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viernes, 7 de marzo de 2008

Sentencia del Tribunal Supremo de Andalucía sobre la objeción de conciencia a EpC

Desde que se aprobó la nueva Ley Educativa, en la que se incluía, entre otras cosas, la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, he estado asisitiendo a diversos debates, encuentros y reflexiones sobre la misma.
Nunca me aclararon si el Estado tenía potestad legal para impartir una asignatura que sostuviera elementos de reflexión ética que fueran opuestas a otras fótmulas diversas y, más aún, que lo evaluaran. Por encima de otros elementos del debate, esto es, contenidos específicos y claves axiológicas, el tema más importante es si el Estado es hábil - o tiene potestad - para imponer un determinado pensamiento formal, un constructo moral especifico, y puede dar una nota sobre cómo se han asumido, intelectual y moralmente, esos valores. Naturalmente ha habido fórmulas en la historia en las que se han dado y se dan. Corresponde a aquellos Estados totalitarios que han existido, y existen.
Naturalemente que en Europa se han propuesto fórmulas para, dentro del campo educativo, aportar elementos que ayuden a la construcción de un determinado tipo de ciudadano. Pero, y esto es lo importante, en ninguna de ellas se tratan elementos que corresponden a una ideología política o una ética específica. Son valores universales y estructuras de funcionamiento de los estados lo que se estudia.
El Curriculo de EpC en España es tan indeterminado, en algunos temas, y en cuanto a los contenidos, que cabe cualquier cosa. Esto es lo opuesto a la elaboración de un Curriculo educativo. Los padres, por tanto, nos sentimos indefensos ante lo que nuestros hijos puedan recibir en clase. Tanto al material que se use como al docente que imparta la asignatura. Pero en otros temas, se incorporan elementos de reflexión y valoración moral que pueden ir contra el artículo 27.3 o el 16.1 de nuestra Cosntitución Española.
Esto es lo que ha dictaminado el Tribula Superior de Andalucía. Me alegro. Y también porque, en muchas ocasiones, los que planteábamos dudas sobre el tema, se nos tachaba de todo. Pues, ya ven, hay fundamentos de derecho que nos dan la razón.

Y, por si fuera poco, el señor Chaves le dice a los jueces que no han esperado a las elecciones para publicar la sentencia. Parece que para este señor no existe la división de poderes, propia de un estado democrático. Parece que le traiciona el subconsciente. Digo parece, aunque yo no lo pienso así...

Os pongo un enlace donde podéis ver la sentencia del Tribunal:
http://www.forofamilia.org/documentos/sentencia.pdf

jueves, 6 de marzo de 2008

Falta muy poco ya

Fuera del Partido no hay salvación. Tal podría ser hoy la afirmación de fe que nos podría proponer aquel partido gobernante que divide el mundo en buenos y malos. Ya sabemos dónde se situan los buenos. Gobiernan. Los malos, muy malos, mienten, tensan, son antipatriotas, son carcas, ¡son cristianos católicos!, y mil desmanes más.
Si uno osa ir contra el pensamiento imperante es un facha, un reaccionario. ¿Pero sólo hay dos partidos políticos? ¿El de los "guais" y el de los malos?
Al ciudadano medio se le quiere confundir. Hay vida fuera del Partido. Y cada cual puede votar según su conciencia, libre de ataduras irrefutables a los axiomas partidistas. Puede votar a cualquiera de los partidos políticos que hay en el amplio espectro político español. Puede votar en blanco, e incluso no votar. O puede usar su voto como un castigo. Y no se condena por eso. Aunque hay quien lo condene al ostracismo político y a las cavernas intelectuales. ¡Qué cosas!
Me sorprenden aquellos que se llaman cristianos, pero que no han movido un dedo por defender a su Iglesia de los ataques que ha recibido y, sin embargo, comulga con las ruedas de molino de los Partidos. Hoy el partidismo mueve más a las personas que la fe. Una lástima.
Me quedo con este artículo, que no suscribo del todo, pero que creo que contiene algunas verdades como puños.
Os lo ofrezco, por si acaso.
http://blogs.periodistadigital.com/votoenblanco.php/2008/03/05/que-pierda-zapatero-

miércoles, 5 de marzo de 2008

Invitación Pascual

Si, desde nuestra imaginación,
quisiéramos percibir a Dios, puede
que lo pensáramos triste.
¡Hay que ver la cantidad de veces, innu-
merables, en las que ha bajado hasta
el hombre para acercarlo a Él!¡ Cuántas
ha reconstruido las piezas de un jarrón
roto y triturado, cuántas levantado la casa
humana en ruinas, rehecho los trayectos
para que el hombre se encontrara!

Con paciencia infinita, con tesón
eterno, posa sus manos en la herramienta
que nos hace, también la que forja la historia, para que podamos saber el rumbo.

Pero nosotros, gusanillos de tierra, nos inventamos excusas para horadar un sitio en medio del rancho y taladrar hacia la oscura zona donde nada se ve.
Miramos la tapia ruinosa, el camino yermo y volvemos a la desesperanza. Brechas que se abren en la historia, en los corazones que hacen la historia, inundan nuestros sueños, pero quedan en el olvido. Cimientos que han sostenido templos de grandeza se desmoronan como arena de mar, y nos pueden las lágrimas y el lamento, pero quedan en el olvido.

Dios no olvida. Nunca olvida, porque la esperanza es un ancla, una tela de la que está hecha la estructura de Dios. La esperanza en Dios es certeza, porque vuelca su cariño sobre las roturas del hombre sabiendo de su parecido con Él. No defrauda la esperanza, sabe, donde el hombre ignora, que todas las cosas convergen en el Cristo de la Pascua, se “cristifican”.

La primera piedra reconstruida, el eslabón que une al ancla, el paso a través de esa camina, el cimiento inconmovible, es el Hermano Jesús, maestro de esperanza. A través de su pasión, muerte y resurrección, queda todo reconvertido. Estas vasijas de barro que somos, se han rehabilitado en el horno del corazón de Dios, donde se forjaron los sueños de un mundo bueno, de una creación lograda. En Él hemos sido transformados, por el somos transformadores.

Y esta transformación integral supera las barreras del intimismo egoísta, necesita explotar en la historia. Por eso, lo mismo que en nuestras grietas, debemos echar argamasa en las de la humanidad. La Pascua no es un descenso a una interioridad desencarnada, sino un ascenso de toda la humanidad hacia su plenitud. Cristo no resucita para sí, en Él lo hacemos todos. De la misma forma nosotros.
AVISOS:
Si vais a venir, os proponemos algunas cosas a tener en cuenta:
La Pascua empieza el Miércoles 19 de Marzo por la noche, pero se puede llegar el Jueves de mañana. Termina el domingo 23, por la mañana. De todas formas, si hay alguna duda, llamad.
AVISAD con antelación cuándo llegáis.
Traed ropa de abrigo, impermeable, saco de dormir y aislante, manta, tienda de campaña (si tenéis), Biblia, papel y bolígrafo.
Compartimos todo lo que tenemos y somos. La acogida es gratuita, de manera que cada uno traiga lo que pueda y quiera compartir para la comida.
Dirección y teléfonos: Comunidad Tierra Esperanza, Apdo 80. 21200 Aracena (Huelva). Teléfonos: 959508188; 676462311.
http://www.tierraesperanza.es/

Pascua 2008 en Tierra Esperanza

lunes, 3 de marzo de 2008

Pascua 2008

Estamos preparando en casa la celebración de la Pascua de este año.
Quiero invitarte a celebrarla con nosostros. La idea que tenemos para este año es la siguiente:
"Reedificarás las viejas ruinas, construirás sobre cimientos de pasadas edades; serás llamado tapiador de brechas, restaurador de moradas en ruinas".(Is 58,12)
y
“Él es nuestra paz; el que de ambos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad;”(Ef 2,14)
La preparación de la Pascua, en Tierra Esperanza, se hace con esmero. Abrimos la casa para que todos aquellos que quieran, se unan a nosotros. Son momentos de convivencia, de interiorización y de profundización en el Misterio Pascual, que nos sirven para poder indetificarnos, cada vez más, con el Maestro.
Es importante volver a las raíces, a los elementos fundantes de la fe. Y cíclicamente se nos invita a ello.
Si estás dispuesto a compartir tu deseo de vivir en plenitud el seguimiento de Jesús, te invito a venir.
Desde el Miércoles Santo, por la tarde, la casa está abierta a la acogida.

martes, 26 de febrero de 2008

Justicia y paz

La Comisión de Justicia y Paz, de Sevilla, publica periódicamenteunos papeles de reflexión, que ayudan a los cristanos a reflexionar ante determiados acontecimientos. A veces es el paro, o la inmigración, otras veces se refiere a otros campos sociales o de marginación. Sus juicios suelen ser ponderados y acertados. Con ocasión de las elecciones, han enviado esto, que me parece muy interesante.
Los cristianos tenemos la obligación moral de formarnos, de estar en continuo porceso de reflexión, porque la conciencia, tabernáculo sagrado donde el hombre se encuentra con Dios, dictamina nuestro actuar. Estamos libres frente a los acontecimientos y nuestras decisisones, que manan del encuentro interior entre evangelio y conciencia personal, van a decidir, en ocasiones, las líneas maestras en las que se va a mover la sociedad.




Comisión Justicia y Paz (Opinión)

Delegación Diocesana de Orientación Social
Sevilla
Registro n° 431 /08
FEBRERO 2008

DECÁLOGO PARA UN TIEMPO DE ELECCIONES
Llegan las elecciones y toca pensar en qué hacer para que nuestro comportamiento se corresponda con el de un ciudadano responsable, con el de un cristiano comprometido con su tiempo. Por eso, desde las líneas que siguen, queremos ofrecer, como en otras ocasiones, elementos para el análisis y la reflexión sobre el comportamiento de candidatos y electores.
Así, te presentamos un decálogo que, contra las posturas más habituales, ofrece la alternativa de un mejor comportamiento:
1. El tiempo de elecciones es un tiempo en el que florecen las ofertas, las gangas... Como en un mercado,los candidatos ofrecen todo un conjunto de beneficios o ventajas para el consumidor, para el elector,muchas veces, no como fruto de las posibilidades que contienen sus propios proyectos, sino simplemente para mejorar la oferta del adversario.
Por ello, estimamos que, contra la promesa fácil de los candidatos, el elector debe considerar la confianza que le inspire su compromiso para el cumplimiento responsable de los programas
y la valoración de su comportamiento.

2. El tiempo de elecciones suele ser ocasión para la descalificación y el insulto a los contrarios,simplificando los mensajes y utilizando etiquetas que ya deberían estar superadas como, izquierdas versus derechas, reaccionarios-progresistas, fascistas-antifascistas...
Por ello, desde una actitud respetuosa con los oponentes, contra el vicio de la descalificación y el ataque al adversario, debemos valorar un comportamiento centrado en la defensa y la justificación de los propios programas.

