renta. No quiero mantenerlos, no quiero que formen parte de mis contratados. Porque no debemos olvidar que los políticos, los gestores, sus asesores, sus conductores, sus comunicadores, y demás personal vario, se pagan con mis impuestos. ¿No nos hacen poner cruces para algunas cosas? ¿para cuándo ponerlas para que los vividores del cuento no se lleven la pasta gansa calentita y sin mover la bisagra?
Claro, contra esto no hay más que refutar con una conciencia bien formada, rebelde y cuestionadora. Y para eso las religiones se las pintan muy bien. No hay nada más molesto que un ciudadano que se pregunta, que se posiciona y valora. Nada hay más lesivo para los que manejan las encuestas de opinión, generando opinión, que quien se levanta y apaga.
Me duelen las entrañas sociales del alma, cuando veo cómo nos llevan de corriente en corriente allá por dónde quieren. Un poco de rebeldía, por favor.

martes, 11 de noviembre de 2008

La lectura creyende de la Palabra

Hace unas semanas estuvieron con nosotros, en la Casa de las hermanas del Sagrado Corazón, en Corteconcepción, miembros del equipo de la Casa de la Biblia, para darnos un cursillo de iniciación sobre la "Lectura Creyente de la Palabra".
Próximamente, en la Diócesis de Huelva, empezaremos el año de Lectura con el Evangelio de Marcos.
Es un reto precioso el que se nos ha propuesto a la Diócesis. Renovar la Iglesia desde la Fuente, desde las fuentes. Esto es, desde la misma Palabra. No sé cuántos nos vamos a juntar con motivo de este acontecimiento, pero creo que merece la pena.
Muchos cristianos pensamos la Iglesia como un sueño de las Bienaventuranzas, es una buena forma de empezar acercándose al Maestro. Grupos pequeños, donde fluya la comunicación a través del acercamiento a la Palabra, donde poder soñar juntos, construir juntos y comprometernos juntos.

jueves, 23 de octubre de 2008

Quiero un coche

Y es que ser de izquierdas, republicano y catalán da mucho caché. No puede ir uno por ahí en alpargatas, oiga, ni en chaquetas de pana.
El hombre moderno, de izquierdas, se gasta la pasta gansa de los contribuyentes en berlinas. Un audi A-8 Limusina. Para el presidente del Parlamento catalán, que es de ERC. Casi nada. Pero es que el boato de los representantes de los obreros y trabajadores no debe deslucir en los actos públicos, o privados, entre los otros de derechas fascistas y ricachones. Que una cosa es la ideología y otra, muy distinta, la de la dignidad representativa y democrática.
En fin , ya ven, que nos remean las cachas, según el argot futbolístico. Cada vez estoy más convencido de que los señores que ascienden en política se convierten en los próceres de una nueva identidad y sacerdotes del lujo y la ostentación. Y me dan ganas de renunciar a la representatividad parlamentaria y esas cosas. Cada vez creo menos en ellos y en su limpieza en el juego político.
Pero ¿es que este coche político no poluciona, ni contamina? Debe ser que lo del cambio climático aún no ha llegado a esa izquierda. Ni la contención del gasto públio, ni la cantidad de parados que se amotonan, ni la crisis que hay. No crean que es el único. Lo que pasa es que lo han pillado. Pero una cosa es el poder y otra los representados. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo ¿les suena?

martes, 21 de octubre de 2008

Una de astronautas

Y van y me dicen que por qué no cambio ya. Que está muy visto esto de los profes de religión. Y no me lo dice un cualquiera, qué va.
¿Saben qué pienso? Digo yo que a lo mejor no les interesa. Pero por si acaso. Miren, esto de la persecución , ¿y si es verdad? Porque lo que yo veo , cada vez más claro, no es una política errática, de decisiones a tontas y a locas. Qué va. Yo veo todo muy bien orquestado. No es que vea confabulaciones judeo-masónicas. Es que estoy percibiendo, con una nitidez que me asusta, que cada vez que se habla de cristianismo, sobreentiéndase Iglesia Católica, se le ponen a algunos una cara de estar oliendo a vinagre que les cantan las intenciones. O que se promulgan leyes, decretos, normas, etc, etc, etc, que lo que van haciendo es acorralar a los que profesan públicamente su fe eclesial.
Y me está hartando. Que en Europa, que se enteren, hay estados democráticos que son confesionales, y nadie se rasga las vestiduras. Se convive, se respeta, y se asume. Y no pasa nada. No es que yo quiera volver a un Estado confesional, no me mal interpreten. Pero es que resulta que aquí vamos en sentido contrario. Toda presencia de la Iglesia, sobre todo la pública, es denostada. ¿Ustedes saben por qué? Ser del Bétis no es objeto de crítica (bueno, un poco), ser de una peña, de un equipo, de un partido, de un sindicato, o incluso de alguna corriente esotérica, no es objeto de burla. Pero trate Vd. de opinar, de estar presente en el ámbito de lo público con el aval de los que, como Vd., creen y ya verá Ya verá.
Pues que me están hartando. Y creo que los cristianos deberíamos de hacer valer la fuerza de nuestra verdad, de nuestra convicción, sin arredrarnos. Con mesura, pero con firmeza. Con evangelio, pero con autenticidad. Decir de forma descarada ,ya, que no hacemos daño a nadie por proclamar la felicidad que nos ayuda a buscar la de los demás. Estar presentes en los ámbitos públicos (escuela, sindicatos, partidos, asociaciones varias, foros, tribunales, y plazas) defendiendo, con entrañable misericordia, que la verdad del evangelio no hace esclavos, sino libres. Que no es una vergüenza decir que tenemos un sólo Señor, y que los demás sólo son hombre al servicio de intereses más o menos buenos.
Va siendo hora de poner en su sitio las cosas ocupando nosotros el que nos corresponde.

jueves, 9 de octubre de 2008

Tambores de guerra

La Bota que pisa con estrépito, nos dice Isaias.
Es muy fácil forzar los textos evangélicos para hacerles decir lo que nos conviene. Lo sé. Pero creo que esto se puede achacar hoy a la Administración de la Junta de Andalucía. Hemos ido oyendo cómo se acercaban malos augurios. Cómo nos iban preparando para la mala nueva. La Junta no tiene alma, sólo una alcancía por corazón que se puede volcar del lado de sus amigos. Y nosotros no lo somos.
Los profesores de Religión no han ocultado jamás de dónde proceden, no pueden. Y eso nos hace vulnerables. Nos situa en el frente de batalla de todos los enfrentamientos. Ahora comienza de verdad la auténtica lucha. Debemos permanecer unidos y no confundirnos entre nosotros. Vamos a ir a los Tribunales, vamos a buscar la justicia y el derecho, vamos a enfrentarnos a los elementos de injusticia corporativa. Pero vamos a hacerlo con paz, y con sentido evangélico.