3. Hoy vivimos un tiempo en que, a falta de convicciones y valores más profundos y contrastados, se percibe una credulidad y simpleza generadora de hombres y mujeres cándidos y fáciles de seducir. Por ello, contra la admiración excesiva, simple y poco crítica de los líderes avalados por los medios de comunicación, proponemos el apoyo de trayectorias comprometidas con la mejora de los derechos de todos.
¿Y qué mejor contraste y de mayor confianza para los cristianos que la evaluación de esas trayectorias a la luz del Evangelio?

4. También echamos de menos en estos días de campaña, caracterizados por un ambiente de mayor crispación, que con frecuencia cae en el insulto, la serenidad de una crítica reflexiva de las posiciones del adversario.
La crispación nace de entender que la mejor defensa de nuestras "verdades" se logra destacando los "errores" del otro; Por el contrario, la serenidad nace del fundamento y la confianza en nuestros propios argumentos. ¿A qué obedecerá la actitud de quienes desean ganarse el favor de los electores suscitando la crispación, sino a la debilidad de sus propios argumentos?

5. Llegado el día de las elecciones, contra la irresponsabilidad o el pasotismo de quienes se
abstienen, y desde la defensa del compromiso social del cristiano, nos parece obligada nuestra participación, al menos como votantes. Antes de denostar la política y los políticos, debemos pensar que son indispensables para la democracia y que son un reflejo de la sociedad y de todos nosotros.
Elegir es una acción indelegable, y parece aconsejable para el mejor gobierno, que la fuerza política ganadora nos represente a "todos", no sólo a sus votantes y afines. Por ello, contra la abstención, parece recomendable el ejercicio responsable del derecho y la obligación de participar, incluso con el voto en blanco.

6. En un tiempo de superficialidad, contra el voto fácil y visceral, ¿qué mejor respuesta que la reflexión y el análisis de los programas ofrecidos?
Es obligación del cristiano ahondar en los programas electorales y no quedarse en los titulares, porque la profundización es un vehículo de paz

7.Insertos en una cultura que exalta el éxito, la suerte y e! saber aprovechar las oportunidades, contra el"oportunismo" de quienes calculan la ocasión conveniente, anteponiéndola a la defensa de la verdad y la justicia, el ciudadano responsable debe oponer un voto soportado en convicciones ideológicas y morales, así como en la valoración de la ejecutoria de quienes reclaman nuestro voto.

8.Tras el recuento de votos, antes que el reconocimiento de las virtudes del contrario, los ganador exponen énfasis en la exaltación de su victoria. ¿No sería mejor ponderar las dificultades de un triunfo en buena lid que destacar los defectos del contrario?
Un comportamiento de esta naturaleza, denotaría el respeto que nos merece el elector como ciudadano que decide y la limpieza del proceso, por encima del desprecio que nos merece el contrario.

9. Por su parte, los perdedores, contra el reconocimiento de la victoria de quienes han merecido la confianza de los votantes, hacen una interpretación interesada de los resultados, maquillando su derrota.
¿No sería más honesto reconocer que, en democracia, la mayoría obtenida procede del legítimo derecho de todo ciudadano a expresar su opinión?

10. Por fin, pasadas las elecciones, ¿contra la exclusión del derrotado, no sería aconsejable la invitación a su participación en las tareas públicas de mayor trascendencia como la educación,la política antiterrorista, la planificación de recursos hidráulicos...? ¿No sería aconsejable tener claro que la"cosa pública" es de todos, que el alcance de estas actuaciones supera a la legislatura y que deben construirse sobre el consenso y el interés de todos?
Y agotado el decálogo, concluimos haciendo un par de observaciones, de mayor interés en la medida en que nos sintamos miembros de una Iglesia comprometida con el reino de Dios en la tierra:

  1. Parece obligado para los cristianos, Constatar desde la práctica, el respeto y promoción de los derechos individuales y sociales a la luz del Evangelio.
  2. Y de igual modo, siguiendo siempre la recta conciencia, procurar conocer directamente la orientación de la Iglesia sobre las elecciones/ sin quedarse en los titulares o frases aisladas.

La opinión pública es fundamental en el seno de la sociedad, también en el seno de la Iglesia. Pío XII la definía como el eco natural, la resonancia común más o menos espontánea, de los sucesos y de la situación actual. No es infalible ni siempre absolutamente espontánea. La opinión pública se forma y, por ello, necesita información veraz y suficiente.

lunes, 25 de febrero de 2008

hay días...

El cielo se vuleve un enlosado de grises sucios, marrones y tristezas. Por eso llora, o algo así. O si acaso son mis ojos, que se enturbian. Y es que hay días en que uno no está para nada. Nos abruman los enseres del alma, con los que hemos llenado el vacío. Nos duelen los muebles rotos, y las amenazas de deshaucio, sobre todo aquellos que se refieren a nuestra compañía. El alma coge también artrosis y esto, que es signo del tiempo, nos llaga porque no llegamos donde quisimos, ni estamos donde queremos. Nada es igual porque nunca se pareció a lo que soñamos, o a lo que imaginamos en las noches en que no podíamos dormir y recompusimos las historias. A veces la ilusión parece una apretura, una huida hacia adelante para no dejarnos coger por el miedo de lo que pueda venir.
Sostenerse es la heroicidad que se nos pide, sostener el paso y la mirada, y la esperanza. Porque no podemos dar prioridades en todos los cruces, ni estamos programados para saber todos los posibles, sólo nos queda sujetar las riendas de los que somos y sacar el mejor partido a este ahora. Aunque sea doloroso.
Soy feliz y quizás me asusta, como cuando temes un dolor de cabeza después de una juerga. Quiero mirar por debajo de la mesa, a ver si la vida hace manitas conmigo. Confieso que me da miedo, por si me pide más. Sí, lo sé, ¡tengo tanto!, pero este dolor del alma no se si es una pifia de mi enorme ombligo, o una descarga electrica que me vuelva hacia lo que me alumbra.
Mientras tanto, miro al cielo y me identifco con el gres oscuro y sólido que pesa sobre mí.

viernes, 22 de febrero de 2008

El "If" de Rudyard Kipling

Siendo un adolescente, llegó a mis manos, proveniente de la literatura emparentada con lo Scout que leía entonces, este poema bellísimo de Kipling. Su libro "Las tierras vírgenes" es magnífico, pero la sabiduría que emana de estos versos es universal e impresionante.
Me sirvió, y aún me sirve. Este modelo de comportamiento que presenta es, para hoy, un reto. Sobre todo para muchos jóvenes que deambulan un poco perdidos sobre cómo andar por la vida.
Ahí va para que se disfrute.

IF( Si...)
Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila,cuando todo a tu lado es cabeza perdida.

Si tienes en ti mismo una fe que te niegan y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.

Si engañado, no engañas.
Si no buscas más odio, que el odio que te tengan.
Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres.
Si al hablar no exageras, lo que sabes y quieres.

Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si alcanzas el TRIUNFO ó llega tu DERROTA,y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,a pesar del sofisma del Orbe encanallado.

Si vuelves al comienzo de la obra perdida,aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas de un golpe y lleno de alegría,tus ganancias de siempre a la suerte de un día,y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,sin decir nada a nadie lo que eres, ni lo que eras.
Si logras que los nervios y el corazón te asistan,aún después de su fuga, en tu cuerpo en fatiga,y se agarren contigo, cuando no quede nada,porque tú lo deseas, lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud.

Si marchas junto a Reyes, con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida.
Si todos te reclaman, y ninguno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto,de sesenta segundos, que te llevan al cielo.

TODO lo de esta Tierra será de tu dominio,
Y mucho más aún ...
¡ Serás un HOMBRE, hijo mío !

jueves, 21 de febrero de 2008

La oración del corazón o del nombre de Jesús


Hace tiempo tuve la ocasión de asomarme a un libro cuya lectura me reportó mucho: "El peregrino ruso", un libro anónimo del siglo XIX, en el que se relatan las experiencias de un hombre que busca encontrarse con Dios.
Me aportó un montón de datos y un camino que, desde entonces, he emprendido. Hay una grata introducción a la Filocalia, al método hesycasta, y a la oración del corazón.
La oración del corazón, o del nombre de Jesús, se basa en la repetición del nombre de Jesús, o de alguna frase evangélica que resuma tu estado vital, armonizada con la respiración, bien la triangular, bien la cuadrángular. Es sencilla, muy sencilla, y ahí reside su grandeza. La intención de la misma es acallar la mente, acompasar la respiración, y utilizar el nombre de Jesús como una forma de sanación.
En un momento en el que el relato discursivo, o la búsqueda de la impresión de los sentidos llena las formulas oracionales, la oración del corazón la simplifica, volviéndola a su objetivo primordial: el encuentro con Jesús, el Amado.
El libro no tiene grandes pretensiones literarias, sino que quiere ser una ventana que te ayude a asomarte a un método, cuya intención fundamental es abrirte al mundo de la oraación continua o, dicho de otro modo, a la unidad íntima con Dios.
Mucho hemos de aprender de los ritos orientales, que se esforzaron por procurar estos métodos, hechos para todos los hombres, los cultos y los incultos, los iniciados o los no iniciados. Creo que una de las cosas fundamentales puede ser la de devolver a Dios el puesto principal que debe ocupar en la vida de quien se considere buscador del mismo. No uno periférico, a modo de apósito, sino el eje en el que gira toda nuestra vida.
Os animo a que lo leais, es fácil de encontrar, de todas formas, os ofrezco un vínculo en el que podéis descargarlo.
http://www.sapiens.ya.com/webdiosteama/2005/EL%20PEREGRINO%20RUSO.pdf

lunes, 18 de febrero de 2008

Sábado 16 de Febrero de 2008

Este Sábado tuvimos en casa un momento precioso de crecimiento. Estuvimos reflexionando sobre la importancia de la oración. Especialmente en este tiempo de Cuaresma.
Además de hablar de la necesidad en cualqueir tiempo y lugar, y de los preambulos necesarios, estuvimos exponiendo varias fórmulas oracionales.
Os voy a citar las que vimos, además de sugeriros algunos enlaces en los que podéis encontrar mucha información.
1.- Lectio divina:
http://www.discipulasdm.org/biblia/lectio_divina/lectio_divina_metodo.htm
2.- Oración del corazón u oración de Jesús:
www.oracioncatolica.info/nombredejesus.php
3.- Liturgia de las Horas:
4.- Eucaristía

miércoles, 13 de febrero de 2008

Hacia la Pascua

Andamos arremangados, a ver si nos convertimos. Nos lo recuerda el tiempo de preparación en el que estamos porque, sin lugar a dudas, el espíritu es una de las categorías humanas necesitada, hoy, de más atención.
Es verdad que primero, como sostén, tenemos el cuerpo. Bueno, y también como vehículo, o como realidad que nutre y da consistencia al ser. No tenemos un cuerpo, podemos decir mejor que somos un cuerpo. Quizás durante mucho tiempo, influido por determinadas filosofías, se le consideró como cárcel del alma. Como un peso. No se entendía como una realidad necesaria e intrínsecamente unida al ser. Había una especie de divorcio y de sospecha. El cuerpo era el enemigo. Y, naturalmente, todos los apetitos, o lo que pudiera dar placer, o quizás unas sensaciones placenteras, eran considerados como sospechosos, como diabólicos. Obviamente, esto que expongo, no es más que una simplificación y, por tanto, una visión reduccionista de la historia del pensamiento y de la cultura. Pero puede servir para hacernos una idea. De esta perspectiva surgía una determinada espiritualidad y una forma de cumplir lo que Dios quería para cada hombre y cada mujer. Hoy nos encontramos con una fórmula más integradora de la persona, considerándola un todo. Por lo menos en la mayoría de las veces.
Sin embargo, lo que creo que aportamos de distintivo a lo que llamamos ser hombre es, precisamente, aquello que nos hacer ser autoconscientes de nuestra diversidad y de nuestra originalidad.
El espíritu, esa categoría única del ser humano, está constantemente reclamando nuestra atención. Cierto es que, muchas veces, estamos en las ramas de un bosque de necesidades que confundimos con lo prioritario. Pero resulta que, superadas todas las carencias primarias que nos acucian, se abre paso en nuestra interioridad la gran pregunta sobre lo que somos realmente nosotros. Está aletargada, o esperando poder salir, aquella primordial identidad que se cuestiona qué hacemos aquí, adónde conducen nuestros esfuerzos, qué ponemos primero, qué se lleva todas nuestras energías…No es más que aforar el pozo de nuestra riqueza lo que pide nuestro inmenso caudal de ser.

La Cuaresma es un buen momento para ello. Para caer en la cuenta sobre la necesidad que tenemos de entrar en el espacio sagrado de nuestra esencia y, con paciencia y mimo, cambiarla hasta hacerla más de Dios. Tarea nada fácil, pero cuya recompensa nos traerá más felicidad - o plenitud - que todos los chismes que podamos acumular. Una invitación cíclica a volver a las fuentes del ser, que encontramos en Jesús, para poder hacer el mundo a la medida de Dios Padre. Cuaresma es el periodo de desierto que nos corresponde en cada aquí y en cada ahora. Porque sólo desde un espacio reservado para entrar en el centro de nosotros, podemos afrontar la gran tarea de ser hombres y mujeres completos. No hay complicación, sólo tiempo. Un tiempo que se vuelve infinito porque se repite para ir profundizando, como una enorme barrena de rosca, y airea las entrañas para purificarlas. Esta enorme taladradora es la Palabra de Dios que escarba y rompe, despierta y llama. Y lo hace allí donde escondemos rastros de la tiranía que ejerce el, llamado, hombre viejo en nosotros.

La Iglesia, ha ido acumulando, a través de los siglos, mucha sabiduría sobre cómo sucede el crecimiento interior en las personas. Los místicos que han aparecido en su seno aportaron apreciaciones, caminos, y visiones que han ido enriqueciendo ese caudal. Y uno de los elementos que nos sirve es el de entender el tiempo como un ciclo en el que nos insertamos para que, asemejando la forma de una espiral, nos vayamos acercando cada vez más al centro del Misterio. La Cuaresma nos vuelve, insistentemente, a poner sobre aviso de la precariedad de nuestros cambios, si estos no van envueltos en la constancia y en la apertura a la Transcendencia. O, dicho de otra forma, acercarnos a Dios a través de Jesús nos obliga a sudar la camiseta. Y también a confiar en la capacidad regeneradora y paciente que Él tiene sobre nosotros.

Porque resulta innegable que hemos puesto mucho esfuerzo de nuestra parte. Y en muchas ocasiones. Pero no se han dado los resultados apetecidos. O bien hemos confiado sólo en el poder divino para que termináramos en la santidad deseada. Ahora se convierte en tiempo de salvación porque no es sólo humano, sin también divino. Entrar en el hondón del ser es reconocer la interacción que se da, a escala interior, entre nuestra limitación y la inmensidad, entre Dios y el hombre. En esa batalla estamos, pero también en esa victoria. La humildad de nuestro ser criatura nos conduce hasta el Creador; y el reconocimiento de nuestra finitud en el mejor impulso hacia la perfección. Ni nosotros, ni Dios, se han convertido en los enemigos contra los que tenemos que contender. Somos nuestros mejores aliados, Dios es nuestro mejor asociado.

Por eso, entrar en este tiempo, puede resultarnos tedioso sólo si vamos a él con la repetición machacona de nuestros fracasos. Pero si lo intuimos como un tiempo de gracia, vamos a poder abrirnos a toda su riqueza. En el fondo estamos esperando la reparación de nuestras heridas y, en la aceptación de ellas está la posibilidad de la curación. Dios es, a la vez, un bálsamo y un acicate para que las podamos superar. Nosotros somos protagonistas y espectadores.

Según nos recuerda la Escritura, este tiempo se convierte en el desierto y en el silencio, al que somos llamados antes de la misión. Necesaria porque puede habitarse, esta soledad árida y espesa, es el umbral para introducirnos en la auténtica realidad. Esta se encuentra allí donde el hombre se termina entendiendo a sí mismo en íntima unión con sus carencias y su Dios; su tarea y su ignorancia de los fines con los que acometerla; su verdad y su mentira. Y, aleteando siempre sobre estas aguas primordiales, el Espíritu divino que puede convertir las carencias en fuerza.

Invitación, pues, a cuidar el tiempo en el que podemos empezar a ser. Y a habitar este tiempo no como sobrevenido, sino como sobreabundancia. Sería bueno estar en él, con la serenidad de que podemos hallar nuestra identidad a través de nuestra itinerancia. Y al Amado en ese encuentro.
Pedro Barranco©2008

viernes, 8 de febrero de 2008

Cuaresma





Andamos arremangados, a ver si nos convertimos. El espíritu es una de las categorías humanas necesitada, hoy, de más atención.
Primero, como sostén, el cuerpo. Bueno, y como vehículo, y como realidad que nutre y da consistencia al ser. No tenemos un cuerpo, somos un cuerpo.
Pero lo que creo que aportamos de distintivo del ser hombre es, precisamente, eso: que nos hacer ser autoconscientes de nuestra diversidad y originalidad.
El espiritu, esa categoría única del ser, está constantemente reclamando nuestra atención. La Cuaresma es un buen momento para ello. Para caer en la cuenta de la necesidad que tenemos de entrar en el espacio sagrado de nuestra esencia y, con paciencia y mimo, cambiarla hasta hacerla más de Dios. Tarea nada fácil, pero cuya recompensa nos traerá más felicidad - o plenitud - que todos los chismes que podamos acumular.
Una invitación cíclica a volver a las fuentes del ser, que encontramos en Jesús, para poder hacer el mundo a la medida de Dios Padre.

jueves, 7 de febrero de 2008

Razones para creer

Tiene guasa que ahora el tema de la política se convierta en un aserto de fe. Aunque, por los derroteros que van tomando las cosas, a lo mejor es necesario construirse un discurso intelectual para intentar explicarse lo inexplicable.

O, lo que es peor, nuestros líderes políticos decidan convertirse en iluminados de una fe laica, que pretende el conocimiento total de la realidad y su explicación, desde la postura única e indiscutible de su sabiduría intelectual y moral. Para echarse a temblar, cuando menos.

Y es que no saben que la “cosa pública” es de todos y deben respetarse todas las ideas. Todas. Y, sobre todo las mayoritarias. Pero estos pasan como elefante en cacharrería.

Creo que están jugando al difícil juego de que tienes que creerme a mí y sólo a mí. Como en el Parlamento, que pisotea las conciencias por eso de estar obligado a la disciplina de voto. O todo o nada. Esa es una tentación totalitaria del Estado que quiere sustituir todo el entramado social para convertirse en el dueño absoluto de las conciencias. Nuevo no es, desde luego. Ya ha habido otros intentos.

Pues que repiquen las campanas sin autorización municipal, como augurio de la rebelión en ciernes. Y si preguntan por quién fue, que contesten que Fuenteovejuna. Me esta llegando al hartazgo tanto memo suelto con ínfulas de ayatolá, que estropea los mejores discursos políticos con su supremacía inútil, infantil y retrógrada. Nos vamos a reunir hasta en las catacumbas del siglo XXI contra tanta legislación que impide la libertad ciudadana de discrepar. ¿O es que no saben que la política democrática es el arte de discrepar para que nadie sea un iluminado reyezuelo?

Que no, que un partido político no debe insultar la sensibilidad de los que creen, por muy valorado, votado o ninguneado que sea. No quiero que mi dinero vaya a financiar a esos partidos ¿puedo hacer objeción fiscal a eso? ¿Dónde se pone la cruz en la casilla de la declaración de la renta para financiar a esas nuevas religiones?

Sólo tengo el poder de mi voto. Eso sólo, pero lo voy a utilizar para que no vuelvan a construir pabellones que se caen, dineros que se pierden o mentiras que se perpetuan.

miércoles, 30 de enero de 2008

Honduras (y 2)

La ONG "Colaboración y esfuerzo", de Huéneja (Granada), lleva a cabo una labor impresionante de ayuda a Honduras.
Conocí al Padre Patricio hace ya unos años. Un hombre sencillo que proponía soluciones sencillas para sacar al país, Honduras, de la pobreza. La fórmula: la educación. Manos a la obra este hombre ha conseguido poner en marcha una revolución silenciosa a través de programas de ayuda a chicos y chicas que quieren estudiar, bien en institutos públicos, bien privados.
Pues bien, Pedro Sosa, médico, ha estado en Honduras para echar una mano, con Andrés, en aquel territorio desolado por la miseria. Y trae fotos y vivencias que le atraviesan a uno el alma. Más cerca de lo que uno cree, el hombre convierte el mundo en un erial de pobreza. Nuestros egoísmos sólo podrán vencerse con gestos generosos y valientes que nos ayuden a todos a pensar que es posible cambiar la realidad. Vale con un esfuerzo. Y ya el mundo no será lo que pudo ser sin nosotros.
Realidades que están lejos de la prensa sensacionalista, hacen que no se pierda la esperanza ni los ánimos. Patricio, un santo en chancletas; Andrés y su hermanos Benja, Pedro Sosa, Alberto e Inma, Pablo, Fernando, Vicente Venegas, Paco Oliva, Jose Manuel Nogueroles, Jose Antonio Bejarano, Eduardo García Doblas y tantos y tantos que han pasado por allí me hacen soñar con un mundo, en verdad, distinto.

viernes, 25 de enero de 2008

Honduras

Mi amigo Andrés ha vuelto de Honduras. Y está que no cabe en sí de gozo. Parece que estrena la vida, toda ella llena de esperanza. Es médico y ha aprendido la verdadera medicina: la del trato con la miseria donde la generosidad se convierte en bálsamo.
Mi amigo Andrés ha entregado una parte de su tiempo para irse, en sus vacaciones, a encontrarse, pasando allende el mar, muy lejos de su casa, consigo mismo. Resulta curioso pensar la distancia que tenemos que recorrer algunos para encontrarnos. Él se ha encontrado en los pobres, lugar especial donde Dios aparece más claramente. A tientas andamos en esta vida mientras el servicio a los otros no se nos incrusta, para poder reconocernos, y ser felices.
Mi amigo Andrés, de quien me precio compañero, ha vuelto distinto: ya se sabe. Ahora a sostenerse en este correr sin mucho sentido. Y a transmitir esperanza.