"El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande, habitaban tierras de sombra, y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo: se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repetirse el botín. Porque la bota que pisa con estrépito y la túnica empapada en sangre, serán combustible, pasto del fuego. Porque la vara del opresor, el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madían. Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva al hombro el principado, y es su nombre: Maravilla de Consejero, Dios guerrero, Padre Perpetuo, Príncipe de la Paz. Para dilatar el principado con una paz sin limites, sobre el Trono de David y sobre su Reino. Para sostenerlo y consolarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre. El celo del Señor lo realizará."Is 9, 1-3.5-6

miércoles, 8 de octubre de 2008

se consumó el desastre

No hay voluntad de diálogo, no hay respeto por los derechos laborales. Y ya está.
Acabamos de recibir en el Instituto un FAX de la Delegación advirtiendo de cómo se van a "repartir" las horas. Al final no quieren reconocer que tenemos un contrato indefinido firmado. Y que no podemos consentir que nos lo varíen, y menos sin negociación.
¿Por qué se hace esto? ¿Qué razones asisten a todos los que ven cómo se conculcan los derechos? ¿Hay alguien en la Administración que no desee mirar para otro lado? Todos andan tapándose la nariz y sumergiéndose en el deseo de pasar desapercibidos. ¿La culpa? el de más arriba, que yo soy un mandado. Adiós la conciencia personal. Todo lo que habíamos luchado por salir del "firmes" "que el que manda, manda" parece que se desmorona.
Porque de lo que estamos hablando es de Derecho laboral. Nos quieren variar un contrato sin regulación de empleo. ¡La Administración! , ¡la que debe velar porque no sea así!
Y hay más. Vamos a asistir a la tiranía del pensamiento que excluye el hecho religioso, la fe, de todos los ámbitos de influencia sociales. Como si fuéramos apestados, oiga.

Pues nos tendrán enfrente. Aunque ellos sean titanes. Aunque sean Goliat, tendremos las piedras de la justicia. Y vamos a movilizarnos, no les quepa la menor duda.

lunes, 29 de septiembre de 2008

movilización

Los Profesores de Religión queremos hacer llegar a la opinión pública el siguiente comunicado, que resume la situación precaria y de enorme dificultad a la que están siendo sometidos los profesores de la asignatura de Religión por parte de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía:

1.- Que los profesores de Religión firmaron un contrato indefinido que les aseguraba una situación justa y de no dependencia del arbitrio de los contratadotes.
2.- Que este contrato prometía la estabilidad de los profesores contratados por la administración ya que entraban a formar parte del Estatuto de los Trabajadores.
3.- Que el presente curso académico se están modificando los contratos de forma sustancial sin que hayan mediado negociaciones con los sindicatos específicos, reduciendo la jornada laboral y, consiguientemente la remuneración económica.
4.- Que la Consejería ha dado orden explícita de eliminar grupos de alumnos matriculados bien agrupándolos (incluso por encima del número legal de alumnos por aula) o “invitándolos”, tanto directores como inspectores, a que no se matriculen.
5.- Que los profesores de Religión, a pesar de formar parte del Claustro de Profesores con todas sus obligaciones, no tienen los mismos derechos: no pueden ser tutores, no pueden ser Jefes de Departamento, no pueden asumir la dirección de ningún programa educativo específico, no pueden ser directivos de los Centros, no pueden completar horario con asignaturas afines.
6.- Que, no obstante, tenemos un porcentaje de alumnos que roza el 80% del total de alumnos matriculados en la Enseñanza, lo cual significa una amplia demanda social.
6.- Que en otras regiones autónomas la situación es bien distinta. Están mejor considerados y mejor tratados: En Galicia, Cataluña, País Vasco, Valencia, Madrid, e incluso Extremadura. Esto significa necesariamente una situación de discriminación explícita por parte de la Administración Andaluza tanto por pertenecer a otra comunidad autónoma como por ser profesores de esta asignatura específica.
7.- Y que todas estas cosas y aún más nos llevan a denunciar que se están vulnerando los derechos de estos trabajadores a los que se discrimina por razón de la asignatura de la que son profesores.

Por eso proponemos:

1.- Que se nos mantengan las mismas condiciones en las que se hizo el contrato indefinido. Y que, de no existir horas suficientes para poder tener el horario completo o parcial firmado en dicho contrato, se nos permita completar el mismo con las actividades que la Administración nos encomiende, según estipula la ley.
2.- Que se negocie la problemática de los trabajadores con los representantes legítimamente constituidos.
3.- Que no se incumpla la Ley en cuanto a número de alumnos/aula ni se incentive la misma por autoridades escolares y que, de ser así, se sancionen a los mismos por estar ejerciendo su función en contra de los artículos de igualdad ante la Ley.
4.- Que se nos equipare al resto de miembros del claustro en cuanto a derechos y podamos ejercer otras funciones e impartir, si fuera necesario, otras asignaturas afines.
5.- Que establezca una baremación para la provisión de puestos de trabajo como lo estipula el Estatuto General de los Trabajadores.

Estamos profundamente preocupados por el sesgo de los acontecimientos, que nos invitar a pensar que estamos discriminados por la Administración Pública por el hecho de ser Profesores de Religión. Tememos por nuestro contrato de trabajo, y por la remuneración, muy a la baja, del mismo. Tememos que todo esto no sea más que un manejo político que no tiene en cuenta ni la dignidad de los trabajadores ni la de los padres de los alumnos que quieren que se imparta esta asignatura. Que todo esto es el resumen de una persecución laboral que merma nuestros derechos laborales y lesiona nuestra dignidad de trabajadores.
Esperamos de la Administración que podamos negociar nuestra situación.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Indignación y movilización