Os pongo una dirección de Blog donde ha publicado una parte de su experiencia. No os lo perdáis.
http://bruto.muzaidin.com/2008/es-honduras/#comment-79207

jueves, 24 de enero de 2008

La Biblia, de Sociedades bíblicas unidas

Siento fascinación por las traducciones de la Biblia. He de confesar, antes que nada, que no soy un experto, no domino el hebreo, el arameo, o el griego. A lo sumo, me acerco a ellos con respeto reverencial y trato de descifrarlos. Por eso me interesa muchísimo cómo se traduce el mensaje de Dios al hombre hoy, de manera que pueda entenderse. O que yo lo pueda entender.
Pues bien, en este buceo incesante por las distintas traducciones de la Bibla, me he encontrado con "La Biblia de estudio", que editan la Editorial Claret y Sociadades Bíblicas Unidas, bajo el nombre Dios habla hoy. Es una traducción interconfesional. Y es un enorme placer leerla, la verdad. Tanto la presentación, como las ayudas, o los recursos que propone están bien escogidos, y ayudan a la comprensión y acercamiento al Mensaje de Liberación que culmina en Jesús, el Mesías.
Pues además puedes acceder a un montón de recursos a través de su página Web:
http://www.labibliaweb.com

lunes, 21 de enero de 2008

Jesuitas

Estamos de enhorabuena. Después de varios días de deliberación, la Compañía de Jesús ha elegido al nuevo Prepósito General.
La noticia ha tenido repercusión internacional, como no podía ser menos. En algunos medios de comunicación se ha hablado y publicado mucho sobre el tema, poniendo a este palentino, Adolfo Nicolás, en una línea teológica. En otros, en un silencio cómplice.
Los jesuitas no pasan desapercibidos en la historia de la Iglesia, ni en la de la Historia en general, y con mayúsculas. Su apuesta ha sido la inculturación, la adaptación de la fe a la sociedad y, como toda la Iglesia, la transformación de la sociedad. Por eso han sido tan polémicos y perseguidos.
Deseamos que, bajo el mandato de este nuevo superior español, sigamos disfrutando de sus aportaciones y su iniciativa.

En esta dirección podéis encontrar más información:
http://www.jesuitas.es/

viernes, 18 de enero de 2008

Mis amigos Alberto e Inma

Este mes de Enero se han ido mis amigos Alberto e Inma a pasar un año y medio en Africa. Pero no se van de turismo, qué va. Su compromiso cristiano les ha llevado a adentrarse en el corazón del pueblo africano, para tratar de ayudar a aquellas gentes a salir de su situación de pobreza.
Podrían dedicarse a hacer lo que la mayoría: buscar trabajo, prepararse unas oposiciones...pero no.
Hay un montón de gente que se dedica a ayudar. Pertenencen a la Iglesia, a grupos cristianos. Ellos, en concreto, a la Comunidad Al-Bisaara, de los Escolapios. Y me siento enormemente orgulloso de ello. Yo no puedo ir, pero el sentirme miembro de un cuerpo, me hace participar, en algo, de su aventura.
Desde aquí, rezaremos por vosotros.

jueves, 17 de enero de 2008

A la vista de las elecciones

¡Vaya cómo está el panorama!
Mira que me molesta que me digan lo que tengo que votar, a quién debo escuchar o cómo tengo que pensar.
Pues nada, unos y otros venga a dar la murga diciéndome que si miro a un lado, malo. Pero que si lo hago en el otro, peor. Se han creído que los ciudadanos, todos, somos un atajo de descerebrados que tenemos que votar a unos o a otros bajo la amenaza de nuestra incapacidad para mirar y comprender la realidad.
Lo que creo que deberían hacer nuestros políticos es presentar programas, y explicarlos. Y punto. Ya decidiremos los que votamos qué debemos hacer. Pero como resulta que nos quieren conducir como borregos, nos dan todo bien explicadito para que nos se nos estropeen las mientes y podamos seguir jugando a"no sé nada".
No todos son malos, tampoco es eso. Pero lo cierto es que los aparatos de comunicación de los partidos parecen fruteros que venden verduras pasadas, que las envuelven en papel de estraza para que no veamos el producto. Me niego a pararme un ratito a contemplar cómo dividen el mundo en buenos y malos. Para sentirnos a salvo de los perversos oponentes políticos podemos vender nuestra alma y razón a los líderes, ya no habrá más que salvación, nirvana y buen rollito.
Debemos emprender una purga contra los que amenazan con el infierno en la tierra para los que nos hemos equivocado al coger la papelta equivocada. Y lo mejor será ignorarlos, ningunearlos, extinguirlos de nuestro panorama mental.
Quiero razones para creer que el mundo de la política puede ser un lugar desde el que construir lo bueno para todos, para la sociedad. Pero los que se ensañan con el adversario no son más que amargados que, incapaces de proponer, imponen criterios bienpensantes. Llegaron allí, probablemente con buenas intenciones, no lo voy a juzgar, pero la bilis se les ha impuesto en la razón y se les nubló el entendiemiento.
Por favor, limpien el mercado político. Usen de las buenas formas, sean positivos, optimistas. Crean en nosotros, en el electorado. No nos amenacen, que suena mal.

lunes, 14 de enero de 2008

Las Bienaventuranzas

A continuación os pongo el esquema utilizado para la Charla de los espacios "Crecer para ser" que tuvimos el pasado Sábado. Próximamente publicaremos el contenido completo.


Las Bienaventuranzas: Discurso programático del Reino


Lo sustantivo del cristianismo es precisamente el seguimiento de Jesús. Éste significa acercarse a su persona a través de la asunción de su mensaje y de su forma de actuar hasta convertirla en la nuestra.
Este proceso de identificación invita a conocer su pensamiento y a repetir sus actitudes. En el evangelio encontramos, de forma explícita cuales son las líneas generales de su mensaje, así como la forma de desenvolverse en su época.
El evangelio es un mensaje indicativo, vale para cualquier tiempo y lugar, pero debe encarnarse, lo mismo que o hizo el Verbo de Dios, para que pueda entenderse en el hoy de la Salvación del hombre. Encarnarse significa, en la Palabra, entenderse. Podríamos decir que el desarrollo del mensaje de Jesús hoy es explicar, de forma inteligible, lo que Dios quiso decir a la humanidad a través de los textos evangélicos o, dicho de mejor forma, a través de lo que dijo por su Hijo.

Por eso es importante saber que:
--El núcleo del mensaje de Jesús es el Reinado de Dios (o de los cielos)
--Que este puede resumirse en el mensaje denominado “Sermón del monte” y, más sucintamente, en el mensaje de las Bienaventuranzas.

Para acercarnos más a su comprensión ofrezco estas pistas que pueden ayudarnos.

1. Hay muchas Bienaventuranzas (en adelante Bv) repartidas en los evangelios, pero nos referimos en concreto a las que aparecen en Mt 5. Parece que la intención de Mateo fue condensarlas en un solo texto para que pudieran sintetizar el mensaje de Jesús, se pudieran memorizar y, de esta manera, los discípulos del maestro tuvieran una especie de texto programático al que acudir.

2. Mateo tiene la intención de poner en dos planos distintos el Antiguo Testamento y el Nuevo, Moisés y Jesús. De ahí que use el término monte (lugar de la presencia divina) que recuerda al Sinaí. La Antigua Ley ha quedado superada, comienza una nueva Alianza con un Nuevo Pueblo (la Iglesia). En el cristianismo el cumplimiento de los 10 mandamientos es un presupuesto, pero el seguimiento de Jesús se realiza en las Bv.

3. Jesús es el nuevo Moisés, un maestro que enseña un mensaje nuevo que supera la Ley Antigua.

4. La composición de las Bv sigue una fórmula que quiere resaltar algunos elementos:
· La 1 y la 8 son idénticas en la 2ª parte: son una condición necesaria y una conclusión necesaria. La primera debe darse para que las otras se cumplan, la última se cumplirá si se dan las 7 anteriores.
· Las 3 primeras son Bv de necesidad, podría incluirse la 4, las otras son propuestas de transformación personal y social.

5. Las Bv hablan tanto de algo que debe realizarse como del gesto gratuito de Dios que da. Intentan hacer corresponsable de la creación al hombre, pero recordando que Dios es quien lo cumple ya en Jesús.






Claves para entender

1ª) La pobreza puede referirse tanto a algo interior como exterior, pero parece sugerirse la opción por la pobreza como actitud del seguimiento de Jesús. Esto queda claro en la cantidad de referencias que se hacen en el evangelio sobre la riqueza y su peligro. En ocasiones se asimila a lo opuesto a Dios(diablo-ídolo). Con una actitud desprendida de los bienes materiales y con la confianza puesta en Dios, de forma absoluta, se asegura el establecimiento del Reinado de Dios.

2ª) Los que sufren (lloran): recibirán consuelo. Parece que quien dará éste es el mismo Dios. Podría referirse también a los que cumplen las Bv.

3ª) Dulces parece ser una mala traducción. Consideraría mejor la referencia al salmo 37,11 que señalaría a los humildes/pobres. Parece sugerir una mirada a los que han perdido la dignidad. Recibirán (¿de parte de Dios, de los que cumplen las Bv?) aquello necesario para ser dignos. También podría traducirse por humildes.

4ª) Justicia: tiene un doble significado. Por un lado la que se indica para los reyes: la protección del huérfano y la viuda. Por otro la que se refiere a Dios: el hombre justo es el santo. Parece que la Bv es un resumen de las anteriores. El anhelo de justicia va a ser saciado.

5ª) Misericordia: como compasión, esto es, sufrir con los que sufren para sacarlos de esa situación. La bondad es contagiosa, recibirán lo que dan. No solidaridad que es adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. Es más sostenida en el tiempo. Podríamos hablar de caridad. Recordar las obras de misericordia como las premisas del juicio final.

6ª) Los de corazón limpio=manos inocentes (Sal 24,4) Transparencia y sinceridad de costumbres. El Buenagente que ve en todo bondad. O tendrán una profunda experiencia de Dios en sus vidas.

7ª) Los que trabajan por la paz: tienen la recompensa más alta. Serán iguales que el Hijo, estarán afiliados a Dios mismo. No en vano, junto con la 1ª, es la más difícil. La paz como la explica Jesús: la capacidad de perdonar a los enemigos y de amar a todos, especialmente a los que nos quieren mal.

8ª) Los perseguidos. Parece que es la consecuencia lógica del seguimiento, como en el Maestro. La Comunidad de Mateo tiene ya esa experiencia en sus carnes, probablemente y se mira en Jesús. La persecución está producida por la tensión que provocan estos valores que están enfrentados directamente a los sociales. Se asegura la felicidad, esto es, la adecuación de vida y obra que da la plenitud. El Reino se hace presente en los perseguidos, al igual que se hizo con Jesús.

noticias de la comunidad Tierra Esperanza

En el blog de la Comunidad Tierra Esperanza estamos publicando noticias sobre la actividad pastoral. Te invito a que la visites y nos pongas alguna aportación.
(La dirección la tienes en los enlaces de interés de esta página)

viernes, 11 de enero de 2008

propositos de año nuevo

Me pasa la vida, en tromba, sorprendiendo este instante que vivo. Pero este año hago propósito: quiero que no me arrebate el olvido.
Que no se lleve las caras de las gentes que amo, ni sus caricias.
¡Tan precarias fueron las risas entre el rimero de preocupaciones, enfados y olvidos, que temo que se quede sepultada mi capacidad de vivir distendido!
Hago firme intención de no caer en la trampa de enfadarme por una minucia que me amargue el día, ni de terminar el mismo vuelta la espalda a quien amo; quiero, con firmeza, encontrarme con todos los hombres y mujeres desde la esperanza de su cambio, que nada me haga desesperar en el triunfo de un deseo grande de transformación.
Firme es el propósito de buscar la justicia en mi trabajo, la equidad y el buen hacer. Pero lo es más aún el deseo de acompañar a los muchachos y muchachas con los que me encuentro en el camino de su vida. Digo acompañar, reconstruir, reforzar, alzar su ánimo y su estima para que se conviertan en personas recias, de convicciones firmes y sensibilidad con los otros, sobre todo para con los débiles. Sus rostros están esculpidos en mi memoria, la afectiva, y no son número, sino seres que sueñan y se afanan mirando al futuro. No me pasan indiferentes ninguno de los que abren los ojos con asombro ante el saber, ni de los que se revuelven en la silla, o de los que trastean entre pasillos, o buscan que alguien les mire con atención: son los hombres y mujeres del mañana. Ya son el futuro.
No desespero de no alcanzar mis sueños de justicia, no se me olvidan. Ando con la coraza de tratar de vivir como pienso. Sé que el mundo cambia, sea o no protagonista, a través de las minucias de mis cambios. Si juntamos las propuestas de justicia, seremos protagonistas de lo que soñamos.
Tiene memoria el tiempo, y seremos dueños de aquello que amanezca. Que aparezcamos en papeles o noticias habla más de popularidad que permanecer en las grietas de la historia. Somos dueños de ella. Nada hay que no termine siendo más importante que la traza de nuestros actos.
Todo esto me propongo, para que no me arrase el tiempo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Isabel Guerra, in memoriam

Este Domingo una riada de personas ha despedido a Isabel Guerra. A veces los ángeles abandonan temporalmente las alas para pasearse entre nosotros. Isabel ha retornado al cielo, que le estaba echando de menos. Aquella bienaventuranza que indica que los limpios de corazón verán a Dios estaba dicha justamente pensando en ella. Quizás Jesús sabía ya de ella, o se imaginaba un ejercito de personas que irían repartiendo bondades, ayudas, optimismos y que, de resultas terminarían viendo a Dios en todas partes.
He escuchado muchas veces a Isabel hablando de otros, siempre hallaba algo bueno; la he oído analizar su pueblo, su entorno, siempre encontraba algo bueno. La vi inquietarse por su Iglesia y su formación humana y cristiana, siempre estaba dispuesta a crecer y a aportar.
Isabel, dondequiera que estés, intercede por nosotros, para que sepamos aprender de todo lo bueno que has dejado.

martes, 11 de diciembre de 2007

adviento


Las hojas del castaño han caido, dejando el hueso del tronco desnudo. Ahora se ve su porte altivo, su trepa recta, sus ramas generosas. Se aprecia lo que es, después de haber tirado lo que le daba lustre y utilidad. Sembrado de esqueletos de madera vivos, paseo por el campo y me imagino al ser humano de la misma forma. Somos cuando se desnuda tanta farfolla y ropaje, para quedarnos tiritando frente a nuestra realidad.
El adviento ayuda a despejar tanta imagen como vendemos, para poder recibir con certeza a Aquel que viene. Nada hay más sabio que reconocer que vamos siendo en la medida en que nos dejamos abordar por el Misterio. Y este misterio tiene nombre de Niño. Buen momento para enraizar la fe, no en las costumbres estudiadas de los tenderos, sino en el hondón de la Palabra que se hizo carne.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Desencuentros


Suceden constantemente en la vida. Un día alguien se acerca, en el sentido inmediato y también en el extenso, y toca tus emociones. Se produce ese encuentro en el que vaciar las intimidades. Aprecias y te aprecian. Quieres. La persona se convierte en un paisaje conocido por el que gusta transitar. Risas, conversaciones, alguna tristeza, sueños, ideales, descansos, paisajes, trabajos...todo por nada. Bueno, quizás y acaso, por lo mismo que se da. Saberse mirado.
Eres alguien, entonces y además, cuando alguien pone en tí su confianza. Somos un canal de comunicación abierto las veinticuatro horas del día y la noche.
Pero algo, inopinado, desconocido, ignorado, provocado o no concita la hecatombe. O no. Bien pudiera ser que el tiempo, la distancia, la desidia o el despiste vital pusiera frío y desangelara aquella presencia.
Pero se va disolviendo, confundiendo los caracteres queridos con la suma de muchos que fueron. Y el alma se convierte en un erial de distancias y ausencias. ¡Qué triste, entonces, encontrarse con el eco de los fantasmas que anduvieron habitándonos!
Esta tiña del alma tiene remedio. No remedos, que son como engaños que suceden en el espejo difuso de la memoria. Digo remedios, y digo bien. Abrir las puertas al encuentro, y que nos sepan receptivos, no melancólicos en las brumas de lo que soñamos pudo ser y no ocurrió. Plagados de seres en este ahora, pero con regusto por reiniciar, por aprender del pasado que somos, también aquellos que fuimos y los que fueron nosotros.
Te convoco al encuentro, no sea que la parca nos encuetre en la distracción alelada del solitario. Te invito al presente, con aquel tufillo agradable del pasado que nos hizo. Pasa, entra.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Comentarios en Cuidadredonda.org

la Próxima semana, desde el día 3 hasta el 8, se publican unos comentarios que he realizado a las lecturas bíblicas.Estas corresponden a aquellas que la Liturgia Católica ofrece para las Eucaristías del día.
La página es http://www.ciudadredonda.org.

Te animo a que visites la Página de los Claretianos, que está muy bien elaborada y, en el apartado "Palabra diaria", accedas a los comentarios. Si quieres, puedes incluso dejar un comentario.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Espacios "Crecer para ser"


El Sábado pasado empezamos, en Tierra Esperanza, una nueva propuesta formativa. La hemos denominad0 "Crecer para ser". Están invitados todos aquellos que quieran o necesiten unos ratillos de formación continuada. Fue un éxito y, si estás cerca, te animamos a que asistas.
Este es el tema de este primer encuentro.



Es posible creer

Constantemente, el hombre, se ve asediado por la duda ante la posibilidad de la fe. Hoy, herederos del siglo XIX y XX, tendríamos argumentaciones suficientes que nos podrían inclinar del lado de la increencia. Y, si cabe aún más, el conocimiento de la Historia, siempre interpretación de los hechos, no lo olvidemos, nos recuerda episodios equivocados y tristes de la Iglesia.
A todo esto, que podría entenderse como un reto necesario para la inteligencia y la coherencia del que cree, debemos sumar un clima muy determinado en España. Arrastramos un anticlericalismo que enturbia la reflexión, porque cualquier cosa que se diga sobre la fe se entiende como referida necesariamente a las estructuras eclesiales, o a sus representantes jerárquicos. Y, por si fuera poco, en estos últimos años, se le suman las razones y contra razones que se expresan en la opinión pública acerca de la religión, sin la necesaria serenidad, y fruto de posiciones ideológicas bien determinadas.

Me pregunto ¿es posible creer? ¿Nos dejan espacio para ello las circunstancias, las ideas, los enfrentamientos, los errores, la historia y la filosofía? ¿Nos permite la ciencia afirmar la fe? La propia conciencia, enfrentada a la relatividad de nuestra vida que termina ¿nos invita a dar ese salto que significa profesar una creencia determinada?
Debo confesar que me enfrento a ello, constantemente, en mi trabajo. Por un lado con los muchachos que, en el Instituto, fruto de su despertar en el razonamiento abstracto y por su edad, dudan. Pero también porque, estando en el ámbito del mundo intelectual, bien que quizás menor, los compañeros de profesión preguntan o afirman sobre la misma fe, o la Iglesia, o la Religión.

¿Cómo puedo contestar a esta pregunta de forma sencilla, pero precisa y real? Quisiera ir “bajando” desde lo más general a lo más concreto, para poder ayudar, un poco, en el discernimiento sobre esta cuestión. Pero siempre sabiendo que lo que voy a aportar es mi propia, y humilde, reflexión personal sobre el asunto. Al fin y al cabo la fe es una opción de sentido, por lo tanto íntima e intransferible, en la que intervienen todas las potencias del hombre: inteligencia, voluntad y sentimientos. Y, necesariamente se refiere a una experiencia que puede expresarse, pero que no imperiosamente debe compartirse.

Sobre Dios


En cuanto a la posibilidad objetiva de creer debo decir que el hombre, cuando se asoma al hecho del inicio del universo, o al origen del hombre, o a la propia finitud de la existencia humana, se ve compelido, impulsado, a preguntarse por qué existe lo que vemos y si hay una Razón ordenadora del comienzo del Universo y de todo lo real. Dicho de otra forma ¿existe un Creador, o todo esto es fruto del azar? Cualquiera de las respuestas que demos no se nos imponen desde la inteligencia. Podríamos decir que sí o que no, pero ambas serían fruto de una opción. Y esto es importante, porque se tiende a pensar que la “demostración” de la existencia de Dios es el axioma o afirmación que debemos dar para asegurar que esta ahí, que existe. Pero de igual forma podríamos decir lo contrario. No hay prueba irrefutable de la inexistencia de Dios. Ambas son opciones que parten desde la voluntad de dar coherencia y sentido a la vida o bien negársela. A la pregunta de por qué hay algo y no mejor nada, creo que es mejor responder por una apuesta de sentido. La inutilidad de la existencia de todo, y de mi ser en particular, me llevaría a la angustia y, como diría el existencialista Camus, a preguntarme si no sería mejor suicidarme. Hay un Ser que ha hecho posible que todo sea. Y esto parte del indicio, de la evidencia del orden del universo, que no recurre al azar como forma de organización. Como diría Einstein: “Dios no juega a los dados con el Universo”. Y que más allá del posible Big-Bang, que fue innecesario, haya una Realidad impulsora de esa Gran Explosión. Ese punto de energía, que permanecía eternamente suspendido en medio de la nada, no tenía necesidad de explotar. Una realidad, fuera de ella misma la hizo ser. Pero, lo que a mí personalmente me lleva a afirmar su existencia es el hecho de que prefiero dotar de sentido a mi existencia, impulsándola a algo más allá de mi propia realidad, a someterla a la vacuidad de la nada. Es mejor creer, no por miedo, sino porque frente a las dos posibilidades, me quedo con la mejor.
Por supuesto que no es una argumentación exhaustiva la que puedo exponer aquí, el espacio del cual dispongo me lo impide. Solo puedo pergeñar algunas pistas que nos invitan a la reflexión. Pero sí debemos afirmar que la fe no se opone a la razón, ni la excluye. Y, más aún, la razón no siente repugnancia ante el hecho mismo de la fe. Puede acompañarla y, en último término, el hombre es el que afirmará o negará, fruto de su experiencia y su voluntad.
Más allá aún de eso, Dios es una experiencia personal, válida y fuerte, que recompone mi ser, que me llena de júbilo y que me asegura mi serenidad. Dios es la Transcendencia que responde a las preguntas sobre mi limitación y mi proyección hacia la totalidad de mí mismo. No es, en modo alguno, la respuesta de mis miedos sino, más allá, lo que me lleva a poder responder al vacío que siento cuando me miro. Hemos nacido con un gran hueco que necesita ser habitado, respondido. La naturaleza nos ha dotado de la autoconciencia, la capacidad de reconocernos y sabernos. Y de sabernos limitados. Sería un enorme despropósito, una desgracia sin límites, que el ser más acabado de la creación se supiese para la muerte. Carecería de sentido.
Creo que por todo esto, es posible creer.