Creo que va a ser un otoño caliente, y no precisamente por el cambio climático. Nos lo están poniendo de forma que no vamos a tener más remedio que echarnos a la calle.
Os lo aclaro. A día de hoy, todavía nos queda, al menos, una semana para poder saber qué hace con nosotros la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Hay rumores de todo tipo. Unos dicen que los grandes sindicatos (UGT, CCOO, ANPE, CSIF, etc) se han reunido con responsables de Educación a negociar. Muy bien ¿ ya nosotros no nos preguntan los señores sindicalistas lo que pensamos, lo que necesitamos, cuáles son nuestros puntos de vista? Como siempre, los sindicatos a lo suyo, que no suele ser lo de los trabajadores. La Junta está, de forma absolutamente oscura, haciendo el mapa de adscripciones y horarios de los profesores y, asómbrense, no ha hecho aún ninguna baremación pública de méritos. Y esto es básico en el Estatuto de los Trabajadores, donde decían que no ponían. La Junta nos había dicho que ya no nos podrían despedir de cualquier forma, pues se han perdido 190 horas de Religión utilizando el subterfugio de unificar cursos y, por tanto, se han despedido profesores. En ninguna asignatura se hace eso para quitar puestos de trabajo. ¿ No es esto un incumplimiento de la Constitución, en concreto del art. 14? No todos somos iguales, algunos lo son más que otros. Porque en España hay muy distintas situaciones de los profesores de Religión y adivinen donde estás peor. En Andalucía, donde el hecho diferencial es el laicismo.
Estamos ante una regulación de empleo encubierta. Lo que pasa es que nos lo están vendiendo como una aportación generosa de su parte. En los 20 años que llevo siendo profesor de Religión jamás me habían tratado de esta forma. La Administración pública es el peor patrón. No conoce ni reglas ni normas, se salta al a torera los derechos de los trabajadores y sus contratos y no le importan los méritos adquirido por años de docencia. Un servidor no puedo sumar puntos por los años trabajados frente a un Tribunal de Oposición, la Junta de Andalucía no nos lo reconoce. Aún no nos han pagado los trienios, problemas de dineros, dicen. No reconocen el derecho de los padres a recibir la educación de sus hijos en igualdad de condiciones, etc, etc, etc.
Están juntando despropósito tras despropósito y lo que nos queda el la movilización.
Y es a lo que llamo. Si no quieren tratarnos dignamente, habrá que defenderse, con recursos legales, con manifestaciones, con publicidad, con todo lo que la Ley nos permita.
Creo que es hora de tomar la calle, de afirmar que no somos menos por ser profesionales que imparten una determinada asignatura y defender nuestros derechos.

Te invito a que pases esta información y leas los artículos que te pongo a continuación:
1.-En Vida Nueva: http://www.vidanueva.es/secciones/iglesia-en-espana/peligra-en-andalucia-el-empleo-de-los-profesores-de-religion/
2.-Europa press: http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-amigo-vallejo-expresa-seria-preocupacion-conflicto-profesores-religion-20080916160312.html
3.- Libertad Digital: http://www.libertaddigital.com/sociedad/los-profesores-de-religion-de-andalucia-denuncian-despidos-encubiertos-de-la-junta-1276338346/

lunes, 22 de septiembre de 2008

Nada, que no se arregla

En fin, creo que, al final, tendremos que ir a las movilizaciones.
Hay un runrún que no cesa. Hay una incomodidad manifiesta y un deseo de enredar las cosas para que, embarulladas, no se arreglen.
A día de hoy, con bastantes días de comienzo de curso, aún no nos han dicho a los Profesores de Religión qué es lo que pasa. En Andalucía estamos hartos de señoritos que se han cambiado de color, pero que siguen siendo los amos del cortijo. Y tratan a los que no quieren con el desprecio oportuno que se merecen: nos ningunean, nos reducen la jornada laboral, nos siegan las horas de la asignatura bajo los pies, nos agrupan a los alumnos hasta la línea última de la ratio...
Sí, ya sé a quién estoy señalando, y no por eso estoy en un lado o en otro. Pero no debemos, ni podemos, soportar al injusticia. Aunque se cubra de leyes que, en este caso, son harapos ideológicos.
Creo que va siendo hora de que nos pongamos en marcha y nos movilicemos de forma clara y contundente. Esto es asunto de profesores y padres, que a muchos les gusta esconderse debajo de las sotanas a que le resuelvan los problemas.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Calendario de la Comunidad Tierra Esperanza

Os pongo aquí el calendario de la Comunidad Tierra Esperanza.
(Si pinchas encima del mismo, te sale ampliado, de manera que se pueda leer más facilmente)

lunes, 15 de septiembre de 2008

La ajetreada vida de un profesor de religión

Comienza el curso. Uno nunca entra en él con el pie correcto. Unas veces por una cosa, otras por otra.
Al terminar el año pasado, algunos de nosotros veíamos con esperanza el que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía hubiera asumido a los Profesores de Religión como "indefinidos". No voy a hacer el chiste fácil. Lo de indefinidos era por el tiempo de contratación laboral. Y, en este contrato, se especificaban centros de descripción y horas. Además, nos dijo, que estábamos fuera de la tortura episcopal porque ya no nos podían echar por las buenas, con razones injustificadas...
Nos dieron un caramelo envenenado. Este año, sin variación de contrato, sin información previa, sin publicidad, sin tener en cuenta el Estatuto de los Trabajadores, sin tener en cuenta el contrato firmado, sin piedad y como los peores patrones del siglo XIX, nos reducen el contrato, nos cambian y nos ningunean. Y me explico.
Al comenzar el curso nos encontramos con que todavía no nos han dicho a dónde vamos a trabajar, con qué número de horas o en qué Instituto. Ya se han hecho los horarios, porque oficialmente hoy empezaba el Curso. La Consejería ha mandado instrucciones para que los profesores no puedan completar horario en otro Centro, de manera que se quedan con las horas de un sólo centro. Esto supondría una reducción en el sueldo drástica. Y una modificación del contrato sin contar con l os trabajadores ni con sus representantes sindicales.
Soy Licenciado en Ciencias Eclesiásticas, con el título homologado por el Ministerio, llevo dando clases 20 años, y muchos cursillos a mis espaldas...pues no se han tenido en cuenta estas cosas, básicas en cualquier provisión de puestos de trabajo, para que pueda tener un contrato digno. O al menos equiparable al de otros compañeros con menos años de velo o titulación inferior.
¿En dónde están las mejoras? ¿No tenemos derechos? ¿no somos dignos porque nuestra asignatura es la de religión?

Por si alguno de vosotros cree que exagero, le invito a que vea las siguientes páginas o lea los siguientes comunicados:


Comunicado del consejo de delegados diocesanos de la enseñanza religiosa de Andalucía

PREOCUPACIÓN POR LA ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN CATÓLICA DE SECUNDARIA EN ANDALUCÍA
INFORMACIÓN A LA OPINIÓN PÚBLICA

En la reunión de delegados diocesanos de Enseñanza de Andalucía, presidida por Mons. D. Antonio Dorado Soto, celebrada en Antequera el 13 de septiembre de 2008, ante la problemática surgida por la drástica reducción horaria del profesorado de enseñanza de Religión Católica de Secundaria y las graves consecuencias que de ella se derivan, se acordó enviar el siguiente comunicado a la opinión pública:
1. Nos sentimos muy preocupados por la situación creada que tanto afecta a la naturaleza de la enseñanza de la religión católica.

2. Estamos estudiando con urgencia este asunto para favorecer el diálogo abierto con los organismos pertinentes.

3. Manifestamos nuestra inquietud ante la situación social, laboral, familiar, etc. tan precaria en que queda buena parte del profesorado de Religión Católica.

4. Lamentamos que, según nuestras informaciones, en Andalucía no se esté resolviendo este asunto como en otras comunidades autónomas que, dentro de la legalidad vigente, lo han hecho favorablemente hacia la asignatura y su profesorado.

5. Agradecemos a los sindicatos y representantes del profesorado la aportación que están haciendo para la solución de esta problemática.

6. Esperamos de la Administración educativa de la Junta de Andalucía la resolución favorable de este problema que tanto puede afectar a la impartición y desarrollo adecuados de la enseñanza religiosa que es una materia fundamental.


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También podéis mirar:
http://www.appreceandalucia.com/pcm320.htm#GRANADA0809

o bien:
http://profesoresreligion.blogspot.com/

sábado, 30 de agosto de 2008

Sobre el Compromiso cristiano

A continuación os dejo una catequésis sobre el compromiso que se usó en el Encuentro Jóvenes del Rocío. Por si os sirve:

Documento:

a) Fundamentación bíblica:

“Nació en una pequeña aldea, hijo de una mujer del campo.
Creció en otra aldea donde trabajó como carpintero
hasta que tuvo 30 años.
Después, y durante tres años, fue predicador ambulante.
Nunca escribió un libro. Nunca tuvo un cargo público.
Nunca tuvo familia o casa. Nunca fue a la universidad.
Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su lugar de nacimiento.
Nunca hizo nada de lo que se asocia con grandeza.
No tenía más credenciales que él mismo.
Tenía sólo treinta y tres años cuando la opinión pública se volvió en su contra.
Sus amigos le abandonaron.
Fue entregado a sus enemigos, e hicieron mofa de él en un juicio.
Fue crucificado entre dos ladrones.
Mientras agonizaba, sus verdugos se jugaron sus vestiduras, la única posesión que tenía.
Cuando murió fue enterrado en una tumba prestada por un amigo.
Han pasado veinte siglos, y hoy es figura central de nuestro mundo,
factor decisivo del progreso de la humanidad.
Ninguno de los ejércitos que marcharon,
ninguna de las armadas que navegaron,
ninguno de los parlamentos que se reunieron,
ninguno de los reyes que reinaron,
ni todos ellos juntos, han cambiado tanto la vida del hombre en la tierra
como esta Vida solitaria”.
(Poema anónimo)

1.- Este poema nos sirve para enmarcar la persona de Jesús, que es el origen de nuestra fe y la meta de nuestra vida, en la historia particular, la suya, y en la universal. Seguimos a un hombre que fue capaz de marcarla con trazos gruesos de transformación y cambio. Seguimos a alguien que esperó, pero también que hizo posible aquello que esperaba a través de una acción sencilla en medio de su gente.
Seguimos a alguien cuyo mensaje es de una simplicidad divina: el amor es la comunicación misma con Dios. Y este amor gesta una realidad nueva. Este amor es una forma de ser de Dios. Y este perfil, el de ser de Dios con los hombres, lo vemos reflejado en el concepto Reinado de Dios. Como dice el Papa en su Carta Encíclica Deus est Caritas:
“La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario. Pero, al mismo tiempo, la caritas-agapé supera los confines de la Iglesia; la parábola del buen Samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado « casualmente » (cf. Lc 10, 31), quienquiera que sea. No obstante, quedando a salvo la universalidad del amor, también se da la exigencia específicamente eclesial de que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad. En este sentido, siguen teniendo valor las palabras de la Carta a los Gálatas: « Mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe » (6, 10).” (Encíclica Deus est caritas” de Benedicto XVII)
2.- Si debemos reducir el Mensaje de Jesús a una frase, a un slogan, este podría ser: “ha llegado el reinado de Dios”. Ese Reinado de Dios constituía una esperanza para todos los judíos. No sólo los de su época. Querían la instauración de una realidad política que pusiera de rodillas a sus opresores, que eliminara el pecado y la impureza de Israel y que lo convirtiera en el centro de las naciones. Pero Jesús no quería eso. El Reinado de Dios es, para Él, una nueva forma de relaciones entre los hombres basada en una nueva forma de relación con Dios: todos hermanos, hijos de un Dios Padre enormemente cariñoso.
Dicho de otra forma, el amor en Jesús se vuelve operativo, transgresor y totalizante. La forma de ser de Jesús es una pura transformación de la realidad a impulsos de un amor desbordante y constructor de una realidad nueva.
3.- Por lo tanto, la palabra que comunicaba Jesús, era también acción que se hacía presente. No era un mesías al uso (1), sino que estaba impregnado de Dios hasta tal punto que su vida era su palabra y su obra haciendo presente la nueva Vida de Dios.

Así, auscultando los evangelios, podemos encontrar, en su vida pública, al menos, los siguientes elementos:

a) Jesús comunicó y anunció lo que es el Reino de Dios que llega. (Mc 1,22). Y, sin lugar a dudas, el mejor resumen del mismo lo tenemos compendiado en el denominado Sermón del Monte (Mt 5-7)
b) Él compartió mesa, intereses y sentimientos con los excluidos de aquella sociedad (cf. Mc 2, 15ss; Lc 15,1; Mt 11,25ss).
c) Pero también tocó, acarició y curó, a los sufrientes, los desheredados, los solos, todos aquellos que estaban en las orillas de la sociedad, entendiendo estas acciones como señales de la llegada del Reino (Lc 11,20).
d) Después llamó a gentes sencillas para que le siguieran en el estilo de vida que emprendía y los envió a anunciar el Reino. Trató de construir con ellos una comunidad que no se rigiera por los criterios de la sociedad ( Lc 22, 25ss).
e) Por todo esto entró en conflicto con la teología judía oficial (en temas como el sábado, en qué consiste la pureza del hombre, con quiénes está Dios, cuál es el sentido y valor de la Ley...).
f) Pero también entró en conflicto con el Templo de Jerusalen y con el culto oficial, permitiéndose incluso una acción dura y comprometida: echar por tierra los tenderetes que mantenían al Sumo Sacerdote, y declarar que aquel Templo estaba llamado a desaparecer y ser sustituido por otro “no hecho de manos humanas”.
g) Por todo esto, tensó la realidad hasta hacer que lo quitaran de en medio violenta y ejemplarmente. Y esto se justificó en nombre de Dios, pero procedía de la sensación de amenaza que acompañaba a su anuncio del Dios del Reino.
h) Cuando ya vio venir el final, apostó por la esperanza hasta tal punto, que decidió celebrar una cena con los suyos. (2) En ella determinaba hasta qué punto quería estar entre los suyos y cómo había que hacer para ser de los suyos (Jn 13)

4.- Estas acciones proféticas son las que vienen a llamarse, de forma actual, compromiso. La significación de este vocablo sería la de aquella actividad que deviene necesariamente de la palabra dada. En el caso del mensaje de Jesús, la inexcusable cristalización de su vida en la nuestra o, dicho de otro modo, la forma de ser cristos como compromiso del bautizado, en este aquí y este ahora.
El amor, en Jesús, traspasa los límites de una realidad que hacía al hombre un ser dependiente y miserable. Con su capacidad de donación transforma tanto las estructuras de su tiempo, como la interioridad de las personas. No deja nada indiferente.