El seguimiento de Jesús

Muchos de los que actualmente nos encontramos en España hemos nacido, crecido y sido educados en una tradición religiosa concreta. Y todos conocemos algo de Jesús. La mayoría de las personas creen que es alguien valiente y sincero, bueno, que fue capaz de afrontar un destino cruel. Podríamos decir que lo admiran. Y ciertamente el hombre Jesús es alguien que ha superado las barreras de su cultura y de su tiempo para llegar a imponerse en todas las épocas y lugares. Su mensaje es de una grandeza que, a mi juicio, nadie ha superado. Y su praxis es de una sobriedad y coherencia sin límites. Por eso produce admiración. Además, este Maestro de humanidad propone su esquema vital como una meta de felicidad para todo hombre y para todo el hombre. No impone, sino que sugiere metas más altas de perfección, acudiendo a las raíces mismas de la humanidad para elevarlas y llevarlas a la plenitud. Muchos hombres y mujeres, a lo largo de la historia, cientos de miles, han seguido muy de cerca al Cristo de la fe y han logrado transformar su historia personal, y la historia general dándole vuelcos pacíficos a lo que parecía inexorable. Por su seguimiento hemos sido capaces de llegar a elaborar incluso la Carta de los Derechos Universales, que en su fundamento último, su eje axiológico, bebe directamente de las fuentes cristianas.
Sin embargo, nada habría llegado a ser lo que es si no hubiera habido una afirmación unida a la de la grandeza humana de Jesús: la aseveración de que es Señor, esto es, participación de Dios. Creo, sinceramente, que si no afirmamos con rotundidad la humanidad y la divinidad de Jesús, su historia no habría traspasado en importancia a la de otros grandes mesías judíos o maestros espirituales de otras religiones o tradiciones culturales. Me quedo con este Señor de la historia porque su mensaje es enormemente atractivo, independientemente de la distancia que medie entre lo que quisiera hacer vida en mí y lo que soy o hago. Pero la apuesta por su persona no es solamente por su mensaje. Me siento unido a El en esa evidencia de que Dios rompió definitivamente la barrera que nos separaba de la divinidad para hacernos partícipes de su esencia.
Creo que por todo esto, es posible creer.


En cuanto a la Iglesia

La Iglesia es la otra pregunta. La Iglesia Católica, en Europa Occidental. Las otras tradiciones (Protestantes y Ortodoxos) en los países del este y del norte. La miríada de seguidores en la historia han constituido lo que llamamos Iglesia (asamblea). Su historia es la de los hombres y mujeres que quisieron creer en Él desde sus mismas miserias, desde su realidad última. Todos soñamos con lo que queremos ser, pero después la realidad es otra cosa, sin embargo también somos una parte de eso que soñamos. La historia de la Iglesia ha estado llena de errores y traiciones. Pero también de heroicidades tejidas, las más de las veces, en el anonimato. Otras veces, personajes atravesados de una convicción sin fisuras, fueron capaces de proponer, para su tiempo y sus necesidades, ideas geniales: educación para pobres, hospitales gratuitos, universidades donde reflexionar, comedores para indigentes. Respuestas, al fin, y siempre pegadas a las más grandes miserias y llenas de misericordia. Pensadores y gestores de Europa son y han sido los cristianos. Hoy también. Hoy también cristianos anónimos, obispos y curas, religiosos, padres o madres de familia, todos, con propaganda o sin ella, se preguntan cómo servir mejor. Y responden con originalidad, con arrojo, y sin mirar cuánto rentaran sus buenas obras.
Hay quien dice que la Iglesia es un negocio, que tiene poder, que son unos mentirosos. Bien, cada cual que crea lo que quiera, pero la realidad es muy distinta. Si hoy, todos aquellos que dan su vida por los demás en función de sus convicciones cristianas, hicieran huelga, el mundo sería un caos de egoísmo. Hay muchos más gestos de grandeza, de sinceridad, de generosidad en todas las estructuras de la Iglesia, que errores cometidos. La Iglesia se ha equivocado, se equivoca y se equivocará, porque está sujeta a la humanidad. Pero, más aún, unida a su Señor y a su mensaje, ha llevado al hombre y a la mujer a la dignidad de hijos de Dios con tanta fuerza, que no ha sucumbido en sus contradicciones. Ninguna institución humana puede decir eso.

Sinceramente creo que, por todas estas cosas, y muchas más que no puedo desgranar, es posible pertenecer al grupo de personas que, insertos en la Iglesia, enamorados del Mesías, tienen la intención de llegar a Dios Padre-corazón de madre para poder descansar en Él su destino último. O, dicho de otra forma, hoy es posible, y necesario, creer.


Pedro Barranco ©2007





jueves, 8 de noviembre de 2007

Cuestión de intensidad.


Hace un tiempo que llevo enfrentándome a una realidad que me perturba, que convive conmigo, y que interesa a muchos de los que me encuentro, aquello que llaman acedia o demonio meridiano. Desde luego, está suficientemente estudiada en la mística y la espiritualidad. Pero, llegado que me ha esa etapa de la vida donde se confunden cansancios, decepciones, sinsabores, luchas, fracasos, esfuerzos cíclicos, esperanzas de cambios y un largo etc. no puedo más que sentarme a digerir el concepto vital y tratar de afrontarlo desde las dos potencias que mejor conozco: el espíritu y la razón.
Esto que llaman el demonio meridiano no es más que el cansancio que acomete a la persona que se ha puesto a batallar en la vida tratando de ofrecer lo mejor de sí mismo y que, llegado un momento, tiende a bajar las armas, los listones de superación, para conformarse y amoldarse. Más aún, se pregunta si valió la pena lo conseguido y lo peleado.
El demonio del mediodía está descrito perfectamente, porque ha actuado en múltiples ocasiones. En la mayoría de los escritos de los místicos orientales, o de los padres del desierto, se le representa como aquel que asaetea al monje en esa hora de la siesta en la que la modorra obnubila el entendimiento y la voluntad.
Hoy también se da. Pero está recubierto de nuevos andrajos, de una forma sutil de grandeza o de la aúrea mediócritas. Bien es cierto que la experiencia religiosa no constituye, en nuestros días, el objeto de la preocupación de los medios de comunicación y, por eso, revisten éstos esa experiencia, en muchas ocasiones, de ropajes con un contenido explícito menos religioso. Como si le hubiéramos otorgado la característica de vergonzante. No pasa en todo el mundo, claro. Quizás en determinadas culturas, sobre todo en la occidental, y también de forma desigual. Pero lo cierto es que nadie está exento de esa atonía, desgana, tedio o sopor que sobreviene a la vida, y que nos acerca a la pregunta sobre el sentido último de nuestro ser y de nuestro actuar.

Cierto es que todos soñamos con cambiar el mundo. Sobre todo aquellos que nos agarramos al ideal caballeresco del bien que triunfa siempre. Los de mi generación hemos tenido grandes santones que pusieron su vida al servicio de la verdad o de la justicia: Mahatma Ghandi, o Martin Luther King, por citar algunos. Quizás nuestros héroes no eran tan de papel couché como hoy. No nos importaba tanto la estética, sino mucho más la ética. Pienso que quizás ese afán de aventura que cristaliza en el ser que suspira más allá de sí por un ideal, pertenece a todos los momentos históricos. De una forma o de otra. Es bien cierto que sucede esa ensoñación en la juventud –utilizo aquí el término ensoñación en su acepción más positiva, no tanto como ilusión vana, más bien como ideal al que se tiende.

Pero si esos sueños se dieron, los que han pasado tiempo de su vida en ellos -o distraídos en otras cosas, o mirando de soslayo cada vez que la batalla se lo permitía- pueden tener la tentación de escarbar en la desgana y pervertir los mismos con la mentirquilla peligrosa de la conformidad. Pueden pensar que el descanso del guerrero debe prolongarse más allá de un breve respiro, y desertar tirando la tarea de su propia descripción de sí mismos como luchadores. “Vana es la tarea que nos trae” -puede soplarles el demonio meridiano- “mejor sumarse al desierto de los torpes que pujan por ponerse a la sombra de los dóciles”.
No pasa nada si la duda se cuela por los resquicios del convencimiento. Getsemaní es un aserto, una afirmación imperecedera, una química innata en nuestro funcionamiento vital. Los sudores de sangre significan la responsabilidad que pesa sobre nuestras acciones, sin más sujeto que nosotros. El tormento de verse dibujado en un futuro inútil es, cuando menos, una experiencia dolorosa. Y necesaria. Si no dudáramos seríamos unos necios avistando un espejismo. Getsemaní es un paso hacia la heroicidad o el fracaso.

Y debo confesar que este hombre, Jesús, no deja de noquearme cada vez que lo pienso. Seguro que se vio subido al cadalso de la ignominia olvidado de los suyos. Era enormemente perspicaz y conocía el corazón miedoso de los suyos. Los sabía rondados por el demonio meridiano. Como Él. Pero no rotundos, sino inciertos.

Podría haber dicho “hasta aquí llego”, pero no. Porque es ahí cuando la mordedura de la medianía hace efecto. El veneno del abandono de los ideales se riega en las venas de las ganas y funde el acero más duro. Cuando sobreviene ese momento, ese lapsus del querer, si nos dejamos morder, estamos perdidos. Es como morir por congelación, dicen que sobreviene el sopor, el sueño grato, y nos va parando las constantes vitales. Al final, la muerte. Así de real el demonio meridiano. Las fuerza que fallan, las certezas que desaparecen, la tensón que decae. Y, sobre todo, la distracción, que nos pone en función de ñoñerías, siglas, ideales vacuos y banalidades varias. Convertimos nuestra vida en un soserío propio de aburridos y ahí llegamos. Todo lo demás es vegetar.