Esta se entendió perfectamente por los discípulos tras Pentecostés. Perdieron el miedo a las posibles consecuencias que podían sobrevenirles por seguir a su Maestro y, de forma clara, anunciaron su Mensaje. Fruto de esta nueva vida, con unos valores bien distintos de los judíos, las estructuras de relación y de opresión fueron dejando paso a otras de libertad.


b) Fundamentación teológica:

1.- La Iglesia, a través de su reflexión y su praxis, ha tratado de ir haciendo posible este reinado de Dios en la tierra. Buena cuenta de ellos la dan la cantidad de obras que se han ido realizando a través del tiempo: hospitales, escuelas, centros de acogida, casas de acogida, dispensarios, y un largo etcétera que no es ahora el tiempo de desglosar. En efecto, como dice Benedicto XVI en la Spe Salvis:”…de la esperanza de estas personas tocadas por Cristo-se refiere a los santos, o cristianos comprometidos- ha brotado esperanza para otros que vivían en la oscuridad y sin esperanza. En ellos se ha demostrado que esta nueva vida posee realmente « sustancia » y es una « sustancia» que suscita vida para los demás. Para nosotros, que contemplamos estas figuras, su vida y su comportamiento son de hecho una « prueba » de que las realidades futuras, la promesa de Cristo, no es solamente una realidad esperada sino una verdadera presencia”

2.- También en los Documentos eclesiales a lo largo de la historia, ha ido cristalizando en formas diversas. Sin duda alguna conectan con la reflexión teológica de los primeros cristianos y con los primeros Padres de la Iglesia. Este deseo de cambio y transformación humana late en los pensadores cristianos como una necesidad básica del seguimiento de Jesús. La energía transformadora de la realidad se hacía reflexión y cultura. Asía nace la Doctrina Social de la Iglesia. Podríamos decir que ella misma es la sensibilidad de los cristianos en documentos orientadores.

3.- Hoy, igual que siempre, se hace necesaria la labor de la Iglesia, de todos y cada uno de los cristianos, para explicitar el amor de Dios a los hombres, y que se transmite por medio de aquellos que han escuchado el mensaje de su Palabra. El Mensaje de Jesús no es para establecer de forma egoísta una salvación individual. Sino que debe asumir a los otros como parte de este mensaje: “¿Cómo ha podido desarrollarse la idea de que el mensaje de Jesús es estrictamente individualista y dirigido sólo al individuo? ¿Cómo se ha llegado a interpretar la «salvación del alma » como huida de la responsabilidad respecto a las cosas en su conjunto y, por consiguiente, a considerar el programa del cristianismo como búsqueda egoísta de la salvación que se niega a servir a los demás?”(Spe Salvis) Dice el Papa Benedicto XVI. Nadie se salva solo, vuelve a incidir. Nuestro mensaje queda mutilado si se circunscribe al ámbito de lo individual. Nuestra misión no es la de encerrarnos en “los privados” para buscar una satisfacción propia, ni la de conseguir un nirvana solipsista. Como nos dice el Concilio Vaticano II.”Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”(GS 1)

4.- No podemos mirar para otro lado en este tiempo actual. No podemos dejar de conciliar vida y fe, porque si no quedaría mutilado el Mensaje universal de Salvación traído para todos los hombres y mujeres.
“Una consecuencia de lo dicho es que la búsqueda, siempre nueva y fatigosa, de rectos ordenamientos para las realidades humanas es una tarea de cada generación; nunca es una tarea que se pueda dar simplemente por concluida. No obstante, cada generación tiene que ofrecer también su propia aportación para establecer ordenamientos convincentes de libertad y de bien, que ayuden a la generación sucesiva, como orientación al recto uso de la libertad humana y den también así, siempre dentro
de los límites humanos, una cierta garantía también para el futuro”.(Spe Salvis)

5.- Por eso es necesario inventar nuevos caminos de intervención en la realidad, escrutando, mirando, percibiendo, qué es lo que hoy necesita el mundo para ser una morada de Dios y una digna morada del hombre, para que cada criatura se convierta en digna y viva dignamente:
“Para cumplir esta misión es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época a la luz del Evangelio” (GS4).

Los cristianos deben permanecer atentos a los signos de los tiempos para interpretar correctamente dónde trabajar y cómo hacerlo de forma que el Mensaje de Jesús tome carne y vigor orientando a toda la humanidad hacia Dios. Este es el compromiso. Por decirlo de alguna forma, hay que tomar hasta las paradas de los autobuses: debemos estar presentes en todos los sitios donde nos podemos encontrar con los hombres y las mujeres de nuestro tiempo para hacer de la realidad, salvación. Nuestra presencia en el mundo indica una nueva forma de comprender todas las circunstancias y, para eso, tememos que, de forma decidida, construir estructuras nuevas o colaborar en las ya existentes, para que permitan a la humanidad vivir en dignidad, libertad y hermandad.


6.- No obstante hay campos en los que cada cristiano se siente como pez en el agua, porque sabe que es allí donde puede aportar la visión cristiana e impulsar, de forma decidida, el mundo nuevo que soñó el Mesías. Vamos a enumerar algunos en los que el hoy de la salvación debe darse, y esto sólo será si nosotros nos sentimos auténticos colaboradores en la re-creación del mundo:

1. La reflexión y la praxis bioética: No cabe ninguna duda de que el conocimiento científico y el dominio de la técnica aportan un beneficio inestimable a la calidad de vida de todos los hombres y mujeres. Pero no puede haber aportación técnica que no deba pasar por la reflexión ética. Es necesario estar presentes en todos los lugares donde se aborde esa reflexión, o provocar su creación, para asegurar que la técnica no se convierte finalmente en enemiga del hombre y de la vida.(Cfr. Evangelium vitae 4)

2. La familia: Hay una necesidad de volver a vínculos seguros en una sociedad inestable. Nuestra reflexión y aportaciones deben ser sugerencias en positivo, elevando el valor moral de las relaciones de afecto en la familia, de equilibrio y seguridad, frente a las teorías individualistas.

3. La economía: Caído uno de los referentes económicos con la antigua Unión Soviética, podemos caer en las redes de un capitalismo salvaje, que olvide a todos los pobres de la tierra. Necesitamos ofertar soluciones viables de desarrollo sostenible y equitativo entre todos los pueblos, especialmente los más pobres. Nos mueve el mensaje de Jesús a inventar nuevos modelos y dinamizar los viejos, para que se adecuen a los valores evangélicos del compartir. (Centessimus annus 39)

4. El mundo de la política: hay que dignificar, y participar, en el mundo de las relaciones políticas. Allí se mueven los hilos desde donde se van a tomar decisiones que van a tener repercusiones en el bien común. No nos es ajeno, ni debe asustarnos. Estamos llamados a transformar la realidad y, para esto, hay que ir a apoyar y aportar nuestro granito de arena. También en los sindicatos, en las asociaciones de vecinos, en toda estructura donde se organice el bien común, estamos llamados a participar. (Deus est caritas 28)

5. Ecología y medio ambiente: Hoy se abre paso una sensibilidad cada vez mayor por el sostenimiento de una economía que no dañe el medio ambiente. La investigación y las nuevas propuestas de solución pueden tener una vertiente cristiana si consideramos el mundo como obra de Dios y la humanidad como garante de este orden.

6. Las relaciones interculturales: desde un profundo convencimiento de la verdad aportada a la Humanidad a través de Jesús, no podemos olvidar que, en todas las religiones y culturas, se encuentra una verdad seminal. El mundo de la convivencia, el respeto y la aportación de lo propio, son un gran reto que se está planteando en nuestra sociedad.

Hay más, y probablemente tú puedas descubrir muchas más. Y seguro que el devenir histórico traerá algunas novedosas. Pero lo importante es que no nos convirtamos es agentes pasivos que sólo saben recibir. Y esta aportación es un amor hecho realidad concreta. Un amor operante, transformante y arriesgado que busca la perfección del hombre y la transformación del mundo para que sea lo que Dios quiere para el hombre. No somos mojigatos, sabemos que este amor es conflictivo porque se enfrenta a las raíces del mal, pero no nos da miedo. Otros antes que nosotros han podido hacerlo, nosotros también podremos. No tenemos miedo. (GS 39)

miércoles, 27 de agosto de 2008

en verano

En verano parece que se para todo, pero no. Lo único, si acaso, es la Seguridad Social, que cierra el grifo, y Hospitales, y médicos. Mejor no ponerse enfermos y rezar a todos los santos para que no nos pase nada.
En verano parece que todo el mundo se tiene que ir de vacaciones, pero no. Hay gente que se emplea a fondo para ponerse en marcha hacia los otros, y renuncia a su descanso. Una delicia.
Parece, y digo parece, que el verano no nos quiere dejar tranquilos y las desgracias se ciernen sobre el universo de la misma manera que siempre. Entonces hay quien mira al cielo por primera vez para reclamar un sentido y una explicación. El corazón tampoco descansa.
En verano parece que el olor a sal y arena, o a aire limpio, o a postal de sitios exóticos es lo que prima, pero no. Hay millares de seres que las pasan canutas en sus sitios haciendo lo posible por sobrevivir. La opulencia de los ricos es un constante insulto.
Y en verano se me paró un pocp el blog, pero no son vacaciones, oiga. Es que me desconecto de internet, a ver si me saneo un poco. Pero quedan los amigos. Eso, no se apaga en el verano.

jueves, 19 de junio de 2008

La Cope

Hace mucho tiempo que me tiene preocupado un tema eclesial de transcendencia. Este es el de la transmisión del mensaje del evangelio y, por ende, la capacidad que podemos tener de informar y formar a través de los medios de comunicación social.
Es evidente que necesitamos comunicadores del mensaje evangélico. Es una invitación constante, e inherente, a la dinámica de la fe. Bien es cierto que ahí no se acaba, se necesitan las obras, los hechos que avalen dicho mensaje.
Creo que es importante que la gente perciba el mensaje de liberación y salvación de forma adecuada a dicho mensaje. Mcluhan acertó al afirmar: "el medio también es el mensaje". Por eso hay que cuidar tanto lo que se dice como la forma en que se dice. No es lo mismo proponer la fe, que imponerla; ser asertivos que destructivos; analizar que insultar; dialogar que discutir.
Si la Iglesia tiene un determinado medio de comunicación a través del cual hace su análisis e información, los cristianos tenemos que pedir que ese medio sea, cuando menos, de estilo evangélico. Y no me refiero a algo melifluo y que tenga miedo a hacer un análisis en profundidad y con mordiente. Que no se confunda lo que quiero decir. El estilo evangélico, en ocasiones, es también claro y, por eso mismo, puede parecer duro. Y serlo.
Pero lo que debe quedar claro es que tiene que buscar la verdad, y no puede ser insultante u ofensivo. Y, por supuesto, plural. Que de distintas visiones de los temas discutibles y no sea unívoco.
Desgraciadamente me encuentro eso en algunos programas que pertenecen a la cadena Cope: adolecen de pluralidad y estilo evangélico. Esto crea desasosiego en el oyente que se acerca a esta cadena con la intención de oír distintas opiniones, estudios sosegados, y propuestas constructivas.
Creo que habría que revisar tanto cómo se comunica en las emisoras de la Cope como aquello que se comunica. No encuentro ningún problema en que el estilo pueda ser con cierta ironía, con garra. Tampoco que las opiniones que se vierten puedan o no coincidir con las mías. Ni que el periodista o el director sea de una tendencia ideológica determinada. Nada de eso, en sí, es necesariamente negativo. Pero lo que se dice debe ser respetuoso, crítico también, pero con una limpieza evangélica que haga que quien lo escuche no sienta que si no está con lo que dice, está fuera de la verdad. Al fin y al cabo lo que pretendemos todos es hacer un mundo que se parezca a lo que Dios quiere, y que está claramente definido en las Bienaventuranzas. Deberían de revisar, pues, quienes tengan potestad para eso, las líneas, medios y formas de la Cadena para que los cristianos no tengamos que migrar a otras ondas decepcionados, una vez más, de las elecciones erróneas en materia de comunicación que apoyamos desde la Iglesia.

viernes, 13 de junio de 2008

la ternura

La caricia que emplea la palabra,
el abrazo que tuerce el brazo a la desidia,
la sonrisa que alivia tempestades,
la mirada que ahuyenta los miedos de la soledad,
la mano que toca en suave don,
la afrenta que huye ante la cercanía,
la esperanza renovada contigo,
la seguridad de que te sé,
tal es la ternura.