Preguntarnos hoy por los grandes ideales quizás no esté de moda, no lo sé. Pero debe ser el grito que nos haga salir de la parálisis vital y nos enmarque en el cuadro que somos. Estamos proyectando una grandeza infinita, porque estamos hechos para eso. No sobrevolar es sujetarse, como gallináceas, al calor de lo seguro. Apesebrarse con las consignas dictadas por otros es comer siempre en la palma de la mano de los dueños. Y nosotros regimos como señores en el entendimiento y la voluntad. Nos hace grandes esa grandeza. No soñar es tener pesadillas de tedio sin fin, un desierto de verdades que nos obliga a ponernos en la sombra de los otros. El demonio mañanero, la acedia, quiere que mudemos, no la piel, sino el ser, para llegar a ser de otros. O no ser nosotros, que es igual.
La refriega es la que hace correr la sangre. La refriega vital, se entiende. Podemos parar para tomar aliento, sí, sólo lo justo para llenar los pulmones del aire que nos lleva más allá. Mucho más allá. Sujetarse es difícil, más para los que se piensan venidos de la nada, sumidos en la nada, y abocados a la nada. Los creyentes están abordados por una certeza más lúcida, nuestra existencia tiene una proyección final de infinitud. Cosechamos lo mejor de nosotros cuando arremetemos contra toda clase de medianías. Seguros en aquellas palabras del Apocalipsis “porque no eres ni frío ni caliente te vomito de mi boca” vamos abandonando los campos de invierno para que nos se nos congelen las ganas de ser mejores, de ir más allá, en definitiva, de ser santos.
Combatir el demonio mañanero retornando sueños, quizás más maduros, pero más apasionantes puede ser un antídoto. Pero lo será más afirmar los pies en las convicciones más profundas, anclar la esperanza en aquel amor que nos amó primero, y apoyar la fe en las pequeñas acciones que cubren nuestra vida.

martes, 23 de octubre de 2007

ciudadanos de tercera regional

Estoy muy enfadado. Ya sé que a la inmensa mayoría del mundo no le importa. Soy una mota de polvo minúsculo en el altillo de un ropero. Invisible, vamos.
Y lo peor es que no sé si tiene arreglo. Me voy a explicar. Venía hacia el Instituto escuchando la radio, cuando me sorprende la noticia del caos que se ha formado en Barcelona con las obras del tren de alta velocidad. Solución: se ponen autobuses gratis para que no haya conflicto. Y es entonces cuando se me revuelve la bilis. En esta zona olvidada de Huelva en la que vivo, apesebrada y dócil, los muchachos se tienen que pagar el autobús escolar. La mayoría pertenencen a una clase media- baja, con ingresos justos, que la beca no llega a pagar. Pero ellos no tienen que ser el mismo tipo de ciudadanos. Serán de tercera regional.
Y me vienen a la memoria constantes agravios comparativos. Problema con la luz, también en Barcelona. Solución: se ponen equipos auxiliares. El año pasado el Instituto San José de Cortegana no tuvo enganche a la red durante todo el año. ¿Y si alguien se pone malo? entonces debe ir a un Hospital que, en el peor de los casos está a una hora y media de camino, en el mejor a media hora-y por una carretera comarcal de sierra, ya se imaginan-. Será que estos que viven por aquí son ciudadanos de tercera.
No, por aquí no hay inversiones serias en infraestructuras, ni apuestas por un desarrollo rural que preserve el medio ambiente, ni preocupación por aumentar la calidad de vida. Nada. ¿Saben por qué? porque nuestros votos están asegurados y no somos más que un reducido grupo de ciudadanos que no van a plantear problemas.
Que somos ciudadanos de tercera, vaya.

domingo, 21 de octubre de 2007

El evangelio de Judas

El pasado Sábado día 20, en Higuera de la Sierra (Huelva), y organizado por la asociación “La Pasión”, tuvo lugar un debate, a partir de la proyección del documental de la National Geographic. “El Evangelio perdido de Judas”.
Fui invitado a este acontecimiento para ayudar a la reflexión que se pudiera hacer a partir del mismo, ya fuera sobre la figura de Judas, la canonicidad de los evangelios, sobre el gnosticismo u otras cuestiones que se pudieran suscitar.
El hecho de ir como “experto” me obligó a refrescar conocimientos, a bucear en algunos aspectos que me habían pasado desapercibidos y a preguntarme algunas cosas.
Os quiero exponer algunas de las conclusiones a las que he llegado. No son nada del otro mundo, pero ahí están por si valieran la pena.

1.- De todos es sabido que el lanzamiento de este documental tuvo lugar en el mes de Abril de 2006, justo en los momentos de preparación para la celebración de la Pascua Cristiana. La decisión, cuando menos, no esconde un interés puramente lucrativo. Poner en duda algunos aspectos de la historia de Jesús cuando millones de cristianos se disponen a celebrar la fiesta fundamental de su fe, no deja de ser un reclamo para fijar la atención en el producto y comprarlo. No voy a ir más allá sobre otro tipo de intenciones, aún cuando debo reconocer que el ataque a los fundamentos radicales del cristianismo aparecen en ocasiones, ya de forma velada, ya explícita.
2.- En el documental se “juega” con la palabra auténtico. Efectivamente en el documental se nos ofrecen datos sobre cómo el documento ha pasado una serie de pruebas, que lleva a atestiguar la datación del documento, y que éste puede estar escrito entre el siglo II y III de nuestra época. Pero eso no indica que sea un documento auténticamente escrito por Judas, o sus seguidores. Es más el documental, valiéndose de numerosas investigaciones de los últimos tiempos, nos asegura que los evangelios no fueron escritos por Mateo Marcos, Lucas o Juan. En cambio se presenta el de Judas como auténtico. Cuando menos parece un tanto presuntuoso negar una autoría real a los canónicos y aseverar que el de Judas no tiene esa fractura.
Y resulta muy curioso que no se indique nada en el evangelio de lugares o ideas judias. Parece ser que quien escribe el evangelio no las conoce, las ignora.
3.- El evangelio de Judas es un compendio de ideas gnósticas que fueron integrándose en algunos círculos cristianos de forma tardía, y no en los primeros momentos. Por tanto es difícil que se haya escrito antes que los otros evangelios canónicos.
4.- En el documental se hace responsable a Ireneo de Lyon de haber desestimado como auténtico el evangelio, habiendo cercenado parte del mensaje cristiano, inclinando la balanza de una parte. Es un error, porque la Historia de las Formas sostiene varias posibilidades, entre las que se encuentra el hecho de que los evangelios fueron sufriendo un filtro desde las mismas comunidades cristianas. Además aun cuando los firmantes de los evangelios pudieron no ser de forma directa los evangelistas, sabemos que pertenecen a su “escuela”, o a sus comunidades. Y esto no de forma tardía, sino muy pegado a sus autores. No quiero entrar en polémicas más complicadas, pero tampoco son iguales los tres evangelios en esto. Valga esta afirmación de carácter general, pero sabiendo que hay múltiples y diversos matices.
5.- Los Gnósticos sostienen teorías que se enfrentan directamente al mensaje de Jesús:
· desprecian la materia considerándola mala;
· afirman que Yavé, nombre de Dios en el Antiguo Testamento, es un Dios malo, que crea el mal;
· de forma derivada piensan que el mal en el mundo es querido, consentido y creado por Dios; Jesús no fue auténticamente un hombre, sino un imagen; o bien- según el evangelios de Judas- necesitaba dejar la materia de su cuerpo, mala, para poder escapar hacia la Divinidad;
· tienen una complicadísima cosmogénesis, con múltiples subdivisones y dioses menores; y un largo etc.
Pero en el documental parece insinuarse que aparecen, los gnosticos, como enemigos de Obispo Ireneo por una cuestión de poder o prevalencia. Es una mentira sin ningún rigor científico y claramente tendenciosa.
6.- El Evangelio de Judas termina sin la muerte de Jesús, que tiene un valor expiatorio, por lo tanto no posee intención sacrificial. Simplemente es un instrumento para que el espíritu de Cristo se desembarace del hombre-materia Jesús, y así ascender a ámbitos superiores de existencia. Tampoco hay indicio de la creencia en la resurrección de Jesucristo, central para la fe cristiana.
7.- También se refleja la noción platónica del cuerpo como cárcel del alma, un estorbo del cual hay que deshacerse para alcanzar la salvación. No en vano bebe de estas fuentes neoplatónicas. El gnosticismo consideraba al universo material como intrínsecamente inferior e indigno de redención. A la salvación se accede a través de la adquisición de un conocimiento superior (gnosis), reservado a los pocos que eran dignos de él, sobre la verdadera naturaleza del alma humana y cómo puede ella trascender el universo material.
8.- Los gnósticos tienen una ideología enormemente elitistas, fruto de ese conocimiento escondido, mientras que el cristianismo tienen un carácter universal. Parte desde el judaísmo para llegar a los paganos. Además en el documental parece hacerse la insinuación de que los cristianos fueron, en parte, responsables del antisemitismo histórico, porque se identifica judas con judío. Creo que es muy peligrosa esa afirmación. Es bien cierto que hay una reducción peligrosa en el evangelio de Juan, porque nombra a los judíos como responsables. Pero es necesario entender el contexto cultural en el que fue escrito. Y, como también se dice en el documental, el mensaje de Jesús habla de tolerancia, amor a los enemigos, misericordia…imposible, desde ese mensaje producir odio.
9.- Por último hay que decir que los evangelios no sin una biografía al uso. Tienen una intención kerigmática, esto es, de anuncio de un mensaje de salvación. Las primeras comunidades cristianas fueron expurgando los distintos documentos que fueron llegando hasta ellos para quedarse con los que mejor expresaban este hecho. Y siempre respaldados por testigos de la vida de Jesús. Pueden existir otros documentos que nos hablen de otras percepciones de Jesús. Forman parte de la historia. A estos documentos se les llaman evangelios apócrifos. Tienen distinta validez histórica. Pero todos ellos no nos ofrecen nada sustantivo ni novedoso sobre lo que queremos saber de Jesús, el Cristo. Si se hace el estudio histórico crítico sobre los mismos, nos encontramos con que son tardíos en la redacción, erráticos en su explicación del mensaje de Jesús, crípticos en cuanto a su entendimiento, y, a veces contradicen, en la coherencia interna del mensaje, lo que sabemos de cierto sobre lo que Jesús hizo y dijo.

lunes, 15 de octubre de 2007

Lecturas del Sábado 20 de Octubre de 2007

Sábado 20

Lo que más llama la atención en este retazo de la Palabra de Dios es que parece latir una queja ante la posibilidad del abandono de las convicciones.
Pienso que estamos en una encrucijada de la historia en la que el problema vital, dentro del cristianismo, reside en la intensidad.
Vemos cómo los jóvenes buscan vivir intensamente el momento y, sin mirar excesivamente hacia adentro, entran en una espiral de diversión que es preocupante. O cómo los adultos claudican de los grandes principios para vivir pegados a consignas, abortando toda posibilidad de triunfar en sus sueños. Vemos cómo el cristianismo se convierte en una caricatura de sí mismo quedando, por ejemplo, sólo la tela del traje de comunión como espejismo de eucaristía. También nos podemos asustar ante la desastrosa imagen de los partidos, vendiendo sólo imagen – y poder.
Relativizar todo, para poner en el mismísimo medio a Jesús. Abrir las velas de la esperanza para dejarse enviar, al soplo del Espíritu, hacia las remotas aguas del Reino Nuevo. Y no equivocarse convirtiendo los medios en fines, el riesgo en miedo, y la prudencia en negaciones parcas.
“El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que debéis decir”. Como campaña de marketing es bien poco, pero como dicen los más grandes: “lo menos es más”. Aprender a fiarse más de quien tiene las riendas de la historia, ciertamente nos haría más libres, menos temerosos. Más confiados en la supremacía de Dios en la historia. Buena falta nos hace a todos.