El cosquilleo de la complicidad indisumulada,
la risa que reparte intimidades,
la espera ilusionada de tu presencia,
la certeza de tu compañía,
el susurro quedo del secreto,
la pregunta insistente sobre ti,
la pregunta insistente sobre mi,
tal la ternura.

Sentarnos frente a frente, lado a lado ,
el espacio que frecuentamos hecho migajas,
el tiempo, como margarita, desgranado,
las pasiones recoletas, tranquilas ya,
tu presencia, ah, tu presencia,
tu ausencia que termina para siempre,
un regalo hecho de intimidad y descarga,
como tal la ternura.

lunes, 2 de junio de 2008

Semana del 2 al 7 de Junio

Lunes 2 de Junio
Queridos hermanos y hermanas:
Me asomo a este capítulo 12 de Marcos, con un cierto temor. Parece que nadie de los que están cerca de Jesús se entera de nada. Tampoco los que, según su tiempo, eran “especialistas” en comprender los designios y los mensajes de Dios.
Esta parábola tiene, para los que le escuchaban entonces, un clarísimo significado: los judíos esperaban al Mesías, pero no lo reconocieron en Jesús. Más aún, lo van a rechazar. Y, de entre todos los judíos, especialmente los dirigentes.
Serio, muy serio es esto. Porque nos pasa que muchas veces escuchamos perfectamente, en el interior de nuestra conciencia, la voz de Dios y nos negamos a reconocerla. Dios ha hablado en la palabra de su Hijo y, sin embargo nosotros rechazamos el mensaje claro que se nos invita a aceptar. El reconocimiento de su persona como Señor de nuestras vidas se distrae con otras distorsiones, que nos impiden verlo con claridad.
En todas las religiones existe la tentación de encerrar el contenido de Dios en un libro, en una caja de oro, en una jaula. Máxime por los que se llaman dirigentes, especialistas, catequistas, maestros, pastores, u otros múltiples títulos. Pues mucho cuidadito, porque podemos ignorarlo de tan clarito como se nos puede poner a nuestro lado. Y, en no pocas ocasiones, es el pueblo el que reconoce al profeta.
De todo el edificio que es la Iglesia, Jesús es la piedra que ensambla y sostiene al edificio. Nada hay más esencial. Por eso es importante saber reconocerlo, escucharlo en la historia, en los otros y en su Palabra. No nos vaya a pasar como a los dirigentes, que no se enteraron de nada.
Que le Señor de la vida nos de discernimiento y claridad para saber reconocerlo.

Martes 3 de Junio
Queridos hermanos y hermanas:
¿Qué significa exactamente eso del César y de Dios? Hay algunas personas que tienden a pensar que es una aclaración sobre los dos reinos: el celestial y el terreno. Un poco como si las cosas de la Iglesia tuvieran que estar encerradas en la sacristía, y las otras funcionaran de otra forma porque son “las de la calle”. Es una equivocación. Creo que Jesús no quería decir eso. Y me explico.
Toda esta controversia se inscribe, según Marcos, en el enfrentamiento de Jesús con los poderes de su tiempo. Ahora es con herodianos y fariseos –enemigos mortales-, pero que se unen para tender una trampa a Jesús. ¿Se deben cumplir las leyes de impuestos? Jesús no evade la pregunta, como pudiera parecer, diciendo que las cosas del plano espiritual van por otros derroteros.
Hoy hay una tendencia a encerrarnos en los templos para que no seamos molestos, queriendo que vivamos una espiritualidad descarnada y despreocupada de lo que le pasa a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Y esto es para que se vayan instaurando otros valores, y algunos de ellos podrían ser antievangélicos o antihumanos. Benedicto XVI dice en su libro “Jesús de Nazaret”: “si el imperio (léase mundo) se considera a sí mismo divino…,entonces el cristiano debe obedecer a Dios antes que a los hombres”. Nada de lo humano nos es ajeno, por eso la invitación de Jesús nos invita a ir mucho más allá y llegar a divinizar las cosas haciéndolas parecerse a lo que Dios quiere, esto es, más justas, más fraternas, más igualitarias. Si no cumplen esa función, hay que procurar cambiar el orden de las cosas.

PD. Os invito a echarle un vistazo al libro del Papa Benedicto XVI, Jesús de Nazaret , es interesante, fácil de leer y aporta elementos interesantes sobre Jesús.



Miércoles 4 de Junio
Queridos hermanitos y hermanitas:
Os transcribo un texto de B. Pascal, de sus Pensamientos, el número VII:
“El Dios de los cristianos no consiste en un Dios simplemente autor de verdades geométricas y del orden de los elementos…Para el Dios de Abrahán y de Jacob, el Dios de los cristianos es un Dios de amor y de consolación; es un Dios que llena el alma y el corazón que posee; es un Dios que hace sentir la propia miseria y la misericordia infinita, que se une al fondo de las almas; que llena de humildad, de gozo, de confianza, de amor; que los hace incapaces de otro fin que no sea Él mismo.”
Dice Jesús que el Dios en el que creemos es un Dios de vivos. ¡Que gran verdad! No seguimos a un muñeco fabricado por manos humanas, o por el miedo, sino a quien es capaz de hacer brotar la vida desde la nada; no seguimos a un Dios vengativo o cruel, sino a quien se acerca con una enorme misericordia al hondón del alma humana; no seguimos a quien nos esclaviza, sino a quien nos libera de las ataduras más profundas del hombre: nuestro egoísmo, nuestro pecado, nuestra eterna insatisfacción; no seguimos a quien nos conduce a la nada y al sinsentido, sino a quien nos eleva a lo más alto de nuestra dignidad.
Nuestra vida tiene una referencia clara: estamos llamados a vivir en Él. La resurrección de Jesús abre una puerta a esa realidad por la que suspiramos. Estamos habitados por la inmortalidad.
“
«Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti” rezaba San Agustín. También nosotros, también nosotros. Porque en el fondo nada hay más importante, o más capital que esto. No se trata de una espiritualidad que nos evada de la realidad, sino que nos mete en el corazón de las cosas porque reposicionamos todo desde una clara identidad.

Jueves 5 de Junio
Querido hermanos y hermanas:
Me vais a permitir que hoy utilice la primera lectura para aportaros mi comentario. Es tan bella, tan llena de vitalidad y mensaje que no me puedo resistir. La Palabra de Dios no está encadenada, dice. En un mundo en el que nada de lo que se diga tiene necesariamente relevancia, quizás sólo el insulto, o la maledicencia (insulta, que algo queda); en unos medios de comunicación donde la mentira campa por sus respetos; en una realidad en la que orear las miserias de los otros sirve para ganar dinero, parece que la Palabra de Dios se pueda sumar, sin más, al baratillo de la miseria humana. Peor no es así.
La propuesta de Pablo es hacer memoria. Y hacerla de Jesús, la Palabra crucificada por ser veraz. Jesús es el modelo de la honestidad y de las consecuencias de permanecer fieles. La Palabra no está encadenada, sino que expone públicamente, y con humildad, lo que debe ser. Y siempre permanece fiel, no falla, no engaña, no hace mal.
Debe decirse esto hacia fuera de la Iglesia, y también hacia adentro. Debemos ser veraces y firmes, pero dulces y propositivos; debemos buscar la verdad y permanecer fieles a ella, pero no buscar la condena, sino la liberación y la salvación de los otros.
Si morimos con Él, viviremos con Él. Es una bella promesa a la que me agarro sabiendo que no hay error en ella. Saber que nuestra vida es ya para siempre, nos da ligereza de espíritu para deambular por esta. Y también una enorme alegría porque contamos con la simpatía de un Dios siempre dispuesto al bien del hombre.
Aprender a vivir instalados en el presente, pero con vocación de eternidad, nos permite ser aún más felices, más ciertos, más enteros.
Y, por si fuera poco, el amor: la tela sobre la que estamos cosidos. Sostenidos en el amor para los otros, entramados en el amor con los otros, ensimismados en el amor hacia el Otro.
Os ofrezco, a continuación, un poema de Pedro Casaldáliga. Lo titula “Acuérdate de Jesucristo”. Y os lo recomiendo vivamente para la oración.

“Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos... (Me acuerdo muy bien de El. A todas horas. Me acuerdo de El, buscándolo; sintiéndome buscado por sus ojos gloriosamente humanos). "En él, nuestras penas..." (La soledad innata, donde crezco como un tallo de menta. El complejo indecible que me envuelve las raíces del alma más profundas, abiertas sólo a Dios, como al océano...La durísima cruz de esta esperanza donde cuelgo seguro y desgarrado. La infinita ternura que me abrasa como un viejo rescoldo de montañas nativas. La impaciencia sin citas y sin puertos... "En El, nuestra Paz..." (La Paz pedida siempre. La Paz nunca lograda. La extraña Paz divina que me lleva como un barco crujiente y jubiloso. La Paz que doy, sangrándome de ella, como una densa leche). «¡En El, la Esperanza, y en El la Salvación!" (...Y entretanto celebro su Memoria, a noche abierta, cada día...).


Viernes 6 de Junio
Queridos hermanos y hermanas:
Un controvertido Jesús viene apareciendo en todas las lecturas de esta semana. Aquí aparece interpretando un texto del Antiguo Testamento. Este texto es claramente mesiánico, y se lo viene a atribuir a Él mismo. En muchas ocasiones me he preguntado qué significa realmente decir Jesús-Cristo, (o Jesús Mesías, o Jesús Ungido, o Jesús Rey, que todo es lo mismo) para mí, y para aquel que lo pronuncia.
Afirmar la soberanía de Jesús sobre mi vida es poner un eje desde el que me oriento, vivo, trabajo, amo, sueño, o me esfuerzo, y que debe ser sustantivamente distinto al hecho de que no lo tuviera. Admitir que el Señor es mi Señor, revolvería toda la estructura de mi personalidad y no la dejaría indemne. Como le pasó a la Magdalena, a Pablo, a los hermanos Zebedeo, o al mismísimo Judas. No nos deja indiferentes, o no debe.
El cristianismo, como afirmación del seguimiento de Jesús, no puede vivirse mimetizado con el ambiente, confundido con los que no viven según la misma estructura que los que seguimos a Jesús. Nos hace distintos porque sabemos leer entre renglones el plan de Dios sobre la realidad, y sobre nosotros. Nos hace distintos porque nuestra intención es seguir al Maestro y hacernos como Él. Creo que eso significa llamarlo Mesías.
Afirmar esto hoy, y siempre, no resulta fácil. Ni de palabra, ni con los hechos que atestigüen la palabra. Vamos, que resultamos incómodos. Cuando el bien quiere proponerse, el mal quiere imponerse. El Mesías salvó la distancia que media entre el triunfo del bien y la fuerza del mal, y ganó. Con Él, nosotros ganaremos. No hay miedo, no hay temor.
Pidámosle a Jesús esa fortaleza.

Sábado 7 de Junio
Queridos hermanitos y hermanitas:
Aparecen dos pasajes, unidos, en el evangelio. Ambos con una clara intención. Ambos creando un ambiente de tensión y de diferenciación con el judaísmo.
1. Los escribas eran los teólogos oficiales. Gente bien dispuesta y con una respetabilidad hecha a fuerza de estudio, preparación y por la consagración a la interpretación de la Escritura. El pueblo reconocía en ellos a personas que, a fuerza de estudiar las Palabras divinas, debían estar mucho más cerca de Dios que el resto de los mortales.
2. El ser viuda en Israel era una especie de maldición. La mujer no solía valer mucho, más cuando no tenía un varón que la protegiera. Era la imagen de la dependencia y la marginalidad.
A unos, los escribas, los juzga severamente. A otra, la viuda, la mira con ternura.
¿Por qué? Quiero creer que en la mente y el corazón de Jesús estaba claro que el ser varón, o estudioso, o rico, o sano, nos significaba nada. Más bien al contrario, podía ocultar una intención malévola o un corazón mezquino.
Dios no juzga por la apariencia, mira en lo profundo de cada uno de nosotros y es capaz de saber, en realidad, qué es o que nos mueve.
Bien claro pueden resonar en nosotros estos ejemplos hoy. Personas que disfrazan sus miserias con trajes de marca, gentes que aparentan una santidad plagada de injusticias, golpes de pecho que ocultan golpes en la cara. Jesús lo decía para las personas religiosas de su tiempo. Nosotros, que podemos llamarnos hombres y mujeres de fe, debemos aplicarnos escrupulosamente lo que se nos dice, no vaya a ser que, como siempre, la Biblia sea un libro con el que golpear las insuficiencias de los otros, y nunca las nuestras.
Por otro lado, creo que Jesús alaba la disposición a dar lo que nos falta, y no lo que nos sobra. Muchas veces damos algo de tiempo, algo de dinero, algo de nuestros dones a los otros, pero nos guardamos lo mejor. Sin embargo, como la viuda, hay muchos que ofrecen lo mejor de sí mismos para que el bien sea una realidad que se extiende. Esos son los imprescindibles. A estos debemos parecernos.
Y, ojo, que la lección la da Jesús poniendo a la mujer como la mejor. La bondad puede venir de donde menos lo esperamos, incluso de los que, según nuestro criterio, jamás nos pueden enseñar nada.