Lecturas del Viernes 19 de Octubre de 2007

Viernes 19


No tengáis miedo. Y eso se lo dice a un montón de personas que se agolpan hasta pisarse. ¡Qué discurso, qué palabra tuvo que tener este hombre! Hay un público, una humanidad entera por conquistar con la Palabra de la Vida. Porque era evidente que encandilaba con su mensaje. Y no era para menos.
Lo primero, esa percepción de Dios que es cercanía. Atributo divino, por cierto, olvidado por los teólogos, ¿No habría que recurrir a la analogía del lenguaje de mínimos para hablar del Dios de Jesús? Podríamos definirlo como amante, sufriente, cercano, abierto al perdón, pobre y dependiente del hombre para poder venir al mundo… Ya Celso, en los primeros momentos de la Iglesia, se indignaba con los cristianos por este discurso que hacía a Dios –el de Jesús, claro - falible, mediato y finito. O dicho mejor: que podía equivocarse, que necesitaba de los otros y que tenía un fin. Por eso el hombre no tiene nada que temer. Dios no se sienta en un trono inmenso y separado de los hombres, sino que camina con ellos, en su historia personal, los acompaña, pide de ellos su cordialidad para poder salvarlos, se humilla hasta la negación de su criatura, busca en lo recóndito de su alma para poder engrandecerlos… en fin se convierte en uno de nosotros. Por eso muere de amor, de un amor herido de humanidad, esto es, de apertura eterna para que el otro se acerque.
No temáis, porque Dios-padre-corazón de madre, abarca la totalidad de nuestra limitación para llevarnos a la inmensidad de su amor. Nada se pierde de nuestro ser en su enorme capacidad de verter cariño, cada uno de los huecos de nuestras células se verán inundados de la felicidad de sentirnos queridos. Y ningún universo de maldad podrá quebrar esa voluntad de acercarnos a su seno. Ni nuestra contumaz capacidad de querernos superior a Él o a los otros; ni el odio alimentado sobre nosotros que se vuelca en los demás; ni todo el egoísmo que destilamos en las acciones de abandono o desidia. Nada puede doblegar su deseo de acabar en Él todas las cosas y los seres.
No puede haber miedo, ya hemos sido rescatados para un amor mejor.

Pedro Barranco.
pedro@tierraesperanza.es

Lecturas del Jueves 18 de Octubre de 2007

Jueves 18

Me imagino a Jesús dirigiéndose a las gentes de su tiempo con un cierto punto de impaciencia y molestia por su incapacidad para percibir lo obvio.
No me extrañaría nada que se preguntara cómo era que no habían caído en la cuenta de lo que su propia historia señalaba. Y de su recalcitrante cabezonería que hacía de los profetas, sospechosos.
Se queja Jesús. Muchos pasajes del evangelio están llenos de un lamento que no parece cuadrarnos en él. Pero también forma parte de su lenguaje, porque él es también un profeta.
Y el profeta, en la más vieja tradición judía, propone y asevera, amenaza y anima. Tiene en su mano las riendas para soltarlas y retenerlas. Sabe de la historia, y a dónde se dirige. Por eso su impaciencia.
A Jesús le pasa lo mismo. Le dice a los teólogos de su tiempo -sobre todo a los oficiales- que anden con buen cuidado, no vaya a ser que lo que ellos dicen que Dios dice, termine siendo la causa de la negación del hombre para con Dios.
Hay una afirmación popular -curioso, también del Concilio Vaticano II- que hace culpable de la increencia a los que creen. Por la escasez de fuerza de su testimonio. También por la fuerza de una argumentación oscura, cerrada -con llaves- prohibitiva, que produce miedo. Los teólogos del tiempo de Jesús tenían argumentos retorcidos, a veces, para poder llegar a conocer a Dios y su voluntad. Lo mismo que nosotros. Y no dejamos entrar a los de fuera, ni permanecer a los de dentro. No coinciden, no están en la misma onda de teología y son sospechosos. No entran.
Un grupo compacto de interpretadores oficiales de los misterios de Dios, que se ponía por encima del vulgo, del pueblo, y los miraba con desprecio, impedía la mirada hacia Dios. Impedía la mirada de Dios. Por eso Jesús les dice, nos dice, que se pedirán cuentas por no haber franqueado el paso de todos hacia su presencia cariñosa. Dios, para Jesús, es un océano de misericordia, no un compendio teológico, aunque éste haga falta.
A partir de ahí, la persecución. No es de extrañar. Como siempre, este maestro de la Verdad, hace que todo se transparente. ¿Habremos aprendido nosotros con los siglos de experiencia? ¿O tendremos en nuestra mano una llave que no abre ni cierra?

Lecturas del Miércoles 17 de Octubre de 2007

Miércoles 17

Todos los judíos estaban obligados a pagar un diezmo. Era una fórmula para mantener el servicio religioso del Templo. Rito contra amor. Así nos lo presenta la Escritura. La gran diferencia en el planteamiento cristiano, frente a las otras religiones, lo constituye el hecho de que la relación hombre-Dios no es a través del Rito, sino de la relación novedosa con la humanidad.
En algunas religiones, el sacerdote (chamán, santón, etc.) es el único mediador entre Dios y el hombre. Para acceder a la esfera sagrada no tenemos necesidad de otro que nos haga de vehículo, nuestra actitud con los demás es el hecho religioso. La propuesta es la justicia y el amor, actitudes humanas que me aproximan a mis semejantes para elevarlos y llevarlos a su plenitud.

Hay ciudadanos de primera y de segunda. Se expresa en esta lectura con lo de los primeros puestos. Sin embargo, el seguimiento de Jesús nos hace iguales. Entre los discípulos parece que esta era una realidad tan evidente que, en su grupo, había hasta mujeres. Segunda característica que se enfrenta a una costumbre muy humana –y religiosa- de diferenciar entre unos y otros en función de sus cargos y no de su santidad de vida.
Parece muy lógico que rechinen las cuadernas y protestemos: ¡oye, que también me estás señalando! Pues sí, porque nosotros empezamos a dividir el mundo entre los que se parecen a mí y hacen lo que yo hago, que son los buenos; y los que hacen lo otro y se van a condenar. Y ojito porque estas actitudes se nos cuelan en las mejores intenciones y terminamos condenando a todos. Antes, debe existir esa inclinación hacia el bien de los demás- el amor- y hacia una percepción que nos iguala frente a los otros y a Dios – la justicia-. Este es el mensaje que Jesús no cesa de expresar de una u otra forma. Y hoy es necesario, como lo fue entonces.

Evangelio del Martes 16 de Octubre de 2007

Martes 16

Comienza aquí una larga retahíla de imprecaciones contra un colectivo muy especial: los fariseos. Me dan un poco de pena estos fariseos. Parecen testigos mudos, equivocados de tiempo y de lugar. Los fariseos se confundieron, pasados los siglos, con la totalidad de los judíos. Y así tuvieron la justificación para perseguirlos hasta la muerte. Nosotros también pudimos ser ahí testigos mudos.
Pero no va de eso la lectura. Creo yo que entre todos estos judíos, habría personas, de buen corazón, que querrían encontrar en el cumplimiento de la Ley su salvación y la de su pueblo. Incluso Jesús come con ellos. No sólo con los pecadores y los excluidos. También con los “oficialmente buenos”. No roba a nadie la posibilidad de encontrarse definitivamente con la liberación total. Y en el evangelio aparecen varias comidas con gente que quiere saber.
Entonces ¿qué pasa? ¿Por qué unos sí saben situarse frente a este mensaje y otros parece que no?
Creo que Pablo da una pista sobre esto en la lectura que corresponde al día de hoy: “Alardeando de sabios, se hicieron necios”. Parece que todos aquellos que tuvieron la posibilidad de oír el mensaje de Jesús, sintieron que ese mensaje era distinto porque ponía, blanco sobre negro, la verdad sobre la mentira. O, como en este caso, la verdad de lo que soy sobre la mentira de lo que no quiero ser. Exterioridad e interioridad son dos aspectos de la misma realidad que somos. Lo llamamos coherencia. La fuerza de Jesús residía justamente en esta identidad. Por eso se convierte en alguien incomodo. Los fariseos, que no siempre actuaban por convicción, son aquellos que dejan de lado el corazón del hombre para preocuparse, demasiado, por la letra de la Ley. No es este un pecado antiguo, enterrado con todos los fariseos. Está latente en los pliegues de todas las normas de las religiones. También entre nosotros. También entre nosotros. Y te pido hoy que hagas el mismo esfuerzo que me comprometo hacer yo. No juzgar a los otros, no encontrar la cantidad de fariseos que tengo a mi alrededor, sino prestar atención a las actitudes fariseas que me roban la paz del corazón, juzgando con lo que yo condeno: la fidelidad a mis concepciones.

Evangelio del Lunes 15 de Octubre de 2007

Lunes 15/10/2007

Pudiera ser que de tanto esperar a que venga, nos distraigamos en el último momento y pase de largo. Bien podría suceder que nos acostumbraramos tanto a mirar lo conocido, que lo confundieramos con lo esperado.
La historia de Israel, al fin y al cabo la nuestra, es la de una larga, arriesgada y tenaz espera. Pero, ¡oh casualidad!, en ocasiones se le coló entre la trama de lo desconocido. Y Dios tuvo que dar un tirón de orejas de profetas rudos y provocadores. Y a veces contra los profetas. De fracaso en fracaso no aprendió este pueblo de dura cerviz. Jonás es el paradigma del hombre convencido de que Dios se equivoca en su escritura. Su pequeña mano quiere torcer los renglones. Y Dios dale que te pego, proponiendo conversión a los de fuera.
Jesús se hace profeta de los de antes para decirle al pueblo que aprenda a mirar. Porque le puede suceder que sepa que ha llegado cuando huela el rastro aromático de haber pasado. De tanto esperar al Profeta de Dios, al Mesías, dejaron de creer que podría ser realidad y lo lanzaron al futuro siempre por llegar.
Aprender a mirar que está, que acompaña, que se presenta entre los que menos esperamos. Saborear su presencia, en medio de la realidad, sin que se nos nuble la vista con nuestras percepciones y prejuicios. Porque podrían venir de Oriente y de Occidente, y así nos quiten la alegría de haber descubierto la salvación.
Siempre se me queda colgada la pregunta: si hubiera vivido en su tiempo ¿lo habría conocido? Porque ahora, con cierta tristeza, me da rabia no encontrarlo. ¿Será que miro donde no debo? Debo confesar que me da más seguridad pensar que llegará, sí, pero esta historia mía no tiene porque estar condicionada por su presencia actual. Y así, mi mediocridad se me hace cómoda. Ese es el grito de Jesús a los de su tiempo, y a los del nuestro. Es una invitación con cierta tristeza y con mucho de enfado. ¡Aprended a mirar! ¡Salid de vuestra cómoda dorada mediocridad! Sólo así podremos encontrar la verdadera liberación.